Revista Diners
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Es imposible pensar en grandes íconos de la música y no nombrar a Michael Jackson. Sin embargo, por muy grande que sea su figura, en vida, se encargó de manejar una personalidad discreta y de cierta forma misteriosa. Es por esto que Getty Images hizo una curaduría de algunas imágenes no vistas antes del Rey del Pop.

En conversación con el director de Gerry Images, Bob Ahern, explicó la importancia de estos procesos y el valor de las fotografías en las narrativas históricas.
¿Qué inspiró a Getty Images a revisitar y recrear esta fotografía poco conocida de Michael Jackson?
Tenemos un archivo increíblemente grande y trabajamos con archivos que constantemente están siendo redescubiertos. Básicamente, contamos con alrededor de 150 millones de fotografías analógicas almacenadas y preservadas en distintas partes del mundo.
Y parte de nuestro recorrido en Getty Images es seguir revisitando esos archivos analógicos, volver a editarlos y ver qué otro material podemos encontrar. Particularmente en torno a temas realmente interesantes, como celebridades o grandes acontecimientos. Siempre hay una nueva manera de contar una historia. Creo que lo que los narradores históricos nos están pidiendo en este momento es acceso a material muy auténtico que ayude a enriquecer sus proyectos.
Y eso es algo con lo que estamos comprometidos. Así que es un proceso a largo plazo para Getty Images asegurarnos de seguir sacando nuevo material constantemente, material que aporte nuevas perspectivas incluso a historias antiguas.

¿Cómo fue el proceso de realizar esta curaduría?
Es un proceso realmente interesante. Tenemos un equipo de editores alrededor del mundo cuyo único trabajo es examinar nuestros archivos y pensar en qué material aún no hemos digitalizado. Así que constantemente estamos pensando en qué le interesa al mundo.
También pensamos en el equilibrio curatorial de nuestros archivos y en los tipos de historias que queremos asegurarnos de visibilizar, para ofrecer un relato completo y auténtico de la historia desde Getty Images. Entonces, parte de su trabajo consiste en decidir y seleccionar a qué partes de esos archivos acudir para sacar nuevo contenido a la luz. Tenemos editores que literalmente regresan a los archivos físicos y recuperan impresiones que pueden tener entre 20 y hasta 100 o 200 años de antigüedad.
Luego viene el proceso de digitalización. Contamos con una especie de flujo de trabajo con estándares de museo, donde digitalizamos ese material bajo ciertos lineamientos. También tenemos todo un equipo de metadatos encargado de aplicar la información correspondiente, que básicamente ayuda a contar la historia de esa fotografía: el quién, el qué y el por qué, además de parte del contexto.
Y realmente es en ese contexto donde nuestros clientes se apoyan. Eso es lo que buscan y por lo que acuden a Getty Images. Finalmente, esas imágenes se suben en línea y se hacen accesibles.

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Desde una perspectiva archivística, ¿qué convierte a Michael Jackson en una figura cultural tan importante de documentar visualmente?
Siempre existe un interés constante por alguien tan famoso como Michael Jackson. Pero creo que, cuando recordamos imágenes de Jackson, solemos pensar en un pequeño conjunto de fotografías ampliamente difundidas, imágenes que han circulado durante años. Y muchas de esas fotografías pudieron haber sido aprobadas por él o haber formado parte de sesiones de prensa.
Cuando sacas nuevo contenido a la luz, aparece un matiz distinto en su historia. Estas imágenes pueden revelar momentos más íntimos o de transición. Y pienso que eso es precisamente lo que conecta con nuestros clientes: la posibilidad de ofrecer una comprensión más profunda de la vida de esa celebridad, de la vida de Michael Jackson.

Entonces, puedes verlo en cada etapa de su carrera: desde cuando era un niño presentándose con los The Jackson 5, pasando por toda su trayectoria, hasta sus últimos días. Y creo que es realmente interesante observar qué partes de su vida fueron mejor documentadas o en cuáles los fotógrafos tuvieron mayor acceso. Esa parte resulta muy interesante si pensamos en las celebridades y en cómo manejan hoy su imagen pública, donde existen muchas aprobaciones y procesos de relaciones públicas antes de poder acceder a sus vidas.
Cuando miras hacia atrás, incluso en las décadas de los 50, 60, 70 y, hasta cierto punto, los 80, los fotógrafos muchas veces podían tener un acceso mucho más cercano a figuras como Michael Jackson. Y creo que ahí es donde las imágenes y el contenido visual realmente ayudan a contar la historia: ofrecen una visión mucho más íntima y tridimensional de una celebridad, de Michael Jackson.
Y creo que eso es lo que buscan los narradores históricos, periodistas y críticos culturales: la historia auténtica de Michael Jackson.

Y cuando comenzaron a explorar esta imagen, ¿hubo alguna fotografía en particular que a usted personalmente le sorprendiera o impactara?
Sí, había una que nunca había visto. Era una fotografía de Michael Jackson en Studio 54. Es una imagen fantástica, un verdadero momento cultural. Creo que era de 1978 y que fue tomada alrededor de la época en la que estaba trabajando en The Wiz, que por sí sola fue un momento cultural decisivo, especialmente para el entretenimiento afroamericano.

Y hay una fotografía de Michael Jackson junto a Lionel Richie y Beverly Johnson, la primera modelo negra en aparecer en la portada de Vogue. Así que realmente es una instantánea de un momento en el tiempo, no solo en la vida de Michael, sino también de un momento cultural increíble y, quizás, de un punto de inflexión en su vida.

¿Y cómo deciden qué fotografías tienen la relevancia histórica o cultural suficiente para formar parte de un proceso tan amplio como este?
Primero, analizamos muchos datos sobre el comportamiento de nuestros clientes en nuestro sitio. Y nos gusta preguntarnos: ¿qué no hemos podido ofrecer antes? Eso nos da cierta orientación sobre qué deberíamos volver a buscar en nuestros archivos analógicos y qué material deberíamos digitalizar. La segunda parte consiste en que prestamos mucha atención a los aniversarios y planificamos con bastante anticipación, probablemente unos 30 meses antes, especialmente cuando se trata de grandes eventos, ya sean los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, la Copa Mundial de la FIFA u otros eventos globales que realmente resuenan con nuestros clientes y audiencias.
Queremos asegurarnos de regresar a nuestros archivos analógicos para sacar todos los matices posibles de esas historias desde lo fotográfico.

Y la tercera parte tiene que ver realmente con el equilibrio curatorial. Se trata de garantizar que historias que fueron ocultadas en el pasado —ya sea historia afroamericana, historia LGBTQ+ o historia de las mujeres— puedan finalmente salir a la luz, especialmente porque quizá los editores de hace 30, 50, 70 o incluso 100 años no publicaron todas esas imágenes.
Eso nos da esta increíble oportunidad de regresar y revisar esos archivos para sacar más contenido y hacerlo accesible. Y eso realmente ayuda a construir una visión mucho más diversa y auténtica de la historia, o mejor dicho, de las historias en plural. No se trata de una sola narrativa dominante. Se trata de asegurarnos de contar la historia desde múltiples puntos de vista y perspectivas. Y eso es realmente importante para nosotros

¿Por qué cree que las audiencias siguen sintiendo tanta fascinación por Michael Jackson décadas después?
Creo que todos estamos fascinados por las celebridades y la iconografía. Y también pienso que hay algo especial en este momento histórico, donde estamos viendo una demanda por las narrativas del pasado quizá de una manera que no habíamos visto antes.
No quiero generalizar, pero tal vez hay algo relacionado con esta era de la tecnología y de la inteligencia artificial donde, por un lado, la IA está liberando una creatividad increíble para muchas personas. Pero, por otro lado, quizá la gente también está comenzando a inclinarse más hacia una narración humana y auténtica.
Y creo que los archivos proporcionan precisamente esa materia prima histórica auténtica y esos materiales necesarios para contextualizar las historias.
También creo que las celebridades siempre nos van a fascinar, especialmente cuando vemos narrativas familiares contadas de nuevas maneras. Parte de la emoción que percibimos en nuestros clientes es precisamente usar la historia como esta increíble herramienta para inspirar creatividad, cine y proyectos artísticos.
Pueden ser proyectos inmersivos, todas estas experiencias actuales donde puedes sentarte en una sala y ver imágenes increíbles proyectadas a tu alrededor, sintiéndote completamente inmerso en el momento. Es un momento realmente emocionante para nosotros.
Pero creo que la fascinación interminable por las celebridades va a perdurar

¿Qué espera que las personas sientan al ver esta imagen redescubierta de Michael Jackson?
Espero que despierte interés en querer ver más y en querer saber más. Espero que pueda contarles algo nuevo. Y, en última instancia, espero que se trate de apreciar a ese artista y de apreciar su historia.
Creo que la fotografía tiene una gran capacidad para humanizarnos. Es una manera increíble de humanizar una historia y de construir conexión, ya sea entre generaciones, comunidades o incluso con una celebridad. Pienso que esos momentos históricos y auténticos que viven en los archivos tienen mucho que ver con la conexión.
Y creo que, al final, todos estamos buscando eso: conexión


