Septiembre trae lecturas que invitan a mirar lo conocido desde un ángulo inesperado: una perra que se convierte en flor y palabra, una piña que en silencio revela una traición y un universo que cabe en la palma de una mano. Son libros distintos entre sí que se unen por la pulsión de recordarnos que la literatura no está solo en lo que se cuenta, sino en la manera en que reordena lo cotidiano hasta volverlo extraño, brillante o inolvidable.


Estos son los libros recomendados de Isabel Calderón Reyes para este mes. Dalia Carolina Sanín, ilustrado por Samuel Castaño / Lumen, 2024 Dalia es un libro sobre una perra salchicha que se llama como una flor. Si elijo resumirlo en una frase como esa es porque ya estoy entrando en el juego que propone Carolina Sanín: perra, salchicha y flor son sustantivos es decir, palabras que usamos para nombrar a los animales, las plantas y las cosas, y este libro se pasea por el tipo de definiciones que todos aprendimos en el colegio para luego saltar a un lugar distinto, y de allí a otro más, en un ejercicio de libertad que deja a los lectores pensando en el lenguaje.

Dalia había sido publicado por otra editorial, y con otras ilustraciones, pero el año pasado Sanín lo reescribió. Cambió la forma de describir algunas imágenes, miró desde una nueva perspectiva a la misma perra salchicha de la primera versión, se deshizo de un par de lugares comunes y le dio más espacio al juego de imaginar que una cosa puede ser otra distinta. Podrías hacer de esto algo bonito Maggie Smith / Libros del Asteroide, 2025 Nada de esto es ficción: un día, el esposo de la poeta Maggie Smith llegó a la casa con un regalo para su hijo después de un viaje de trabajo. Era una piña, pero no la fruta tropical, sino ese cuerpo de madera en escamas que se cae de los pinos y que todos hemos recogido alguna vez en una caminata. A partir de ese objeto mínimo, la narración se abre hacia la vida conyugal, la traición y el desmoronamiento. Sin estar buscando algo específ [TRUNCADO]


