Hay películas clásicas que moldearon la forma en que el público entendió lo que era el cine. Algunas nacieron de ideas disparatadas, otras de casualidades que rozaron el milagro, pero todas comparten algo: se incrustaron en la memoria colectiva con la fuerza de un trueno en mitad de la noche. Antes de hacer el quiz y poner a prueba su memoria, tome aire para recordar estas historias que pusieron a Hollywood en lo más alto del entretenimiento mundial. Vea el quiz de las películas clásicas
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MARIETTA CARRERA 5 N.° 73-29 218 5614
Mathieu Cocuelle no es el tipo de chef que permanece dentro de la cocina, de vez en cuando se le ve bajar del segundo piso del restaurante para recorrer algunas mesas y preguntarles a los comensales qué tal estuvo la comida. Llegó hace un año y medio a Colombia para abrir, junto a su amigo y también cocinero Álvaro Clavijo, El Chato, y hace seis meses, Marietta. “Elaboré la carta bajo el concepto new french, que es, básicamente, la combinación entre la cocina clásica francesa y la contemporánea. Tomamos platos antiguos, los deconstruimos y creamos una propuesta más estética, con más vegetales, con menos grasa”, se apresura a aclarar.[diners1]
Foto: Cortesía Marietta[/diners1]Una de las apuestas del chef es trabajar con el producto local. “No importa si estoy en Bogotá, París o Nueva York, lograr el vínculo con la gente de la región es fundamental”. Por eso, todos los vegetales, las carnes y quesos, por ejemplo, son colombianos. Se escapan el entrecot (de Estados Unidos), y el foie gras (Francia).Como recomendado está el tartare tierra y mar con mayonesa de la casa y chips. De fuertes, el pork belly marinado con mostaza, crema de hongos y trufa, brócoli, vegetales y stracciatella, o el brazo de cerdo con crema de remolachas ahumadas. Cierre con el soufflé de aguacate.BARRA CHALACA CALLE 93B #11A-26 616 0141
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Foto: @Eumenedis[/diners1]Hace dos meses, el empresario Leo Katz abrió este nuevo restaurante que cuenta con el sello de calidad del chef peruano Gastón Acurio, quien envió a Álvaro Klever, uno de sus cocineros de confianza, para llevar a cabo la puesta a punto y lanzamiento de esta propuesta, que también tiene sede en Lima. El chef colombiano William Niño, que ha trabajado durante más de dos décadas junto a Katz, es quien se encuentra liderando actualmente el equipo de cocina del restaurante.[diners1]
Foto: @Eumenedis[/diners1]En Perú, chalacos se les dice a quienes viven en sus costas, asimismo se desarrolla la propuesta de la carta, que viaja a través del mar peruano. Por eso las diferentes opciones de cebiches y tiraditos, preparadas con la pesca del día, por ejemplo. Comience probando el cebiche mixto, elaborado con calamar, camarón, cancha (maíz tostado) y camote (papa dulce), que se deshace en la boca y que con su dulzor equilibra la acidez del limón. Es ligeramente picante. De fuerte, los tallarines a la huancaína, con milanesa de pescado, o un chaufa tapado (arroz con tortilla de langostinos). Definitivamente, no se puede ir sin probar la chicha morada, su mezcla de canela, sirope, maíz morado, piña y limón resulta dulce y refrescante al mismo tiempo.LLORENTE CARRERA 9 N.° 69-07 300 3630
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Foto: Cortesía Llorente[/diners1]“La rebeldía de la época en la que sucedió todo el caso del florero de Llorente, que condujo a las revueltas que terminaron en la independencia, es lo que quisimos rescatar como concepto general para llevarlo a la propuesta gastronómica. No nos ceñimos estrictamente a recetas tradicionales definidas, sino que las exploramos usando productos y técnicas colombianas en platos europeos, en eso consiste nuestra rebeldía”, explica Rodrigo Pazos, chef del restaurante que abrió sus puertas el 24 de enero.[diners1]
Foto: Cortesía Llorente[/diners1]Pazos estuvo en la cocina de Mugaritz, en España, que ostenta dos estrellas Michelin. Allí, una de sus principales enseñanzas fue apreciar el producto local y entender que su éxito pasa por cómo se puede tratar y mostrar al mundo. Por eso, su recomendación a la hora de ver el menú comienza con probar el Putumayo Paipa, elaborado con palmitos del Putumayo y rellenos de queso Paipa, kale y hogao. Como fuerte, destaca los langostinos al fuego, que vienen con ensalada fresca de aguacate y están bañados en tamarindo. De fuerte no duda en sugerir el Moca Chocolate, un mousse con crocante de crumble de quinua y toffee, elaborado con tres tipos de chocolate: amargo, semiamargo y suave. Llorente también es bar, así que no estaría mal quedarse un rato después de cenar para disfrutar de la carta de coctelería de autor diseñada por Winston Franco.GRECIA DE ANDREI CALLE 118 # 05 - 63 742 1186
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Foto cortesía El mundo de Andrei[/diners1]Después de haber abierto Mediterránea, Italia Rústica, La Provence y el Lounge, Andrei Farkas se propuso completar la oferta gastronómica del Mediterráneo en Usaquén con este restaurante que, en sus propias palabras, reúne todos los sabores de este país ubicado en el sur de la península balcánica. “Grecia sabe a aceitunas kalamata, queso feta de cabra, orégano, berenjena, sabe al Mediterráneo”, explica Farkas, director gastronómico y dueño del restaurante.El 24 de octubre del año pasado abrió este restaurante cuya propuesta gastronómica, ambientada en un espacio rústico y con toques azul y blanco en su decoración, pasa por llevar a la mesa opciones de comida griega tradicional, por eso platos como la moussaka, cuyo principal ingrediente es la berenjena y los gyros o los souvlakis (una especie de pinchos de carne típicos), hacen parte de la oferta. Además, como en todos los restaurantes de El Mundo de Andrei, es importante que quien llega se sienta “como en casa”, por eso, las preparaciones de salsas, yogur griego y la panadería son hechas en el restaurante. Imperdible el salmón ahumado con feta, ajo y pepinos como entrada. De fuerte, el moussaka tradicional, en cama de papa con berenjena apanada, carne de res y cordero, y vegetales a la parrilla en salsa bechamel. Finalice con el gelato griego, un yogur con naranjas rojas y almendras.-

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Lucas no lo quería repetir después de Han Solo, y pensó en Tom Selleck, que estaba ocupado con Magnum P.I. . Ford, por su parte, apenas tuvo semanas para preparar su personaje. La escena de la pelea en el mercado de El Cairo, donde Indy simplemente dispara al espadachín, surgió de una idea improvisada. Ford estaba enfermo, el calor era insoportable y Spielberg decidió resolverlo de un disparo. Literalmente. Vea también: Quizzes Revista Diners Lo que pocos saben es que la serpiente que asustó a Indiana en la famosa escena del pozo del alma era real. Ford grabó rodeado de cientos de cobras y pitones vivas. Spielberg, con una sonrisa cómplice, observaba detrás del vidrio protector mientras el actor intentaba no parpadear. Volver al futuro: el DeLorean que desafió el tiemp o Cuando Robert Zemeckis presentó la idea de un joven que viajaba al pasado en una máquina del tiempo, los estudios pensaron que era demasiado extraña. En un primer guion, la máquina ni siquiera era un auto, sino un refrigerador modificado.
Por suerte, Zemeckis y Bob Gale se decidieron por un DeLorean, con puertas que se abrían hacia arriba y una elegancia de acero que hoy es símbolo de la cultura pop. Michael J. Fox no fue la primera opción. El papel de Marty McFly lo interpretó inicialmente Eric Stoltz, pero después de varias semanas de rodaje, los productores notaron que el tono era demasiado serio. Volvieron a llamar a Fox, que grababa Family Ties en las noches y viajaba sin dormir para grabar al amanecer. El “Doc” Emmett Brown, interpretado por Christopher Lloyd, nació de una mezcla de genios locos de la historia. Sus gestos estaban inspirados en Einstein y en el pianista Leopold Stokowski. Y el grito “¡Great Scott!” surgió de una improvisación. Durante el rodaje de la escena final, cuando el rayo cae sobre la torre del reloj, los técnicos usaron una maqueta a escala y efectos prácticos que hoy resultarían imposibles sin computadoras. Zemeckis decía que los efectos especiales eran como los viajes en el tiempo: solo funcionaban si el espectador creía en ellos. Tiburón: el miedo que Spielberg inventó sin mostrarlo Antes de Tiburón (1975), nadie imaginaba que una película sobre un animal marino pudiera paralizar a toda una generación. Spielberg tenía apenas 27 años y un tiburón mecánico que se dañaba cada semana. El aparato se hundía, se atascaba, o simplemente dejaba de funcionar.
Por eso el director decidió no mostrar al animal hasta muy tarde. Esa falla técnica terminó convirtiéndose en una de las decisiones más aterradoras en la historia del cine. John Williams compuso la banda sonora en dos notas, re, mi, repetidas hasta el delirio. Spielberg pensó que era una broma. Después entendió que ese sonido, tan simple y amenazante, se quedaría para siempre en la cabeza de los espectadores. El rodaje fue un caos: actores enfermos, mar embravecido y productores furiosos por los retrasos. Sin embargo, el resultado fue un éxito monumental que cambió la industria para siempre. Tiburón fue la primera película en generar una verdadera “temporada de verano” en taquilla. Desde entonces, cada estudio quiso tener su propio monstruo del océano, aunque nadie volvió a hacerlo con tanto suspense. ¿Qué otras películas clásicas agregaría al quiz? Escríbanos




