En 2020, la escritora británica Alice Feeney publicó la novela His & Hers, un thriller psicológico que encontró rápidamente un lugar privilegiado en las listas de libros más vendidos y que confirmó el interés sostenido de los lectores por historias donde la verdad se fragmenta según quien la narre y donde el pasado irrumpe con violencia en la vida cotidiana.
Años después, ese universo literario se expande hacia el formato audiovisual con su adaptación como miniserie para Netflix, una producción que retoma el núcleo narrativo del libro y lo traslada a la pantalla bajo la dirección del cineasta británico William Oldroyd, reconocido por su sensibilidad para explorar conflictos íntimos y atmósferas cargadas de tensión.
La serie parte de una premisa que parece sencilla en la superficie, un asesinato que sacude a una comunidad pequeña, pero que se revela como un entramado complejo de versiones enfrentadas, silencios estratégicos y heridas que nunca terminaron de cerrar. En ese territorio ambiguo se mueve His & Hers, una historia que no se apoya en el impacto inmediato del crimen, sino en la manera en que ese hecho obliga a los personajes a mirarse de nuevo y a confrontar aquello que creían enterrado.
Un pueblo marcado por el crimen
La acción se sitúa en Dahlonega, en Georgia, un pueblo que funciona como escenario y como memoria viva de los protagonistas. Allí ocurre el asesinato que activa la trama y que sirve de punto de encuentro para dos figuras que comparten un pasado incómodo. El relato avanza entre calles conocidas, casas que guardan historias no dichas y una comunidad que observa con desconfianza cómo viejos conflictos vuelven a ocupar el centro de la escena pública.
En este contexto aparece Anna, interpretada por Tessa Thompson, una presentadora de televisión que vive una existencia solitaria y que decide involucrarse de manera directa en la investigación del crimen ocurrido en su lugar de origen. Su regreso no responde únicamente a una inquietud profesional, también está atravesado por una necesidad personal de enfrentar aquello que dejó atrás cuando se marchó del pueblo.
Dos miradas enfrentadas
El contrapunto narrativo lo ofrece Jack, encarnado por Jon Bernthal, el detective encargado del caso. Desde el inicio, Jack mira con recelo la presencia de Anna y cuestiona sus intenciones, convencido de que su intervención puede entorpecer la investigación oficial. Esta fricción se intensifica cuando se hace evidente que ambos estuvieron casados, un antecedente que añade capas de incomodidad, resentimiento y atracción latente a cada encuentro.
A partir de esa relación previa, la serie construye su tensión principal. El suspenso no proviene únicamente de la búsqueda del culpable, también se alimenta de las versiones contradictorias que Anna y Jack ofrecen sobre su historia en común y sobre los hechos que rodean el asesinato. Cada uno parece contar una verdad distinta, y en esa grieta se instala la duda constante que sostiene el relato.
Un thriller de identidades y sospechas
His & Hers se inscribe en la tradición del thriller psicológico que desconfía de los narradores y que invita al espectador a cuestionar cada afirmación. La seducción, elemento habitual en este tipo de relatos, aparece como una fuerza ambigua que acerca y separa a los protagonistas, mientras la sospecha se convierte en un estado permanente que alcanza tanto a los personajes secundarios como al propio público.
La adaptación televisiva aprovecha el formato de miniserie para desarrollar con mayor profundidad los conflictos internos de Anna y Jack, mostrando cómo el pasado matrimonial condiciona sus decisiones presentes y cómo el crimen actúa como catalizador de emociones largamente reprimidas. La investigación avanza al mismo tiempo que se desmoronan las certezas personales, y esa simultaneidad refuerza la sensación de inestabilidad que atraviesa toda la historia.
Del libro a la pantalla
La novela de Alice Feeney ya había destacado por su estructura basada en puntos de vista alternados y por su habilidad para conducir al lector por caminos que parecen seguros hasta que un giro narrativo los pone en duda. La serie retoma ese espíritu y lo traduce en imágenes, diálogos contenidos y silencios elocuentes, apoyándose en las interpretaciones de Tessa Thompson y Jon Bernthal, quienes sostienen el peso emocional de la trama.
Con William Oldroyd al frente de la dirección, His & Hers apuesta por un tono sobrio que privilegia la atmósfera sobre el exceso, un ritmo que permite que la tensión crezca de manera gradual y que convierte a Dahlonega en un espacio donde cada gesto parece cargar con un significado oculto.
Una historia sobre verdades rotas
Más allá del crimen que da inicio a la narración, His & Hers plantea una reflexión sobre la fragilidad de la verdad y sobre la forma en que las relaciones personales moldean la percepción de los hechos. La miniserie no busca ofrecer respuestas inmediatas, propone en cambio un recorrido por las zonas grises de sus personajes, allí donde el amor, el rencor y la culpa se confunden.
En su llegada a Netflix, esta adaptación confirma el interés por historias que exploran la psicología de quienes investigan y de quienes son investigados, relatos donde el misterio no se resuelve al encontrar a un culpable, sino al comprender cuánto del pasado sigue influyendo en cada decisión presente.



