Revista Diners
Getting your Trinity Audio player ready... |
¿Qué estaría usted dispuesto a hacer por un ser querido? Esa es la pregunta que acompaña al espectador durante los 108 minutos que dura la película de Supergirl, la nueva apuesta cinematográfica de DC Studios que estará en cines desde este 25 de junio en las salas de cine de Colombia. Más allá de sus escenas de acción, poderes extraordinarios y espectaculares efectos visuales y sonoros, la película explora los límites del amor, el sacrificio y la lealtad a sus seres queridos a través de una de las heroínas del universo de los cómics.
El icónico personaje de DC Comics regresa a la pantalla grande, esta vez como protagonista absoluta de su propia historia. Lejos de ser únicamente la prima de Superman, el querido héroe emblemático del estudio interpretado por David Corenswet, Kara Zor-El, interpretada por la actriz Milly Alcock (también conocida por su personaje en La Casa del Dragon), asume el centro de la narrativa en una aventura que profundiza en su identidad, sus conflictos personales y el peso de las decisiones que debe tomar para proteger a quienes ama.
Esta propuesta dirigida por Craig Gillespie y escrita por Ana Nogueira trae una película emotiva, carismática y con una mezcla de emoción, acción y momentos de reflexión. Supergirl busca presentar una versión más compleja y humana de la heroína, invitando al público a preguntarse hasta dónde estaría dispuesto a llegar por las personas que considera familia.
Esta película de acción y ficción trae a la pantalla a un elenco único y lleno de talento, con Matthias Schoenaerts como el antagonista Krem of the Yellow Hillos, Eve Ridley como Ruthye Marye Knoll (una joven que busca venganza y se vuelve la compañera de Supergirl), David Krumholtz como Zor-El (el padre de Supergirl), Emily Beecham como Alura In-Ze (la madre) y Jason Momoa como Lobo (un mercenario y cazarrecompensas)
El director Craig Gillespie y la guionista Ana Nogueira logran construir una película sólida que se sostiene por mérito propio, incluso para quienes no están familiarizados con este personaje. Sin embargo, el ritmo de la narración juega en ocasiones en su contra. Algunos pasajes avanzan con demasiada rapidez, dejando la sensación de que ciertas escenas y personajes merecían un desarrollo más profundo. Aunque la historia mantiene su capacidad de entretener y emocionar, hay momentos en los que una exploración más pausada habría enriquecido el impacto emocional de la película y fortalecido algunos de sus conflictos.

Es una película que ofrece el típico o esperado viaje del héroe acompañado de música que genera un ambiente divertido, animado y juvenil. Esta propuesta es una película sólida que se puede disfrutar sin importar no ser fanático de la franquicia, es una película de acción y heroísmo que le puede gustar a toda la familia. Sin embargo, hay muchas escenas de peleas que se sienten alargadas.
(Le puede interesar: Las películas y series más esperadas de la temporada: de Moana a Toy Story 5)
Milly Alcock ofrece una interpretación que difícilmente deja indiferente al espectador. Su versión de Supergirl es un personaje intenso, impulsivo y complejo, capaz de despertar tanto admiración como rechazo del público, sin refugiarse en los puntos medios. La actriz logra transmitir con autenticidad la vulnerabilidad emocional de Kara Zor-El, al tiempo que conserva la determinación, la fortaleza y el espíritu heroico que exige el personaje. Gracias a esta combinación, Alcock construye una protagonista humana y poderosa, cuyas virtudes y defectos resultan igual de convincentes.
Uno de los mayores aciertos de la película es la forma en que construye a su protagonista. Kara Zor-El está lejos de encajar en el molde tradicional de la «heroína perfecta», un estándar que dentro del propio universo de DC ha estado representado durante décadas por su primo, Superman. Mientras él suele ser visto como el ideal de virtud, rectitud y esperanza, Supergirl se presenta como un personaje mucho más complejo, humano, marcado por sus contradicciones, emociones y errores.

La película no intenta convertirla en un símbolo inalcanzable de bondad absoluta. Por el contrario, le permite mostrar sus luces y sombras, sus momentos de fortaleza y sus instantes de vulnerabilidad. Kara puede ser impulsiva, cometer equivocaciones e incluso dejarse llevar por la rabia o la frustración, pero son precisamente esas imperfecciones las que enriquecen su arco narrativo.
En conjunto, Supergirl se consolida como una película emocionante y con identidad propia dentro del universo de DC. Aunque presenta algunos problemas de ritmo que impiden profundizar más en ciertos personajes y situaciones, destaca por su capacidad para construir una heroína compleja, imperfecta y profundamente humana. Gracias a la sólida interpretación de Milly Alcock y a una historia que reflexiona sobre el amor, la pérdida, la familia y el sacrificio, la cinta logra conectar emocionalmente con el público y demostrar que el heroísmo no nace de la perfección, sino de la capacidad de seguir luchando por quienes amamos, incluso cuando hacerlo implica grandes riesgos.


