Foto: Revista Diners
mayo 14, 2022
Cultura Archivo Diners

Enamorarse sin querer, con miedo y de todas formas, entregarlo todo

El amor es un virus que se expande por todo el cuerpo y enferma. Ya no es posible morir sin enamorarse.
POR:
Revista Diners

Antes de hablar de cómo es enamorarse sin querer, deben leer esta historia personal:

Desperté porque sentí tibios los pies. Él me había puesto una bolsa de agua caliente luego de pensar que me estaba congelando. Tenía razón.

Sentí ganas de llorar, de taparme la cara y chillar como una niña chiquita. Alguien había logrado saltar la cerca con púas, botellas picadas, electricidad y perros rabiosos (sin contar los avisos de “cuidado con el perro” y “no se vende, arrienda, permuta. No insista”) que había ubicado de manera perfecta a la entrada de mi cabeza y de mi (qué asco lo que voy a escribir) corazón.

¿Por qué enamorarse?

¿Por qué ahora? ¿No podía dejarme ahí con hipotermia y todos felices? Yo ya tenía planeado morir en absurda soledad dentro de un apartamento chiquito, con moho, luego de deprimirme leyendo los diarios de Sándor Márai, apagarme al tiempo que el autor lo hace en sus páginas luego de que su esposa muere.

Pero no, tenía que preocuparse por mí y ponerme una maldita bolsa de agua caliente en forma de oveja. Estúpido. Ahora pienso en lo bonito que sería despertar a su lado todas las mañanas y lo divino que sería abrazarlo en las noches, luego de contarle detalles sin importancia de mi día y escucharle los suyos.

Ahora mis canciones eran sus canciones…

Qué rabia cuando las canciones dejan de ser un paisaje sonoro para soportar cada día y comienzan a tener nombre, ojos, dueño; todo deja de estar encriptado y uno entiende que cuando el Cholo Valderrama canta “hace tiempo que quería, dedicarte una canción”, ese “hace tiempo” hacía referencia a los años que uno duró solo, preparándose sin saber para enfrentar todo lo que significa el encuentro real con otro. Esa canción del Cholo era mía y ahora él la tiene.

Y esas ganas de querer ser mejor, quizás eso es lo más preocupante. Ese fuero interno que indicaba que todo iba bien, tranquilo en el camino, de repente enciende las alarmas. Pareciera que no tenía antes metas, o que las que tenía eran muy cortas, muy pequeñas y ahí es cuando entra el hambre.

“Quiero hacerlo sentir orgulloso de mí, de mi trabajo, de mis palabras. Quiero que se le hinche el pecho cuando alguien me nombre, cuando me piense, cuando me lea”. Ridícula. Sola ya quería ser mejor pero con él quiero ser mejor que mejor.

El error de entregar todo al enamorarse

“Avanzamos con andar vacilante, arde el sol de finales de septiembre. Sin embargo, todo, todo, es maravilloso” escribe Márai en 1984 luego de ir al océano con “L”, que es como llamaba a Ilona, su esposa. Y pienso en mí porque, sin embargo, aunque a veces el miedo que uno siente a dar pasos gigantes que son a la vez inseguros dentro de ese viaje al océano que es el amor, todo es maravilloso. Se me tiró también mi libro triste, ahí se metió también. No lo puedo creer.

El mundo que existía deja de ser. Donde no había nada hace unos meses, ahora está todo, está él. Es un virus que se expande por todo el cuerpo y enferma. Ya no es posible morir sano.

El amor se materializa cuando la mamá le dice a uno con recelo “no lo entregue todo” y uno contesta con una rabiecita rica “ya qué, mamá, ya qué”.

También le puede interesar: ¿Cómo saber de dónde sale el amor y si es verdadero?

LO MÁS LEÍDO DE LA SEMANA

Viajes

Los castillos más espectaculares de Europa que parecen sacados de un cuento de hadas

Europa alberga castillos que parecen sacados de cuentos de hadas. Estas fortalezas destacan por su arquitectura, historia y paisajes únicos.
Cultura

Marjane Satrapi: su arte sostuvo lo que el corazón ya no pudo cargar

Esta creadora iraní encontró en el arte un instrumento de activismo y reivindicación social de los derechos de las mujeres. La pérdida del amor, sin embargo, pudo con ella.
restaurantes
Viajes

Restaurantes con las mejores vistas panorámicas de Bogotá

Estos restaurantes ofrecen experiencias gastronómicas inolvidables acompañadas de vistas panorámicas a la ciudad, los cerros orientales y la sabana.
Viajes
Gastronomía
Cultura
Otras Categorías