¿Cómo fue el proceso de esta obra?
El proceso en versión grande es un proceso largo. Son ideas que se me van ocurriendo y que podrían tardarse dos, tres o hasta cuatro años en realizarse, que a veces quedan en un cajón guardados y este era el caso. Luego pusimos una fecha y sentí que este era el momento para lograr hacerlo y meterle toda la ficha. Ya en la parte de ejecución fueron tres o cuatro meses de hacer. En cuanto a la escritura hice una cosa muy loca que ya había leído en biografías de escritores sobre procesos de escritura y dediqué 15 días intensos a terminar escribiendo un determinado número de páginas por día.(…) Para lo visual, saco muchos bocetos, referencias de cosas que me gustan y obras de artistas y luego me dedico a depurar y hacer. Hay una línea muy evidente aquí y es la pintura, yo sigo trabajando la pintura plana en acrílico. Normalmente la hacía sobre lona costeña y esta vez la hice sobre un lino que me parecía que hablaba más del personaje: tenía un gesto un poquito más acogedor o más familiar. También recurro mucho a los objetos con ciertas intervenciones de color, me parece que es una forma de trabajarlos y darles un sentido dentro de la exposición. (…) Lo lindo de esto es poder hacer lo que uno quiera, porque existen mil fórmulas de hacerlo y me parece a mí muy aburridor hacer solo una cosa y que tu forma de hacerlo siempre se replique. Trato de que cada técnica responda a una intención. Por ejemplo con las fotografías en blanco y negro estaba hablando de la genética y la reproducción y en ese sentido la reproducción gráfica es eso, y además la idea de que se vaya desvaneciendo habla de que cada vez que se reproduce se va borrando la imagen original.
¿Cómo se enlaza o se inscribe esto dentro de la Obra de Daniel Salamanca?
Pienso que estoy construyendo un gran cuerpo de trabajo a largo plazo, esa es la idea que tengo en la cabeza, un poco como lo hacen los escritores y por eso me interesa tanto la escritura o también los directores de cine: tu no ves que hagan una película muy parecida todos los años sino que van explorando muchos mundos y luego se conectan cuando alguien lo lee o lo ve. Aquí vas a encontrar una serie de gestos que tienen que ver con la limpieza, trato de ser muy pulido y muy estructurado como que las cosas estén en su puesto. También que aparezca el gesto pictórico, el texto, la gráfica y entonces la persona que vaya y revise mi trabajo va a encontrar eso, series de personas, también mis primeras pinturas en colores planos lo va a encontrar aquí. También involucrar cosas nuevas, por ejemplo el video pienso que me interesan este tipo de video contemplativo captar un ambiente una atmósfera.
¿Háblenos de los dos videos en la exposición?
Hice dos experimentos de video, uno que estaba menos planeado, pero siento que es más afortunado que es en el que se ven personas que nadan por debajo del agua. Grabé al personaje intentando flotar pero no podía, y lo que uno nota son los pies un poco “engarrotados”. Eso aparece cada minuto con la gente detrás que va y viene. La idea aquí es entrar en la atmósfera de una piscina, que te sientas en ritmo. Las demás personas van a un ritmo y el personaje no logra este ritmo y lo hace con uno diferente, algo que me interesaba mucho marcar. Por otro lado estaba otro video que tenía mucha producción con un plan de rodaje y cuestiones de permisos. En este video se narran los trayectos del personaje yendo hacia la piscina en contraste con unos gestos muy íntimos que suceden cuando el personaje se está arreglando para entrar a la piscina, poniéndose el gorro de baño, secándose.
¿Cuéntenos de la beca que obtuvo?
Yo ya tenía mi proyecto planeado para estas fechas, sin embargo, estaba un poco preocupado por el tema de presupuesto. Entonces apliqué a una beca del Ministerio de Cultura que son la Becas de Creación para artistas de trayectoria intermedia. El premio consistía en una bolsa de dinero para un proyecto que ya estuviera armado y pudiera realizarse en cinco meses. Tuve la suerte de ganármelo. Creo que presenté muy concreto el proyecto y finalmente este dinero me ayudó a construirlo.
Háblenos de su experiencia con la escritura del libro La Piscina Vacía
Mi escuela de la escritura creo que ha sido el periodismo cultural, y entonces mi forma de abordar siempre la escritura en ese sentido es que la gente se sienta a gusto leyendo y esto tiene que ver como con una cuestión de ritmo.(…) En cuanto a la difusión del libro pensé que lo primero era que el libro existiera y lo más fácil era en un formato digital que tu pudieras descargar en un iPad o en el computador y que fuera de libre acceso, eso me interesaba mucho. Lo que estaré haciendo en las próximas dos semanas es trabajar con una empresa que se llama Autores Editores y ellos lo que te permiten es subir el PDF e imprimirlo. Solo te cobran el precio de impresión y esta va a ser la forma de moverlo. En el proceso de diseño editorial me ayudó un socio de trabajo que es Camilo Villegas quien hizo la diagramación y el diseño. Por otro lado encargué la ilustración a Marcela Quiroz quien es una ilustradora que me gusta mucho porque es solemne y sencillo muy acorde con la intención de la novela.
La Piscina Vacía es una gran unión entre dos grandes lenguajes: la plástica y la escritura. Quien lee el libro tendrá una serie de imágenes y quien visita la exposición lo hará a través de otra lenguaje, como dos experiencia distintas. La metáfora de esta piscina vacía, la vida de Purificación Hernández nos permite multiplicar el universo, convertir esa historia en nuestra, reflejarnos, justificarnos: hacer de lo íntimo lo global. Este es el gran poder multiplicador del arte. Libro y exposición más que recomendados.
Exposición: La Piscina Vacía
Lugar: Galería 12:00 Calle 75A No. 20C – 62 (Barrio San Felipe), Bogotá
Fecha: Hasta el 18 de septiembre 2015
Horarios: lunes a viernes de 9 AM a 1 PM /2PM a 6PM
La Piscina Vacía libro
Link para descarga en PDF : https://dl.dropboxusercontent.com/u/36208459/La_piscina_vacia.pdf


