Revista Diners
Getting your Trinity Audio player ready... |
Con la sinceridad y la elegancia que la han convertido en una de las grandes figuras de la actuación colombiana, Consuelo Luzardo responde un cuestionario íntimo sobre su vida, su oficio y aquello que todavía la emociona. Entre recuerdos de personajes inolvidables, reflexiones sobre la fama y confesiones llenas de humor, la actriz también habla de Bogotá, el amor y el teatro, escenario que marcó para siempre su carrera artística.

(Le puede interesar: 14 inspiradoras reflexiones de Natalia Ponce de León sobre el perdón y la resiliencia)
Los premios son…
Ese momento cálido de reconocimiento que se debe olvidar pronto.
Bogotá es…
Mi cordón umbilical con el planeta.
La actuación significa para mí…
La comprobación de que la felicidad laboral puede comenzar tempranamente.
El teatro me ha dado…
Las bases de mi oficio y mis momentos más intensos.
Le tengo fe…
Al género humano, aunque muchas veces creo que peco de ingenua.
La peor mentira sobre la vejez…
Que la soledad es un castigo.
La fama es…
Sobrevalorada y peligrosa.
El personaje que me cambió la vida es…
La tía Cena, de la novela Caballo viejo, que aún conservo grabada en el corazón.
Un talento oculto es…
La decoración y arreglar cosas en la casa.
La mayor locura que he hecho por amor ha sido…
¡Casarme dos veces!
La película a la que siempre vuelvo…
El ciudadano Kane.
El último libro que compré…
Morir en la arena, de Leonardo Padura.
Mi mantra de vida es…
Haz el bien y no mires a quién.
Cuando me miro al espejo veo a…
Esa señora, actriz bogotana nacida a mediados del siglo pasado.
Mi próximo proyecto es…
Una comedia, La pesadilla del 501.

