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10 hoteles de lujo para conocer en Colombia

Diners eligió diez hoteles de lujo innovadores y diversos que cumplen los más altos estándares de lujo y creatividad. Conózcalos aquí.

Foto: Cortesía hoteles

Diners eligió diez hoteles de lujo innovadores y diversos que cumplen los más altos estándares de lujo y creatividad. Conózcalos aquí.

En los últimos años Colombia se ha posicionado como uno de los destinos emergentes con mayor atractivo mundial. Algunas de las más prestigiosas publicaciones internacionales especializadas en viajes y destinos como Lonely Planet, Travel & Leisure y Condé Nast Traveler han dedicado varias páginas al encanto de nuestro país, por su diversidad y riquezas, tanto naturales como culturales.

De un tiempo para acá el magnetismo es evidente. El nombre del país ya no resuena solo entre mochileros aguerridos que van tras la aventura, como sucedía, sino que en las calles de Nueva York, París o Tokio existe también un halo de fascinación por el nuevo destino top en Latinoamérica. Y no es de extrañarse. La oferta gastronómica está en su mejor momento, el mundo del arte en plena ebullición, la moda local es un referente en la región, la cultura se destaca por su colorido y arrebato y, por supuesto, los paraísos naturales son infinitos, así como las posibilidades de realizar actividades al aire libre.

Este boom turístico se ha reflejado en el surgimiento de propuestas hoteleras innovadoras, amplias y diversas, que cumplen los más altos estándares de lujo y creatividad. A lo largo y ancho del país existen hoteles que juegan con el diseño y la arquitectura como sello personal, otros que buscan conectar a los huéspedes con la naturaleza de manera única y algunos que le han apostado a la sostenibilidad como valor principal. Ante todo, se trata de crear experiencias inspiradoras que permanezcan en la memoria del huésped con calidez y deseo de compartir y regresar.

Para los que vivimos aquí es una oportunidad de escapadas inolvidables que nos permitan descubrir nuestro país con nuevos ojos, conscientes del enorme potencial y crecimiento de la industria turística.

Con ánimo de celebrar este surgimiento, en Diners hemos seleccionado diez hoteles que representan esa nueva Colombia, abierta y moderna, pero fiel a su identidad. Cada uno de ellos representa una cualidad de nuestro país que se refleja a través de su filosofía, transmitida en cada espacio. Hay uno perfecto para cada experiencia que se quiera vivir: para los amantes de la naturaleza, para los que buscan aventura, para una escapada en pareja, para los amantes del lujo y el diseño, para aquellos que quieran acercarse a modelos más sostenibles y mucho más. Esta es la selección.

Bosko

Guatapé, Antioquia

Pocos hoteles que se adhieren a la definición de glamping en Colombia han llevado a cabo los preceptos de este concepto con el nivel de sofisticación y lujo de Bosko.

Elevadas sobre la represa del Peñol y, a pocos minutos de Guatapé, las esferas semipanorámicas que reciben al visitante entre la naturaleza cuentan con todo lo que se puede pedir para una escapada sublime en pareja. Cada una de estas esferas, o mush rooms, como las llaman en Bosko, tiene su deck independiente en el que se puede disfrutar del desayuno, el almuerzo o la cena con vista sobre la represa y en medio de un bosque que emana paz absoluta. El mobiliario crea un atmósfera cálida complementada, como anillo al dedo, con las duchas al aire libre, rodeadas de bambú y donde es probable que llegue de compañía algún pájaro curioso.

Despierte con una vista única del Embalse de Guatapé.


El hotel tiene su propio puerto y cuenta con los elementos necesarios para embarcarse en una aventura de kayak, paddle board o simplemente para disfrutar de un buen libro y un baño de sol al compás del agua y el viento. Si después de esto un masaje suena como una idea caída del cielo, el hotel pone a disposición un equipo de masajistas para una terapia de relajación en la privacidad de cada habitación.

Disfrute las noches estrelladas desde la estructura geodésica de cada mush room.


El momento cúspide de la estadía llega con la caída de la noche, cuando un cielo lleno de estrellas se convierte en protagonista absoluto, y deja apreciar el infinito desde los mush rooms con total claridad mientras se disfruta una muy bien curada selección de snacks y vinos.

Por su ubicación, es perfecto para conocer los pintorescos alrededores, como el pueblo de Guatapé. Igualmente, El Peñol, desde donde la vista panorámica de la represa es magnífica, se encuentra a unos 15 minutos y puede visitarse sin apuro.

Cada esfera cuenta con una cama king size y otros elementos en bambú.


¿Dónde?
Guatapé, Antioquia. A hora y media del aeropuerto José María Córdoba, de Rionegro, y a dos horas de Medellín.

Vale la pena
Reservar un masaje en pareja a última hora de la tarde para disfrutar de la noche estrellada.

Hotel Plantación

Jardín, Antioquia

Si existe en el país un hotel donde queda claro que la sostenibilidad puede ir perfectamente de la mano del buen gusto, la comodidad y la inspiración, este es el lugar.

Cada detalle de esta magnífica casa restaurada en Jardín, uno de los pueblos más lindos de Colombia, tiene una razón de ser. Todo está pensado para eliminar el exceso y generar conciencia a través de hábitos responsables que pueden hacer la diferencia.

El diseño interior está inspirado en el trabajo de artesanos colombianos.


Cada espacio habla por sí solo y es un reflejo del manifiesto que sus creadores establecieron como base para demostrar que sí se puede ofrecer y disfrutar de una experiencia grata y reducir la huella ambiental.

En la recepción del hotel hay un espacio de arte y libros para sus visitantes.


Aquí se invita al huésped a pensar en cuánta agua consume, cuánto plástico desecha y cómo se relaciona con la comida, no a partir de la imposición, sino de detalles bonitos e ingeniosos como relojes de arena en la ducha o bolsas y botellas reutilizables. La decoración minimalista tiene un encanto apaciguante para la vista y para el espíritu e invita a relajarse en las hamacas con vista al jardín.

Todo el lugar es 100% diseño colombiano.


Su restaurante, Consulado Vegetal, es una deliciosa y muy bien elaborada propuesta de comida vegana, que se nutre en gran parte de la generosa huerta del hotel y que contradice aquella idea de que la comida basada en plantas es aburrida o sosa.

Para consentirse y renovar la energía, el spa del hotel ofrece una serie de terapias y masajes holísticos que van de la reflexología al masaje thai, pasando por terapias que estimulan los centros energéticos del cuerpo.

Por su parte, Jardín y sus alrededores no dejan de estar a la altura de un gran destino. Vale la pena dejarse tentar por el ritmo pausado pero animado del pueblo y sus actividades culturales. Para los amantes de las caminatas ecológicas, varias opciones permiten conocer maravillas naturales como la cueva de los Guácharos o la cueva del Encanto, ambas cascadas que emergen de la montaña y que pueden ser alcanzadas con un moderado grado de dificultad.

¿Dónde?

Jardín, Antioquia, a tres horas de Medellín.

Tener en cuenta
Reservar con anticipación; el hotel cuenta con siete habitaciones y se llena rápido, sobre todo en fines de semana.

Vale la pena

El Festival de Cine de Jardín, en julio. Es un excelente momento para conocer el pueblo y gozar de una buena agenda cultural.

Hotel Hilton Corferias

Bogotá

Dentro de un listado de hoteles, nunca puede faltar ese lugar que se siente como la casa cuando de viajes de negocios se trata.

Situado justo al lado del centro de exposiciones Corferias, el más importante de Bogotá, y del centro de convenciones Ágora, esta es una opción inigualable para combinar el trabajo con una estadía muy confortable.

Relájese en la piscina cubierta del hotel.


Este gigante de 410 habitaciones se une a la iniciativa de posicionar Bogotá como un referente latinoamericano para la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA). Forma parte de una invitación a ser cada vez más competentes y sofisticados para quienes vienen a invertir y creen en la ciudad.

El Fitness Center es un lugar ideal para descansar tras una jornada agitada.


Tiene ocho salas de reuniones, cada una con salida a una enorme y agradable terraza con vista a uno de los principales atractivos de Bogotá: las montañas. Además, la arquitectura desarrolla un papel determinante para que este espacio sea mucho más que una secuencia de salas. Tal vez esto se siente de manera inconsciente, pero contundente, gracias al juego de la luz con la doble altura de los espacios que hacen de una reunión o conferencia una experiencia diferente a la tradicional.

Tómese una taza de café o un coctel en el Four Eleven Bar.


Para comer bien y alcanzar a empaparse de la sazón local –a pesar del ritmo apresurado que suelen tener las visitas por trabajo–, está Oka Grill House. Para un sándwich o una ensalada que puede pedir para llevar y disfrutar en medio de la jornada, Bon Market and Bar. Y para un merecido trago tras un largo día, nada como el Four Eleven Bar.

Hay 410 habitaciones, cada una con detalles exclusivos.


Aquellos que no quieran perder el ritmo de su vida diaria no tienen de qué preocuparse. El Fitness Center tiene, además de un gimnasio rigurosamente equipado con máquinas de cardio y pesas, una piscina cubierta que se complementa con una zona húmeda, perfecta para la relajación. Suena como un gran lugar para venir a trabajar, ¿verdad?

Un consejo

Contemplar desde las alturas los atardeceres de Bogotá. Los contrastes entre los colores del cielo y las montañas lo sorprenderán.

Aproveche para

Conocer varios sitios turísticos de Bogotá, cercanos al hotel, como La Candelaria, el Museo del Oro y el Museo de la Universidad Nacional.

¿Dónde?

A 15 minutos del Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá.

Hotel Biohabitat

Circasia, Quindío

Para los amantes del diseño y la atención a los detalles, este lugar resulta un imperdible.

Rompiendo con el clásico imaginario hotelero en el Eje Cafetero, que suele evocar a la hacienda cafetera tradicional, surge este hotel de arquitectura moderna, minimalista y con espacios abiertos que invitan a disfrutar el verde intenso de esta joya erguida en medio de 160.000 metros cuadrados de bosque nativo.

El hotel rompe el molde del tradicional hotel cafetero.


Aquí todo habla de descanso y contemplación. Las habitaciones en las que predominan el vidrio, la piedra y la guadua se mimetizan con el entorno en perfecta armonía. El silencio y la paz serán fieles compañeros en esta estadía, perfecta para los curiosos o entendidos del avistamiento de aves. Aquí se pueden encontrar hasta cien especies a medida que se aprecia la riqueza del ecosistema local, gracias al acompañamiento de biólogos especializados.

En las habitaciones predomina el vidrio y la guadua.


Las master suites cuentan con su propio jacuzzi con vista a los cafetales, mientras que los aviarios elevados sobre el bosque son un refugio para quienes conservan en el corazón la fantasía infantil de la casa en el árbol. Se podría decir que este hotel está pensado desde una filosofía de ecolujo, con total sobriedad, sin comprometer el buen gusto ni la atención de primera.

El magnífico valle del Cocora se encuentra a menos de hora y media de camino y desde aquí es posible organizar una visita guiada a través de uno de los paisajes más representativos del país. No hay que descartar un paseo por Filandia o Salento para sentir el espíritu cafetero en todo su esplendor o, si se es más aventurero, realizar una cabalgata a campo abierto que deje cuerpo y espíritu renovados.

Vea tambien: ¿Qué hacer cuando pelea con su pareja, según la ciencia?

La sobriedad y el buen gusto brillan en cada espacio.


La cereza en el pastel la pone Basto, el restaurante hermano del hotel. Aquí el principio de slow food manda la parada, inclinado hacia la comida consciente y honesta. La carta varía de acuerdo con la temporada y los ciclos de producción local, para asegurar la mayor frescura y responsabilidad posible en el plato. No se puede dejar de probar alguno de los nidos, suculentas creaciones de autor que reposan sobre el tradicional patacón, acompañado por alguno de los cocteles de la casa.

¿Dónde?

A 15 minutos de Armenia, vía a Circasia.

No olvidar

Llevar zapatos adecuados para caminar por la biorreserva del hotel o para adentrarse en el valle de Cocora.

Aproveche para

Preguntar por los especiales de temporada en el restaurante y la inspiración detrás de ellos. Un verdadero deleite gastronómico.

www.biohabitathotel.com

@biohabitat.hotel

Refugio La Roca

Mesa de los Santos, Santander

Con su vista privilegiada sobre el cañón del Chicamocha y su concepto bioarquitectónico, este paraíso de la escalada es un referente para los viajeros ávidos de aventura.

Su reputación ha trascendido fronteras y por ello no sorprende cruzarse aquí con visitantes de diversas nacionalidades, impactados por el encanto del paisaje así como por la mística de este hotel.

Cada una de sus habitaciones, bautizadas en honor a algunos de los picos más altos del mundo, tiene su propio concepto y está pensada para fundirse con el entorno rocoso de una manera tan orgánica y precisa, que cuesta trabajo pensar que no forman parte del paisaje original. Algunas parecen suspendidas sobre el cañón y crean el efecto de sentirse flotando entre las nubes que custodian la montaña. Otras apelan a la sensación de estar en una cueva, pero una cueva acogedora, amigable y que conecta con lo más básico del espíritu terrenal.

Cada una de sus habitaciones tiene nombre de algunos de los picos más altos del mundo.


Empezar el día con el desayuno en la cama mientras el cielo se despeja y da paso a la contemplación del cañón para después tomar una ducha al aire libre es una experiencia que, sin duda, vale la pena.

La Roca queda muy cerca del parque de escalada Rocas de la Mojarra.


Y aunque el Refugio no es un espacio exclusivo para escaladores y aventureros, lo cierto es que uno de sus grandes encantos radica en estar situado a pocos metros del parque de escalada Rocas de la Mojarra. Es, según los expertos, uno de los mejores lugares para practicar este deporte en Latinoamérica, al igual que un espacio perfecto para dar pinitos en una caminata vertical por la roca.

El paisaje del Cañón del Chicamocha es sobrecogedor.


Los alrededores tienen también mucho que ofrecer. Las opciones no faltan para quienes buscan una buena dosis de adrenalina al aire libre. Rafting, parapente, canotaje, trekking o bicicleta de montaña son algunas actividades que se pueden practicar, además de pasear por el mercado campesino de Mesa de los Santos y probar alguna de las delicias locales.

¿Dónde?

A hora y media desde Bucaramanga, vía a la Mesa de los Santos.

No apto para

Personas que no se sienten cómodas en entornos ecológicos.

No dejar de probar

El pan de chocolate, protagonista estrella del restaurante.

¿Cómo llegar?

El Refugio ofrece servicio de transporte puerta a puerta desde y hacia el aeropuerto.

www.refugiolarocacolombia.com

@refugiolaroca

Conrad Cartagena by Hilton

Cartagena, Bolívar

Si una pausa caribeña que combine playa, golf, excelente gastronomía y lujo le suena atractiva, este hotel debe estar en su lista.

La más reciente apuesta de la cadena Hilton en Colombia es, definitivamente, una experiencia magistral que cambiará la tradicional experiencia cartagenera. En cada rincón se respira arte. Entrar a las habitaciones (algunas de ellas con piscina propia) y encontrar una obra de Pedro Ruiz o Ana Mercedes Hoyos, es una primera señal.

Su campo de golf fue diseñado por Jack Niklaus.


El club de playa tiene todo lo que un amante del mar pueda desear: la posibilidad de practicar deportes acuáticos y realizar actividades físicas, así como la relajación absoluta acompañada por la brisa y alguna bebida o picada, sin mencionar que en el club también hay una piscina.

Los niños aquí son más que bienvenidos. El hotel tiene un club infantil que realiza actividades lúdicas y divertidas para pequeños desde los cinco años. Mientras tanto, los papás pueden ir por alguno de los masajes del spa, un oasis de paz del que se sale en un estado de relajación total.

El Conrad cuenta con un club de playa, un campo de golf y varias amenidades.


El Conrad, además, es un mago del universo gastronómico. Siete restaurantes, siete conceptos, siete formas de caer rendido ante algún manjar o bebida que fusiona lo moderno con la identidad gastronómica nacional. Una cena en el restaurante Biblioteka o un almuerzo en el Sea Salt Grill son absolutamente recomendados.

Las habitaciones están decoradas en un estilo contemporáneo chic.


Finalmente, para los amantes del golf, Conrad es The place to be en Colombia y hasta en Suramérica. Su campo, diseñado por Jack Niklaus, es el único en el país que goza de la certificación TPC (Tournament Players Club), la más prestigiosa del mundo.

¿Dónde?

Anillo vial, kilómetro 12 entre Manzanillo del Mar y Punta Canoa. A 20 minutos del Aeropuerto Internacional Rafael Núñez y a 25 minutos de la Ciudad Amurallada.

No olvidar

Si le gusta el golf, disfrute la panorámica del campo. Los primeros nueve hoyos se encuentran rodeados de un bosque nativo y los restantes están sobre la playa y el mar Caribe.

Vale la pena

Ir al Conrad Spa, inspirado en las creencias purificadoras de las tribus indígenas y el legado de tradiciones ancestrales; sus tratamientos utilizan extractos de plantas, lodos con minerales desintoxicantes, hierbas y sales.

Salvio 93

Bogotá

En el corazón del Parque de la 93 hay un edificio que acoge unas suites exquisitamente decoradas con una sólida propuesta gastronómica y de entretenimiento.

Bogotá está llena de sorpresas. Siempre hay nuevos sitios que impresionan y que transmiten la energía vibrante de la ciudad. Como Salvio, un edificio de seis pisos, 72 habitaciones, 17 restaurantes y un rooftop, que hace pocos meses abrió sus puertas en el Parque de la 93.

Salvio se encuentra frente al Parque de la 93, una de las zonas más reconocidas de Bogotá.


Aquí cada detalle cuenta. Desde la línea que recorre sutilmente el tapete de los corredores hasta los postrecitos que dejan de bienvenida sobre la mesa. Las habitaciones son bastante amplias (la suite presidencial tiene 134 metros) y tienen un estilo contemporáneo y minimalista. Además, están equipadas con todo lo que uno pueda necesitar: sala, cocina, lavadora, un baño con walking closet y hasta un balcón desde donde se contemplan los cerros de la ciudad.Por esta razón, estos apartasuites también pueden funcionar para estadías mucho más largas. Se sentirá como en casa.

La madera es protagonista del lugar.


El edificio, construido por la firma Arias Serna y Saravia, cuenta con un rooftop: Vista Corona, un lugar ideal para tomarse unas cervezas, comer algunos tacos mexicanos y ver el atardecer bogotano. En el primer piso hay 17 restaurantes para todos los gustos y planes, según el momento del día, como almorzar en Ko Asian Kitchen, “tomar onces” en la panadería belga con Le Pain Quotidien o cenar en Home Burger.

Cada espacio tiene un estilo contemporáneo y minimalista.


Salvio dispone de tres salones para eventos, así como de un centro de convenciones, dotados con tecnología de punta, iluminación natural y una capacidad máxima para aproximadamente 550 asistentes. Finalmente, hay que añadir que está ubicado en un lugar estratégico de la ciudad, donde podrá conocer de cerca la movida gastronómica y cultural.

Este lugar cuenta con una diversidad contemporánea que lo sorprenderá.


Vale la pena

Disfrutar el desayuno en la terraza y probar los shots nutritivos al desayuno, una mezcla de yogur y granolas.

No olvidar

Ir al spa para hacerse un masaje relajante. Quedará, literalmente, como nuevo. También hay jacuzzi y sauna.

¿Dónde?

Carrera 12 n.º 93-35, en Bogotá.

Calanoa

Vereda Mocagua, Amazonas

En este proyecto, arte, diseño y conservación ambiental y cultural son los ejes fundamentales.

A orillas del río Amazonas, a 60 kilómetros de Leticia y muy cerca del Parque Nacional Natural Amacayacu se encuentra Calanoa. Su gran premisa es la de ser un laboratorio de creatividad aplicada que impulsa el turismo comunitario mientras se descubren los secretos de la selva.

Calanoa combina técnicas tradicionales y contemporáneas en su arquitectura.


La combinación de técnicas tradicionales y contemporáneas de su arquitectura hace que se funda suavemente con el entorno selvático. Sus techos de palma tejida y su estructura en madera invitan a la conexión con el entorno, que además de tener como objetivo la sostenibilidad, minimiza el impacto y se compromete con la resiembra de los árboles y palmas utilizados para la construcción.

Sus techos de palma tejida y su estructura de madera invitan a la conexión con el entorno.


Calanoa es un lugar perfecto para quienes quieran emprender un viaje de descubrimiento y establecer una aproximación vital con la selva. A través de la agudización de los sentidos y del diálogo con los habitantes nativos, se teje una experiencia de profundo regreso al equilibrio, que se suele perder en las grandes ciudades.

Además de navegar el río Amazonas, es posible tomar alguno de los talleres artísticos en el hotel.


Además de navegar el río Amazonas en búsqueda de lagos, quebradas y de descubrir una exuberante fauna y flora, es posible tomar alguno de los talleres artísticos que aquí se dictan. Una oportunidad como pocas de adentrarse en el mundo de la fotografía creativa o de aprender sobre fibras naturales gracias a la inspiración infinita que de esta maravillosa reserva se desprende.

Por su parte, la posibilidad de conocer las comunidades cercanas tikuna, cocama, huitoto y bora abre toda una nueva conversación sobre el valor de las culturas tradicionales y del entendimiento de una visión integrada del mundo, tan necesaria por estos días.

Desde sus habitaciones se puede contemplar la flora y fauna de la región.


Finalmente, aquellos que nunca se han acercado a la gastronomía amazónica, aquí tendrán el placer de degustarla, fusionada con tradiciones de la cocina brasileña, peruana y colombiana basada en productos frescos, orgánicos y locales. Una mezcla de sabores y texturas únicos en Colombia.

¿Dónde?

Alta Amazonía, a 60 kilómetros de Leticia.

Asegúrese de

Investigar sobre los talleres, cursos y formaciones ofrecidas por el hotel para sacarle máximo provecho a su estadía.

No deje de

Realizar el viaje en bote por el río y acercarse a las comunidades locales. Vale la pena.

www.calanoaamazonas.com
@calanoa_amazonas

La Palma y el Tucán, Zipacón

Cundinamarca

Más que un hotel, este lugar es una experiencia que conecta a fondo con un gran pilar de la identidad cultural colombiana: el café.

La idea de crear un hotel en medio de esta plantación cafetera surgió de la necesidad de alojar a los compradores que se acercaban a conocer el proceso de producción del café que lleva el mismo nombre y que se ha posicionado con fuerza en el mercado internacional.

Al caer la tarde puede disfrutar de cocteles refrescantes.


Así, pues, además de las acogedoras cabañas casi escondidas en medio de los cafetales y que se llenan de ese aroma seductor, aquí el plan es conocer qué hay detrás de esa taza de café que se toma en la mañana, con vista al Nevado del Tolima.

Las acogedoras cabañas están en medio de los cafetales.


Resulta fascinante aprender a distinguir los frutos del arbusto de café y entender cuándo están listos para la recolección, ser testigo de sus procesos de lavado y secado, y conocer las manos locales expertas en seleccionar los granos para asegurar la máxima calidad del producto final.

Tiene que probar los cafés especiales.


Todo esto se complementa con catas para aprender a distinguir los diferentes tipos de cafés, sus matices, aromas y balances y así tener claro cuál se adapta más al gusto personal. Para cerrar con broche de oro, no puede faltar una clase de métodos de preparación dictada por los baristas de la casa, que abren un mundo de posibilidades para disfrutar de muchas maneras diferentes esta bebida tan cercana y a la vez tan compleja.

El hotel ofrece catas para distinguir los diferentes tipos de café.


Al caer la tarde, y después de un día de aprendizaje, nada como un atardecer visto desde el jacuzzi, seguido de una cena de producción local, fresca y muy nutritiva. El menú cambia a diario y, según la estacionalidad, puede ir desde deliciosos bowls de esencia vegana, hasta creaciones únicas a base de pasta.
El descanso está asegurado gracias al sonido arullador del río y la calma absoluta del entorno.

¿Dónde?

Zipacón, a 90 minutos de Bogotá, vía Anolaima.

No olvide

Llevar una libreta de notas para aprovechar al máximo las catas y reproducir en casa los talleres de los baristas.

Un consejo

Al momento de reservar, pregunte si hay disponible una cabaña con vista al Nevado del Tolima. Es un espec-
táculo en las mañanas que vale la pena contemplar.

www.lapalmayeltucanhotel.com
@lapalmayeltucan_hotel

Hotel Casona del Colegio

Cartagena, Bolívar

Esta joya ubicada en el corazón del centro histórico de La Heroica tiene un elemento que la hace única: cada rincón está inspirado en la biodiversidad de Colombia.

Para el arquitecto Jorge Lizarazo y su equipo, esa diversidad natural le dio vida a la identidad ecléctica del hotel, en la que conviven la elegancia de los espacios abiertos llenos de luz, fibras nobles y geometrías simbólicas, con una exquisita curaduría artesanal tradicional, trabajada de la mano de comunidades indígenas y campesinas.

Bar Costa se especializa en cocteles de autor inspirados en frutas exóticas.


Aquí todo habla de Colombia. La evocación a nuestros paisajes se deja admirar en la vegetación de los patios interiores, en las suites que demuestran nuestra calidez a través de la madera, en las piezas de arte como el mapa de Colombia, de granito y bronce, que se alza sobre el techo del bar.

Ir al spa de este hotel es una experiencia única.


Cada suite tiene una identidad propia en la que pisos y mobiliario juegan sutilmente como hilo conductor. La piscina con vista a la cúpula de la catedral Santa Catalina de Alejandría es todo lo que se puede pedir para una mañana soleada o un fresco atardecer.

El hotel ofrece espacios abiertos llenos de luz, fibras nobles y geometrías simbólicas.


Y si de gastronomía se trata, su restaurante Bar Costa se ha especializado en la cocina del Caribe colombiano y en cocteles de autor inspirados en frutas exóticas y destilados locales.
No resulta casualidad que haya sido el ganador The America’s Best New Hotel 2019, y que sea una parada ya obligada para conocedores de la alta hotelería.

Cada suite tiene una identidad propia.


¿Dónde?

Calle del Colegio, Cartagena.

Aproveche para

Visitar las islas del Rosario o Barú.

No se vaya sin

Disfrutar el Ritual de la Sierra ofrecido por el spa, inspirado en las tradiciones de la Sierra Nevada de Santa Marta.

www.casonadelcolegio.com
@casonadelcolegio

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Marzo
09 / 2020

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