Tres regresos, tres transformaciones, tres maneras distintas de reafirmar una identidad sin quedarse quieto. Tres nuevos álbumes 2026. La música de este momento parece debatirse entre volver al origen y reinventarse sin traicionarse, entre la memoria y el riesgo. Desde el country de atmósfera gótica hasta el pop espiritual y la reivindicación de un instrumento históricamente masculinizado, estas novedades discográficas dialogan con el pasado para proyectarse hacia adelante.
La primera parada es Lana del Rey, quien finalmente concreta su anunciado giro hacia el country en Stove, editado por Interscope Records. Luego está el retorno introspectivo de Mika con Hyperlove, bajo el sello Republic Records. Y, desde la música clásica, la trompetista Carole Dawn Reinhart firma un trabajo que desafía prejuicios históricos en Trumpet, publicado por Deutsche Grammophon.
Tres lanzamientos que, cada uno a su manera, confirman que evolucionar no siempre significa romper con todo: a veces basta con profundizar en lo que ya se es.
Las siguientes son las recomendaciones de este mes de nuestra columnista Laura Galindo:
Nuevos álbumes 2026
Lana del Rey / Stove / Interscope Records
Hace dos años, Lana del Rey anunció que incursionaría en el country y grabaría un disco. La noticia no salió de la nada, pues llevaba un año largo interpretando canciones como Unchained Melody, Stand By Your Man y Take Me Home, Country Roads. La promesa era conservar su esencia e hibridarla con visos de norteamericana y gótico sureño.
La idea se fue postergando por distintos motivos: cambió de nombre, de sonidos, de colaboradores, y finalmente vio la luz en enero del 2026. Stove es el décimo álbum de estudio de la cantante, con el que la artista cumplió su palabra. Es la misma Lana de Rey, con su voz nostálgica y su color oscuro, pero con el sabor del classic country.
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Mika / Hyperlove / Republic Records
Conocimos a Mika con Life in Cartoon Motion, un álbum en su mayoría acústico, con arreglos corales a cuatro voces, el piano como protagonista y una voz principal, justo en medio de lo lírico y lo pop. Un álbum, salvo algunas canciones, tremendamente emotivo. Luego, lo vimos mutar: volverse electrónico, convertirse en fiestero y adoptar sonoridades cada vez más progresivas.
Hyperlove, su nuevo trabajo, es una vuelta al ciclo, un regreso a esa identidad de sus comienzos, pero recargada. Es un disco espiritual, estéticamente bello y con arreglos sensibles. No en vano, uno de los cortes que eligió como adelanto fue Immortal Love, una carta de agradecimiento a su perro golden retriever y una meditación profunda en torno a la conexión que juntos han construido durante quince años.
Carole Dawn Reinhart / Trumpet / Deutsche Grammophon
Así no sea tan evidente, los instrumentos musicales tienen género; desde luego, uno construido por nosotros a partir de prejuicios y sesgos sociales. El piano, por ejemplo, era para señoritas en el siglo XIX, igual que la cítara y el arpa. La trompeta, por su parte, fue por muchos años un instrumento masculino: las bandas de guerra, las bandas de viento, la potencia, la fuerza. Todos conceptos asociados a la hombría en este sistema patriarcal nuestro.
Evolucionar es, en gran medida, tumbar esos estereotipos construidos desde machismos obsoletos, demostrar que un buen sonido en la trompeta no depende del género sino de la calidad de su intérprete. Eso es lo que logra Carole Dawn Reinhart en este disco con sus magistrales interpretaciones de Hindemith, Goedicke, Honegger y Barat.
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