Martín Chambi retrató los Andes peruanos desde una mirada cercana a las comunidades, sus tradiciones y su vida cotidiana.
Foto: Cortesía: Asociación Martín Chambi.
septiembre 1, 2026
Arte y Libros

Martín Chambi: el gran fotógrafo peruano que convirtió la memoria de los Andes en un archivo vivo

La exposición Martín Chambi: Memoria de los Andes Peruanos reúne en Bogotá 34 fotografías que recorren la vida y obra del fotógrafo peruano, desde sus retratos de comunidades indígenas hasta sus viajes, autorretratos y archivo familiar.
POR:
Mateo Bonilla Moreno
Revista Diners
Getting your Trinity Audio player ready...

Si a un Martín Chambi de 14 años le hubieran preguntado cuál era su mayor deseo, la fotografía hubiera estado alejada de la mente de un joven que, en 1905, dejó el pueblo de donde creció en busca de sustento para la familia después de la muerte de su padre. Chambi, nacido en Coasa, Puno, terminaría encontrándose con una cámara casi por accidente y dedicaría el resto de su vida a plasmar en negativos aquella realidad que conocía de cerca: los pueblos del sur andino, sus habitantes, sus expresiones y sus paisajes. Dicha obra llega ahora a Bogotá con Martín Chambi: Memoria de los Andes Peruanos, una exposición con entrada libre de 34 fotografías emblemáticas del peruana que estará abierta hasta el 8 de septiembre en la Sala de Exposiciones Julio Mario Santo Domingo de la Universidad de los Andes.

(Continúe leyendo: Juan Gabriel Vásquez gana el Premio Literario Lee Ho-chul por la Paz 2026)

Bajo la selección de imágenes reunidas se encuentran retratos icónicos, fotografías poco conocidas e incluso algunas inéditas del universo análogo del artista. Cada una de las piezas exhibidas hacen parte de un archivo familiar que conserva más de 40.000 negativos y que hoy permite reconstruir no solo la trayectoria de Chambi, sino también parte de la vida social, cultural y política del sur peruano durante la primera mitad del siglo XX.

Martín Chambi, el gran fotógrafo peruano

La historia de cómo llegó a los lentes, las negativos y la magia tras el recuerdo magno de las vivencias cotidianas inició lejos de las salas de exposición. Siendo todavía un niño, conoció la fotografía mientras trabajaba en una mina de oro a orillas del río Inambari, en la selva peruana. La experiencia lo marcó y, a los 14 o 15 años, emigró a Arequipa para trabajar en el estudio del y reconocido fotógrafo Max T. Vargas.

Chambi, martín - boda de don julio gadea, prefecto del cusco. (cuzco, perú)
La boda de Gadea, el retrato de dos novios hecho por Chambi en 1926. El nombre de la novia fue olvidado hasta que la Asociación Martín Chambi dio con él: Julia Olimpia Arteta Gallegos. Cortesía: Asociación Martín Chambi.

Con dicha tutoría, allí permaneció ocho años aprendiendo del oficio. Algunos reconocimientos obtenidos por sus propias fotografías terminaron convenciéndolo de que podía seguir un camino independiente. Primero abrió un estudio en Sicuani, sur peruano, y después se trasladó a Cusco. Fue durante esos años cuando comenzó a ampliar el repertorio de personas que pasaban frente a su cámara: campesinos, trabajadores, indígenas, viajeros, miembros de la sociedad cusqueña y personas que acudían a pagar por un retrato.

Pero no todas sus fotografías nacían de un encargo. Chambi también llevaba su cámara hacia aquello que quería conservar para sí mismo: fiestas, ceremonias, costumbres y escenas de la vida diaria que incorporaba a su propia colección, la cual años más tarde funcionaría como un retrovisor a blanco y negro del Perú de inicos del siglo pasado.

Para Roberto Chambi, nieto del fotógrafo y presidente de la Asociación Martín Chambi, esa decisión resulta fundamental para entender su obra. Chambi no fotografiaba a las comunidades indígenas desde una mirada externa. Había nacido en una familia quechua-hablante y pertenecía al mismo mundo que estaba registrando tras un lente.

“A diferencia de una fotografía con una visión colonial que se practicaba a inicios del siglo XX, Martín sintió que era necesario registrar; anque no solo se quedó allí. Interpretó y denunció la realidad del sur andino peruano”, explicó Chambi a Diners.

Una cámara frente a la sociedad de su tiempo

La mirada de Chambi no se quedó en un solo tipo de retrato. Su cámara pasó de los estudios fotográficos de Cusco a las calles de distintos territorios, las montañas, las fiestas y las ceremonias del sur peruano, llevando sus equipos a lomo de burros por la sierra. También resguardó en imágenes sus viajes por Bolivia y Chile, donde registró paisajes, comunidades, tradiciones y personajes de la época.

Durante su carrera, sus fotografías aparecieron en periódicos y revistas de Perú, Argentina y Chile. Si bien las fiestas familiares o las vestimentas de los habitantes de Cusco gozan de gran parte de los negativos del registro Chambi, el fotoperiodismo fue otra de las dimensiones de un trabajo que podía pasar de un retrato cuidadosamente preparado a una escena encontrada durante alguno de sus desplazamientos.

2. Resistir las ruinas/animar los archivos – chambi
Martín Chambi realizó esta fotografía en sus recorridos por los Andes peruanos, donde documentó paisajes, fiestas y tradiciones de distintas comunidades. Cortesía: Asociación Martín Chambi.

La movida escena política latinoamericana, en especial la de su natal Perú, no fue ajena al fotógrafo. Retratos únicos de Magda Portal —escritora, política y activista peruana— en su estudio, cuya foto Chambi conservó dentro de su álbum personal, hasta composiciones llamativas de la abogada y sindicalista Rosa Augusta Rivero durante sus charlas ante las multitudes trabajadores convierten a Martín Chambi en un agente de memoria.

Esos álbumes ayudan a entender otra faceta del fotógrafo. Chambi no solo guardaba sus negativos. Conservaba recortes de prensa, dedicatorias, libros, cuadernos con fórmulas químicas para el revelado y otros materiales relacionados con su trabajo, como comentó su nieto Roberto.

“Martín atesoró su archivo fotográfico desde sus inicios”, contó el Chambi nieto. “Si él no hubiera hecho eso, no tendríamos este gran legado de 40.000 negativos”.

Si bien la vida de un fotógrafo suele catalogar su arte mediante etapas, el hilo conductor de Martín Chambi halló una continuidad peculiar al seguir, a lo largo de su carrera y como se detalla en la elección de las 34 piezas en Bogotá, desde paisajes asombrosos como las montañas de Carabaya o las maravillas de Machu Picchu, chicheras tradicionales, sesiones de caza, cientos de foto tipo carné, fiestas bajo la óptica de miembro de la familia mas no invitado y, como joya personal, a él mismo en sus distitnas facetas, en una oda a su propia vida y obra a través del negativo.

“Yo nunca he visto un retrato de esta naturaleza donde el autor está viéndose en un negativo”, mencionó Roberto Chambia durante el recorrido por la exposición de su abuelo, al detallar una imagen del propio Martín observando un primer vestigio de su propia foto.

El mencionado interés por fotografiarse hoy permite apreciar las diferentes vidas que convivieron en Chambi: el fotógrafo, el padre, el amigo, el intelectual y el viajero. Sus imágenes personales se cruzan con aquellas que realizó de escritores, artistas y personajes políticos del momento.

Un legado de 40.000 negativos

Con el fin de conservar un archivo de esa magnitud, tanto en volumen como en importancia patrimonial, en 2019, los descendientes de Chambi crearon la Asociación Martín Chambi y comenzaron a trabajar en un proyecto de preservación ante el deterioro de miles de negativos que contaban más allá de una historia familiar.

No obstante, el deseo de la asociación iba más allá de salvaguardar algunas fotos. Desde su creación, el viaje de Martín Chambi hlló una nueva travesía a manos de sus familiares, quienes han pasado años recopilando información y anudando cabos para dar con datos precisos de aquellos que fueron fotografiados por el maestro del claro-oscuro.

(Explore leyendo: Carta de amor a las librerías de barrio)

Entre la novia de La boda de Gadea cuyo nombre fue olvidado por décadas, tíos abuelos a los cuales sus familiares nacidos en este siglo pueden darles rostro hasta el recuerdo de Juan de la Cruz Sihuana, conocido internacionalmente por la fotografía de Chambi el gigante de Llusco, quien fue un cargador con gigantismo del mercado de abastos de la provincia de Chumbivilcas, las memorias visuales del artista han vuelto a contemplar nombres en un autodenominado rompecabezas del patrimonio peruano.

El proceso de catalogación ha permitido hacer descubrimientos similares. Entre 2021 y 2023, la Asociación Martín Chambi revisó durante dos años parte del archivo y pudo precisar nombres, fechas y lugares de fotografías que habían circulado durante décadas con información incompleta.

La familia Chambi consiguió un fondo de la Embajada de Estados Unidos destinado a la conservación del patrimonio cultural. Durante dos años trabajaron en la preservación de los negativos, su digitalización y la catalogación de las imágenes. Hoy el archivo se encuentra en un repositorio climatizado. Los negativos ya no necesitan manipularse para consultar la obra: las imágenes en digital permiten trabajar con el material sin poner en riesgo los originales.

Aún así, luego de décadas, todavía permanecen los álbumes personales de Chambi, sus recortes periodísticos, su biblioteca, sus cuadernos de fórmulas químicas y otros objetos relacionados con su trabajo. Ese cuidado también explica por qué hoy es posible reconstruir aspectos de su vida que no aparecen necesariamente en las fotografías más famosas. Roberto Chambi describe a su abuelo como un hombre disciplinado y ordenado, consciente del valor de conservar aquello que estaba produciendo.

Martín chambi - blanca berlín
La fotografía conocida como El gigante de Llusco corresponde a Juan de la Cruz Sihuana, un cargador del mercado de abastos de la provincia de Chumbivilcas. Cortesía: Asociación Martín Chambi.

La relación de la familia con la fotografía continuó después de su muerte en 1973. Papa Martín, llamado así por sus nietos debido a la tradición en la sierra, tuvo seis hijos y dos de ellos fueron fotógrafos. Víctor Chambi desarrolló parte de su carrera en Buenos Aires y después regresó a Perú. Julia Chambi, por su parte, participó durante los últimos años de vida de su padre en la conservación y administración del estudio fotográfico, una labor que continuó hasta comienzos de los años noventa.

Manuel Chambi tomó otro camino dentro de las artes. Después de estudiar arquitectura en Argentina, regresó a Cusco, fundó el Cineclub Cusco y produjo documentales sobre las costumbres y tradiciones de la región andina.

Entre los nietos también surgieron fotógrafos. Roberto menciona a Peruska Chambi, fotógrafa y curadora de la obra de su abuelo, y a Óscar Chambi, quien desarrolló una trayectoria propia alrededor de la inmigración afroperuana oriental en Perú y también ha participado en la curaduría de exposiciones sobre el archivo. Roberto, en cambio, es ingeniero de minas. Su vínculo con la obra de su abuelo está en la gestión de la asociación que se ocupa de preservar y difundir el archivo.

Esa labor también ha llevado las fotografías de Chambi a colegios rurales. La asociación trabaja con estudiantes de entre 14 y 16 años para acercarlos a la creación artística y a la fotografía. Una de esas experiencias ocurrió en Coasa, el pueblo donde nació Martín Chambi. Los estudiantes terminaron realizando una exposición con sus propias fotografías junto a las imágenes del fotógrafo.

Es una forma distinta de continuar el archivo: no solamente conservar lo que Chambi fotografió, sino provocar que nuevas generaciones vuelvan a mirar el lugar desde el que comenzó su propia historia.

Más de un siglo después de que aquel adolescente dejara Coasa en busca de sustento, su archivo sigue creciendo a través de nuevas investigaciones, identificaciones y lecturas. La cámara que encontró casi por accidente terminó convirtiéndose en una manera de conservar aquello que, de otro modo, habría quedado únicamente en la memoria de quienes lo vivieron.

(Le puede interesar: Adiós a Yayoi kusama, la exploradora del infinito: cinco obras para recordarla)

LO MÁS LEÍDO DE LA SEMANA

Martín Chambi retrató los Andes peruanos desde una mirada cercana a las comunidades, sus tradiciones y su vida cotidiana.
Arte y Libros

Martín Chambi: el gran fotógrafo peruano que convirtió la memoria de los Andes en un archivo vivo

La exposición Martín Chambi: Memoria de los Andes Peruanos reúne en Bogotá 34 fotografías que recorren la vida y obra del fotógrafo peruano, desde sus retratos de comunidades indígenas hasta sus viajes, autorretratos y archivo familiar.
3 recomendaciones musicales: Lo nuevo de Anitta, Shania y Trifonov
Música y Teatro

3 recomendaciones musicales: Lo nuevo de Anitta, Shania y Trifonov

Laura Galindo nos recomienda lo nuevo de la artista canadiense Shania Twain y de la brasileña Anitta. Además, una versión de piano de The Last of Us, interpretada por el ruso Daniil Trifonov.
Evelio Rosero: 5 libros que inspiraron su nueva novela
Lo Último

Evelio Rosero: 5 libros que inspiraron su nueva novela

¿Qué lee Evelio Rosero? El aclamado escritor bogotano comparte con Diners las cinco lecturas clave detrás de su novela ‘Lluvia de frailes en la selva’.
Viajes
Gastronomía
Cultura
Otras Categorías