Revista Diners
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Muchos conocen a Brigitte Baptiste, pero pocos la han visto. Ya sea por haber sido la directora del Instituto Alexander von Humboldt por ocho años, rectora de la Universidad EAN o por su look colorido y exuberante, es de esos nombres difíciles de ignorar.
A los 35 años se cansó de no ser quien de verdad quería y decidió habitar el mundo como una mujer trans. Una mujer trans que ha ocupado espacios académicos, políticos, mediáticos con un solo vehículo: lo que hay en su cabeza. Sin embargo, todo lo que se ha visto de ella ha sido de puertas para afuera. ¿Quién es ella? ¿Por qué se viste así? ¿Cómo es su familia? ¿Qué hace cuando no está dictando charlas sobre ecología y la evolución de las especies humanas? Todas estas preguntas quedan resueltas en Brigitte, Planeta B.
La película es un documental dirigido por Santiago Posada que hace parte de la selección de largometrajes del Alternativa Film Festival 2026. La cinta compite junto a otras 14 películas, todas de Latinoamérica y Asia, y pone sobre la pantalla a una Brigitte en aumento, tal como una partícula en tabla de muestra.
(Para leer más: Alternativa Film Festival 2026: estas son las 15 películas en competencia (Hay dos colombianas)
Lo bueno, lo malo y lo feo de ‘Brigitte, Planeta B’
Contra todo pronóstico, el documental es una obra que entretiene. Lejos de ser de esas obras aleccionadoras que se sienten como un sermón audiovisual sobre por qué alguien es alguien, Brigitte, Planeta B atrapa. El magnetismo de la oratoria de Baptiste se traslada a la pantalla y la vemos, la escuchamos y a la vez, la vemos ser vista y escuchada.
Desde hacer maleta hasta compartir teorías sobre el mundo del futuro en charlas TED o ponencias, el documental es estrechar la mano con una Brigitte que hasta la fecha ha sido representada en la agenda pública desde la caricatura. Ese marco de referencia ha hecho que, por más reconocimientos mundiales y producción científica que acumule, el foco sobre el morbo prevalezca. Aquí el morbo aparece, pero con sentido del humor y a modo de «les voy a dar lo que quieren, pero en mis términos».
Brigitte controla la narrativa y su historia se cuenta en tres momentos. El primero, una introducción casi que escolar a la ecología queer. El segundo, la cronología de su camino hacia convertirse en mujer trans. Y tercero, su relación con las comunidades indígenas, más específicamente el ayahuasca. Ahora, lo no tan bueno es cómo lo hacen.

El documental, que se estrenó en cines el 23 de abril, navega entre lo cinematográfico y lo televisivo. Si bien hay secuencias de absoluta contemplación e incluso experimentación, hay otras donde el lenguaje de televisión invade el relato, lo interrumpe y lo confunde. A esto se le suma la música: melodías que resultan cursi o sobrantes en una historia que no necesita aditivos para ser emotiva.
Una posible explicación a esto son los aliados Dynamo y Caracol Televisión. Otra, que ese mix de lenguajes haya sido provocado con una intención de conectar con el espectador de una forma más fácil. Me quedo con la primera. La segunda es asumir la estupidez del espectador.

Y lo feo es lo que no se vio. Ser mujer trans en Colombia y Latinoamérica es sinónimo de violencia y marginalización. La historia de Baptiste es un caso aislado que en este documental se ve como una historia con final feliz. Una esposa e hijas que la apoyan, éxito profesional, reconocimiento internacional y ahora protagonista de películas. Sin embargo, salvo un «tuve miedo» y una que otra anécdota, la experiencia se cuenta en un tono hiperoptimista y su figura, cercana a la de una superheroína. Y lo es. Pero hasta a la Mujer Maravilla la han derrotado. Las sombras de su historia están, pero muy tenues.
¿Dónde ver ‘Brigitte, Planeta B’?
Brigitte, Planeta B ya tuvo su estreno nacional en salas, y en su paso por Alternativa Film Fest tuvo una proyección especial con la presencia de la misma Brigitte Baptiste y su director Santiago Posada. Actualmente se puede ver en salas de Cine Colombia, la Cinemateca de Bogotá, el Museo de Arte de Medellín y salas alternativas.
Hasta la fecha no se ha anunciado si llegará a alguna plataforma de streaming, pero si tiene la oportunidad de ver este documental, no lo descarte. Entrará a la sala y saldrá conociendo a una persona nueva.
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