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José Rafael Arango es el creador del aguardiente Jubilo y está certificado de forma internacional en el Wine & Spirit Education Trust, una de las organizaciones más prestigiosas del mundo sobre educación de vinos y licores. Su nariz conoce alberga más de 10.000 variedades de vino y está convencido de que la comida colombiana es perfecta para maridar con los mejores vinos del mundo.
“Si en Alemania se toman un Pinot Noir con una sopa de papa, o en España hacen lo suyo con un cochinillo, e incluso en Argentina el asado va con una copa de Malbec, ¿por qué en Colombia no hacemos lo mismo con un ajiaco, una bandeja paisa o una ternera a la llanera?”, se pregunta Arango, quien lo quiere retar a usted a probar esta icónica bebida en Expovinos 2021, la feria más grande de vino del país, que se celebrará del 21 al 31 de octubre en las tiendas Éxito y Carulla de forma física y virtual.
La comida colombiana es perfecta para tomar con vino
Seguramente usted ya sabía esto, pues ¿Quién no se ha tomado un vino tinto en el asado familiar o con la sopa de mondongo? Y si no lo ha hecho, ¿qué está esperando? Arango dice que ese temor de no probar nuestras comidas con selectos vinos obedece a la naturaleza de que Colombia no es un país productor tan reconocido como Argentina y Chile.
“Como decía el escritor francés Alejandro Dumas: ‘el vino es el compañero intelectual de la gastronomía, pues combina muy bien con cualquier plato típico’. Y más en Colombia donde el consumo de esta bebida ha crecido de forma exponencial”, comenta el sommelier.
20 platos colombianos que puede maridar con vino
Arango ha encontrado que mezclar estos mundos, que parecen tan distantes, es la mejor forma de perderle el miedo a aprender de vino. Por eso en sus charlas y catas con diversos públicos aconseja desaprender todo lo que sepa de vino, pues seguramente -tanto usted como nosotros- se ha encontrado con personajes que arruinaron su experiencia con este maravilloso mundo.
“Es momento de arriesgarse y probar el maridaje de vino con toda nuestra gastronomía criolla. Recuerde que el maridaje es por similitud -cuando buscamos notas en la comida que se parezcan al vino-, y por contraste -en esta caso se buscan los sabores opuestos-”, comenta el experto.
A continuación vea cómo maridar la comida colombiana con vino, según José Rafael Arango:
1. Asado llanero
Todo lo que son carnes al carbón o a las brasas vienen muy bien con un carmenere, un vino de carácter, o podemos ir a la segura con un cabernet sauvingnon.
2. Asado huilense
Sin duda con un zinfandel de California, hecho con uva tinta que nos da esos sabores a frutos rojos como la frambuesa, con un poco de mora, anís y pimiento.
3. Bandeja paisa
Este plato tiene una buena cantidad de grasa y el vino de shiraz es potente y responde muy bien con este plato típico de Antioquia.
4. Sancocho de gallina
Marida a la perfección con un chardonnay con barrica.
5. Cocido boyacense
Es un plato complejo por la cantidad de ingredientes con los que se prepara. Pero puede ir muy bien con un merlot.
6. Mazamorra
Maride con un beaujolais francés, hecho con uva gamay. Este vino es de color rosa/ púrpura y tiene aromas afrutados, como de banano y pera.
7. Ajiaco
Este clásico bogotano va muy bien con un pinot noir o un vino blanco como el chardonnay.
8. Posta cartagenera
Merlot o un gran cabernet franc, una de mis uvas favoritas.
9. Fritanga
Vámonos con un malbec argentino, conocido en el continente como el rey de los asados.
10. Lechona
Puede ser un Ribera del Duero o un tempranillo. Ambos vinos son excelentes para maridar.
11. Tamal
Como existen tantos tamales en Colombia, sugiero un chardonnay. Es la opción perfecta.
12. Gallina criolla
Esta carne blanca, de cocción media, va muy bien con un albariño español por su acidez refrescante.
13. Arroz con coco y pescado frito
Un torrontés argentino o un viognier, los cuales son excelentes vinos blancos de cierto volumen para maridar con el dulce del arroz y la carne del pescado.
14. Arroz atollado
Me encanta este plato. Por sus carnes marida muy bien con garnacha, una uva que apenas estamos conociendo en Colombia.
15. Cazuela de mariscos
Un plato delicioso, elegante e increíble que va a la perfección con un perfumado pinot noir.
16. Mote de queso
Una comida colombiana que me enorgullece. Le queda bien un albariño.
17. Huesos de marrano
Un Ribera del Duero o un rioja son excelentes para maridar con este plato.
18. Pepitoria de Santander
Esta comida de mi tierra me la imagino con una mezcla de ródano, de esas que traen shiraz, garnacha, cinsault y mourvedre.
19. Cabrito
Un burdeos, que tenga en su mayoría uvas merlot.
20. Postres colombianos en general
La cantidad de dulce de nuestros postres se puede disfrutar con vinos late harvest o vinos espumosos.
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Han pasado tres años desde aquel febrero de 2018 cuando el diseñador colombiano Christian Colorado realizó su primer desfile en Nueva York. Desde entonces, su público, sus prendas y él mismo se han transformado. En 60 minutos presentará Chapter X, una colección con la que espera iniciar una nueva etapa estética de su marca.
Christian llegó hace dos días de Bogotá y ahora se encuentra en The Prince George Ballroom, un salón de eventos ubicado entre la Quinta Avenida y la Avenida Madison, en Manhattan, que durante las primeras décadas del siglo pasado fue un reconocido hotel. El lugar fue elegido por la organización de Fashion Gallery, un evento en el marco de la Semana de la Moda de Nueva York, y Colorado tiene sobre sus hombros la responsabilidad de la pasarela inaugural.

En un rincón de uno de los salones contiguos a la pasarela se encuentra Christian, quien no quita la mirada de las prendas que su equipo y él están planchando. Mientras tanto, la producción finaliza algunos detalles y los modelos corren de aquí para allá entre maquilladores y estilistas.
50 minutos para Christian Colorado
Christian Colorado es originario de Caldas, el municipio antioqueño. Pero Bogotá ha sido su hogar desde antes de ser un adolescente. Hace 6 años trabaja en su marca homónima, con la que se ha presentado en ferias nacionales como Colombiamoda y Cali Exposhow, además de realizar colecciones en colaboración con marcas internacionales como Nickelodeon.
De vuelta a Nueva York, el diseñador deja a su equipo con las prendas y sale del recinto para conversar con Diners. Allí, en una de esas calles ruidosas e intimidantes de Manhattan, se fuma un cigarrillo. Antes de responder a la primera pregunta, un modelo lo aborda y le pide que le explique lo que no le gusta de su performance en pasarela. “Es que caminas muy rápido, hazlo más lento”, le dice.

El diseñador mueve sus manos rápido y organiza su pelo un par de veces. “La emoción ahora está más viva porque siento que la última vez que vine a Nueva York no lo di todo. Era tan orgánico para mí que tal vez no dimensionaba lo grande que es presentarse aquí”, dice.
Esto cambió en 2020, cuando dos de sus shows fueron cancelados por la pandemia y el diseñador se vio obligado a tomar una pausa. “Tuve tiempo de hacer una retrospectiva y darme cuenta de que debía valorar más estas oportunidades”.
40 minutos en Nueva York
La ciudad estadounidense se ha convertido en el segundo hogar de la marca Christian Colorado. Uno de sus diseños más famosos es una camiseta en la que se lee New York, París y Bosa. Este último fue su hogar en Bogotá y durante sus primeros años con la marca hizo parte de su discurso de presentación.
Sin embargo, Christian admite que los medios de comunicación y el público colombiano se centraron en ese aspecto de su vida: la localidad en la que vivió. Su historia de superación nubló entonces su trabajo.
“En Colombia no me tomaban en serio. No le daban la importancia que quería a mi carrera. Siempre el enfoque era ‘el diseñador de Bosa’, ‘el del Sena’. Y es bonita esa historia, porque muchos se identifican con ella, pero yo no soy solo eso. Como diseñador lo que quiero es que hablen de mis diseños”, sentencia.

Esta situación lo llevó a cerrar sus redes sociales personales y enfocarse en mostrar su marca, más que a él mismo. “No me interesa tener una vida pública. Pero es complicado a la hora de buscar patrocinadores en Colombia, porque quieren un personaje que represente a la marca. Y no, mi carta de presentación es mi trabajo”.
De alguna manera, este fue uno de los motivos que lo llevó a alejarse de las ferias de moda colombianas y optar por Nueva York como base de sus pasarelas. No obstante, en la pandemia, luego de dos temporadas sin desfiles, recibió la propuesta de realizar su primer show en Bogotá. Una decisión que dudo pero que finalmente tomó.
“Andrés Bernadette, que es quien hace los anti fashions, me propuso hacer un desfile juntos. Al principio no quería, pero recordé que cuando era un estudiante lo admiraba mucho y siempre fue un sueño trabajar con él. Finalmente lo hicimos en Kaputt, en Bogotá, y fue muy chévere. Estaba la gente que en verdad me quiere”, recuerda.
30 minutos para ‘Chapter X’
La colección que está por presentar está inspirada en una estética kitsch -en la que predominan el color, las formas y los elementos llamativos- que se mezcla con lo latino. Los trajes blancos que usaban los personajes de telenovelas en aquella década fueron fuente de inspiración para el diseñador, quien decidió reinterpretar este estilo para plasmarlo a su manera.
“Es como un capítulo de una novela. Por eso decidí nombrar la colección Chapter X. La equis también es porque mis prendas no tienen género, así que cualquiera se puede identificar con ellas”, explica Christian.

Precisamente su propuesta de prendas no-binarias -aquellas que no responden a un género en particular- ha sido parte de su éxito. “Cuando empiezo a diseñar pienso más en la construcción de las cosas que en quién va a usarlas. La gente se sesga un poco pero me gusta hacerlo”, cuenta.
20 minutos para la pasarela
El tiempo apremia. La puerta de entrada al backstage está por cerrar para habilitar el ingreso principal a la pasarela. Christian Colorado confiesa que esta colección es quizás su favorita hasta el momento. Según explica, es una evolución de su diseño hacia una atención mayor a los pequeños detalles.
“Me he caracterizado por tener muchos detalles en las prendas. En esta quise enfocarme en solo un detalle y no poner tantos adornos. Le invertí más trabajo al patronaje. Aunque para mí ya nada es nuevo porque llevo cuatro meses haciéndola, cuando la pongo sobre los modelos cobra vida otra vez”, dice el colombiano.

La charla está por finalizar, no sin antes confesar que los nervios aumentan con los minutos. “A veces me dan ataques de histeria. Cuando estábamos desempacando faltaba una camisa. Casi me enloquezco. Pero no, estaba enredada con otra (risas)”.
Christian ingresa de nuevo al recinto para verificar que cada modelo tenga sus prendas listas. El escenario, The Prince George Ballroom, fue construido en 1904 y su interior todavía guarda su estilo neo renacentista, con columnas protagonistas y acabados clásicos. Un dramatismo perfecto para la pasarela.
Chapter X de Christian Colorado
El desfile empieza con el reconocido sonido de apertura de las películas de 20th Century Fox, que se alinea con el concepto de presentar una porción de un filme o telenovela. El primer modelo en aparecer luce un blazer blanco con un corte en la cintura y un pantalón blanco con bolsillos y botas amplias protagonistas.
A través de 21 salidas, Christian Colorado muestra una versión más versátil de su marca, con posibilidades para un rango de público más amplio. Comenzando por la sastrería, el diseñador creó trajes con cortes asimétricos y cierres con broches ochenteros.

Sin embargo, después de un traje blanco impoluto, Colorado agregó prendas interiores como bodysuit con cortes en el abdomen mucho más arriesgados. Uno de estos, blanco, Christian lo complementa con un pantalón y una chaqueta con encajes negra. Los dos colores son la mejor representación de la dualidad de la colección.
Los modelos, en su mayoría hombres -a excepción de cuatro mujeres-, lucían un maquillaje que se enfocaba en sus ojos, dándoles una mirada de verdaderos rock stars de la década del 80. Otras prendas que destacaron de Chapter X fueron las camisas con aberturas profundas en el pecho y los tejidos en malla, que el diseñador había utilizado en ocasiones anteriores.

El desfile finaliza con la aparición de Colorado en la pasarela. La emoción se ha convertido en satisfacción y el colombiano corre a saludar a sus pocos amigos que lo acompañan. Chapter X logra lo prometido, presentar una marca más internacional, con prendas que fácilmente pueden convertirse en iconos de la marca y otras con las que el consumidor puede tomar mayores riesgos.
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