Durante décadas, la industria de la perfumería vendió una idea sencilla: cada persona debía encontrar su fragancia distintiva, aquella que la identificara y que otras personas asociaran inmediatamente con su presencia. Sin embargo, esos tiempos ya pasaron y ahora la tendencia es lo contrario: llevar fragancias en capas. Más conocido como layering de perfumes.
El layering de perfumes no es una moda pasajera popularizada por las redes sociales. Es una técnica que se ha usado en Medio Oriente durante siglos, donde es común combinar varios elementos aromáticos en capas para crear composiciones complejas. Lo que cambió es que ahora llegó a Occidente de la mano de una generación que no quiere ser definida por una sola fragancia y que entiende el perfume como una herramienta de expresión personal.
Si no sabe nada de esto, aquí le contamos por qué esta técnica se volvió una tendencia global y cómo puede aplicarla si quiere explorar más allá de su fragancia habitual.
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¿Qué es el layering de perfumes?

El layering de perfumes consiste en combinar diferentes fragancias para crear un aroma personalizado. Puede hacerse usando el mismo aroma en distintos formatos (perfume, aceite corporal, bruma para el cabello) para intensificar su permanencia en la piel, o mezclando fragancias completamente distintas para crear una composición única que no existe en ningún frasco comercial.
Según The Business of Fashion, esta tendencia ha transformado la perfumería hasta el punto de que las marcas ahora lanzan kits de layering y diseñan fragancias pensadas para ser combinadas en lugar de usarse solas.
El fin de la fragancia signature

Según una encuesta de Unilever realizada a 2.000 personas, el 29% de los encuestados de la Generación Z combinan múltiples fragancias, mientras que el 56% compra perfumes que ven en redes sociales sin haberlos olido antes. Esta última cifra refleja un fenómeno particular: la experiencia del perfume se ha vuelto visual y narrativa. Las personas compran fragancias basándose en cómo se describen, en la estética del frasco y en las recomendaciones de influencers.
Matthew Berkson, cofundador de la marca de fragancias Maison Louis Marie, ha incorporado el layering en su estrategia de marketing y lo resume así: «Los consumidores jóvenes ya no están necesariamente buscando su fragancia signature». Jeff Lindquist, socio director de Boston Consulting Group, opina parecido: «Ya no se trata de que alguien quiera oler como una identidad que ha sido prescrita por una marca, sino de crear su propia identidad alineada con su estilo».
Cómo hacer layering de perfumes como un profesional

Si quiere explorar el layering de perfumes, lo primero que debe hacer es entender cómo está estructurada una fragancia. Según Layermor, una plataforma especializada en perfumería, lo esencial es identificar las tres familias de notas que componen cualquier perfume:
Notas altas: Son las primeras que se perciben. Suelen ser ligeras e inspirar aromas cítricos, verdes y frutales. Duran entre 5 y 15 minutos.
Notas medias: Son el corazón de la fragancia y se vuelven perceptibles una vez que las notas altas se evaporan. Suelen ser florales o especiadas. Duran entre 20 minutos y varias horas.
Notas base: Son las que permanecen más tiempo en la piel y le dan profundidad a la fragancia. Incluyen maderas, almizcles, vainilla y ámbar. Pueden durar varias horas o incluso días en la ropa.
Una vez que identifique estas familias, puede empezar a combinar fragancias siguiendo algunas reglas básicas:
- Combine fragancias de la misma familia olfativa: Si tiene dos perfumes del mismo tipo, úselos juntos para puede intensificar esa nota.
- Mezcle familias complementarias: Evite combinaciones que compitan entre sí, como dos florales muy intensos.
- Use formatos diferentes: Aplique un aceite corporal de una fragancia y encima el perfume de otra.
- Experimente en zonas estratégicas: No tiene que aplicar todas las fragancias en los mismos puntos. Puede usar una en las muñecas y otra en el cuello o el cabello.
- Empiece con dos fragancias: No intente combinar cuatro o cinco perfumes al mismo tiempo. Comience con dos y vaya ajustando proporciones hasta encontrar un balance que le funcione.

Si siempre ha usado el mismo perfume por lealtad, nostalgia o simple costumbre, está bien. Pero si alguna vez se ha preguntado cómo sería combinar ese amaderado que le gusta con el cítrico que compró en un impulso y nunca usa, ahora tiene permiso. ¿Qué opina? ¿Lo intentaría?
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