Foto: Crédito: Shutterstock / Larissa Chilanti
agosto 14, 2026
Colombia

Cuatro playas colombianas entran al listado Beach 100 como los destinos costeros más extraordinarios del mundo

Tres destinos de la costa Caribe y un paraíso insular hacen parte de Beach 100, la selección internacional que destaca cien playas por su paisaje, naturaleza y cultura de playa.
POR:
Revista Diners

La costa colombiana vuelve a hacerse un lugar entre los paisajes que el mundo mira cuando piensa en el mar. Palomino, Isla Corona, Playa del Cabo y McBean Lagoon aparecen en la edición 2026 de Beach 100, la selección de Cerveza Corona que reúne cien playas de seis continentes y destaca destinos costeros extraordinarios para quienes buscan paisajes donde el mar, la arena y la naturaleza marcan el ritmo del viaje.

(Le puede interesar: 10 destinos de buceo en el mundo para explorar paisajes submarinos únicos)

Bajo la iniciativa Living is Calling, la plataforma promueve una conexión real y profunda con el mundo por medio de los espacios playeros. Dicha premisa se vincula con las 4 entradas nacionales en el ranking, 3 de la costa caribe y un paraíso insular, con una guía que funciona como invitación a explorar una parte de los ecosistemas marinos más diversos de América Latina.

En esta nueva edición, la guía suma 27 playas a una selección que valora la cultura de playa, la conexión con la naturaleza y el atractivo de cada paisaje. En paralelo, la iniciativa amplía su programa Beach 100 Grants, creado junto a Oceanic Global, para respaldar proyectos locales dedicados a la protección de manglares, arrecifes de coral y otros ecosistemas fundamentales para los océanos.

McBean Lagoon, el destitno insular colombiano en Beach 100

Hay un momento en McBean Lagoon en el que el mar parece dejar de ser uno solo: el azul se abre en distintas tonalidades mientras el fondo de coral aparece bajo el agua y los manglares se mueven detrás de la laguna. En este rincón al noriente de la isla de Providencia, protegido como parque nacional, el Caribe se recorre a otro ritmo, entre kayak, buceo y pequeñas pausas para observar tortugas marinas, peces y aves que encuentran refugio en este ecosistema. Para disfrutar de sus aguas con mayor visibilidad y un clima más seco, los meses entre enero y mayo son especialmente favorables, mientras octubre y noviembre ofrecen una temporada más tranquila y con menos visitantes en el destinto ubicado en el archipiélago de San Andrés.

Parque nacional natural old providence mcbean lagoon. // álvaro gaviria gallo. Beach 100
McBean Lagoon forma parte del Parque Nacional Natural Old Providence McBean Lagoon, una de las áreas protegidas del Caribe colombiano donde conviven manglares, arrecifes coralinos y pastos marinos. Crédito:  Parques Nacionales Naturales / Álvaro Gaviria Gallo.

Ese paisaje también guarda la memoria de la isla. La comunidad eaizal mantiene una relación estrecha con estas aguas y con las tradiciones que han acompañado su vida en la costa, mientras las historias de piratas y contrabandistas todavía forman parte de las leyendas de la laguna. No es casual que los locales la llamen el Mar de Siete Colores: debajo de esa apariencia serena existe un arrecife vivo y, alrededor, un territorio donde naturaleza, cultura e historia permanecen entrelazadas.

Cabo San Juan del Guía

El paisaje empieza a cambiar mucho antes de que aparezca la playa en el Cabo San Juan del Guía. El sendero se abre paso entre la selva del Parque Nacional Natural Tayrona hasta llegar a una costa de arena dorada, grandes rocas y palmas que se inclinan sobre el Caribe. El calor, que puede rondar los 29 ºC, hace que el trayecto se sienta como parte de la experiencia, pero al llegar el mar ofrece otra cadencia: nadar, hacer esnórquel, descansar en una hamaca o quedarse mirando cómo las olas golpean las formaciones rocosas. De diciembre a marzo el paraíso costero ofrece días más secos y despejados, mientras julio a septiembre permite encontrar un Tayrona más verde y con menos visitantes.

Cuatro playas colombianas entran al listado beach 100 como los destinos costeros más extraordinarios del mundo
Playa del Cabo, en el Parque Nacional Natural Tayrona, combina la selva de la Sierra Nevada con una costa de grandes formaciones rocosas frente al Caribe. Crédito: Shutterstock / Diego Grandi.

Por su parte, la noche en la esta costa colombiana transforma todavía más el paisaje. Sin hoteles ni grandes construcciones frente al mar, las hamacas quedan suspendidas sobre la costa y el sonido de la selva se mezcla con el de las olas. Monos aulladores y capuchinos, junto a guacamayas, forman parte de la fauna que habita este territorio, mientras los arrecifes cercanos ofrecen otro paisaje bajo el agua. Para el pueblo Kogi, además, estas tierras hacen parte de un territorio sagrado; una relación con la naturaleza que se siente en un lugar donde el mar y la selva todavía tienen mucho más protagonismo que la infraestructura turística.

Playa Palomino, en La Guajira

El viaje a Palomino empieza antes de llegar al mar. El río baja desde la Sierra Nevada de Santa Marta entre árboles y vegetación espesa, y durante el recorrido las montañas aparecen detrás de la selva hasta que, poco a poco, el agua dulce conduce hacia el Caribe. Al final espera una playa amplia y dorada, con olas buscadas por surfistas, hamacas frente al mar y un paisaje donde las cumbres de la Sierra permanecen como telón de fondo. Entre diciembre y marzo, los días suelen ser más despejados y la playa cobra mayor movimiento; mayo y junio, en cambio, traen lluvias, menos visitantes y una vegetación más exuberante.

Cuatro playas colombianas entran al listado beach 100 como los destinos costeros más extraordinarios del mundo
Palomino reúne en un mismo paisaje dos extremos: las aguas del Caribe y las cumbres de la Sierra Nevada de Santa Marta. Crédito: Shutterstock / Jhampier Giron M.

La relación con la montaña es también una parte esencial de este lugar. Para el pueblo Kogi, la Sierra Nevada es un territorio sagrado y sus picos ocupan un lugar central dentro de su cosmovisión. Esa presencia se percibe mientras el río atraviesa la selva y desemboca cerca de una costa que conserva un carácter sencillo, con pequeños alojamientos, cafés y espacios que mantienen una escala más cercana al paisaje. Palomino no separa la montaña del mar: los dos conviven en el mismo horizonte y hacen de este tramo de La Guajira un lugar donde el Caribe se siente menos como destino y más como territorio.

Isla Corona

A poco más de una hora de Cartagena, el viaje hacia Isla Corona cambia el paisaje poco a poco: la ciudad queda atrás y el Caribe se abre entre aguas turquesas, manglares y arrecifes de coral. Al llegar, la isla propone otra manera de pasar el día, entre baños de mar, recorridos en kayak y largas horas bajo las palmeras. No hay caminos, pantallas ni grandes construcciones que interrumpan el paisaje; el ritmo lo marcan las mareas, la luz y el sonido del agua.

Corona island, discover this paradise
En Isla Corona, la conservación de los arrecifes forma parte de la experiencia de la isla, rodeada por las aguas del archipiélago de las Islas del Rosario. Crédito: Corona Island.

La vida en la isla está pensada alrededor de la conservación. Funciona con energía solar, recoge agua de lluvia y trabaja con organizaciones locales para proteger los arrecifes y reducir los residuos marinos, mientras la cocina apuesta por productos de la región. Para quienes planean visitarla, diciembre a abril ofrece las condiciones más secas y mares generalmente tranquilos; entre agosto y octubre, en cambio, la isla recibe menos visitantes y adquiere un ambiente más sereno. En ambos casos, la experiencia está menos relacionada con acumular actividades que con dejar pasar el día frente al Caribe.

(Continúe leyendo: Miradores de Bogotá: los mejores puntos para ver la ciudad desde las alturas)

LO MÁS LEÍDO DE LA SEMANA

Colombia

Cuatro playas colombianas entran al listado Beach 100 como los destinos costeros más extraordinarios del mundo

Tres destinos de la costa Caribe y un paraíso insular hacen parte de Beach 100, la selección internacional que destaca cien playas por su paisaje, naturaleza y cultura de playa.
Daniel Samper Ospina
Arte y Libros

“En el amor a los perros se pueden unir abelardistas, petristas y uribistas”, Daniel Samper Ospina

Tras la muerte de Serafín, un perro calvo y mestizo que se convirtió en su sombra, Daniel Samper Ospina se refugió en la literatura para procesar el duelo. El resultando es su primera novela de ficción: un relato narrado desde el humor, el miedo a los 50 años y la convicción de que los animales logran unir lo que la política insiste en dividir.
Solidaridad a la mesa con los damnificados del terremoto
Lo Último

En Colombia, la solidaridad se sirve a la mesa

El sector gastronómico del país está desplegando acciones solidarias a través de la cocina para contribuir a los damnificados que dejó el terremoto de 7.4 grados que azotó este 10 de agosto a Colombia. Menúes para todos los gustos y para poner la solidaridad sobre la mesa.
Viajes
Gastronomía
Cultura
Otras Categorías