Foto: Revista Diners
enero 16, 2014
Cultura

Joe Sacco: «Me encanta dibujar y contar historias»

Joe Sacco ha dedicado su vida al periodismo dibujado en cómic, sin embargo, veinte años después, parece cansado de las historias bélicas y tiene otras preguntas. Invitado de lujo al Hay Festival.
POR:
Revista Diners

Sacco, ayer

“Empecé a dibujar cuando tenía seis o siete años y siempre estaba contando historias. Quiero decir, me gustan dos cosas: dibujar y contar historias. Y el lugar donde los dos se encuentran es el cómic. Yo rara vez dibujé algo sin una historia detrás y siempre me interesó el arte como una forma narrativa”.

Joe Sacco nació en Malta en 1960 y desde entonces no se ha quedado quieto. De niño sus padres lo llevaron a Australia, de donde salió rumbo a Los Ángeles en 1972. Luego se fue a Oregón, a graduarse de periodismo de la universidad estatal. Trabajó como periodista, fue editor de cómics, publicó los propios  –historias románticas, dicen por ahí– y luego regresó a Malta. Poco después se fue de gira por Europa con una banda de rock y, más tarde, a Israel en 1992, donde empezó todo. Incluso su proceso de creación.

“Cuando trabajaba en el cómic sobre la banda de rock, todo lo que hacía era dibujar. Dejé la cámara a propósito para poderme concentrar en hacer bocetos en vivo, lo cual sin duda fue un gran aprendizaje. Pero en mi otro trabajo, el periodístico, no tengo ese tiempo. Con la banda nos pasábamos horas en la camioneta, entonces siempre estaba dibujando, pero en Gaza o Bosnia encuentro más importante hablar con la gente, anotar sus historias, y luego buscar otra historia más. En este caso tomo fotografías como referencia; muy aburridas, pero útiles. Con las fotografías hago preguntas, como cualquier otro periodista. La diferencia está, tal vez, en que pregunto mucho por elementos visuales que luego me servirán de apoyo a la hora de dibujar”.Safe-area-gorazde_504x700

Su trabajo periodístico tiene la habilidad de desarmar al lector en cada viñeta, no solo por la realidad opresiva de los retratos de la guerra, sino porque en cada trazo está sutilmente sugerida esa imposibilidad que plantea el querer entender la historia –la de la guerra, la de las naciones– más allá de las pequeñas historias que la componen. No hay una vista panorámica que represente de manera precisa cómo pasaron las cosas. Las verdades históricas, sociales, son relativas. Solo interpretaciones personales, incluso la de Sacco, que con cada nuevo título afina sus puntos de vista y hace que sus opiniones –que las hay sin duda, el reportero/ el artista/ el personaje– sean más claras sin imponerse.

“Su trabajo demuestra un dominio formal del cómic al yuxtaponer retóricamente imágenes del tiempo y el espacio para trazar los contornos de la historia y de los procesos fugitivos de la memoria. Sus delicados dibujos en pluma, sombreados severamente, documentan escenas de devastación, desesperación y lucha. Estas imágenes compulsivamente detalladas invitan a una mirada extendida que informa al lector y lo lleva en la práctica a participar como testigo comprometido de Sacco”, dice sobre su trabajo Bill Kartalopoulos, editor norteamericano de cómic.

Pero el tiempo corre y la violencia que se ve, que se reporta y dibuja va cobrando su cuota en el alma. Y hoy, con veinte años de carrera encima, el afán de Sacco por viajar a hacer reportería –nunca por dibujar, eso no– va desapareciendo. “Hace algunos años, cuando hacía mi trabajo periodístico, podía ir a trabajar y luego salir a tomarme un trago. Así la violencia es parte del día sin ser abrumadora. Pero a medida que pasa el tiempo, lo es un poco más. Y, de nuevo, es por eso por lo que en cierto modo me siento en la necesidad de explicar por qué suceden estas cosas. Realmente no me gusta dibujar la violencia, mientras menos lo haga, mejor, pero vivimos en un mundo violento y si quiero examinar la naturaleza humana, el Estado y ese tipo de cosas, resulta imposible dejar por fuera la violencia. Pero la historia de la humanidad es una historia de conflicto, sea violento o no. A la larga preferiría no dibujar este tipo de cosas. Me gustaría alejarme”.

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