Revista Diners
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En un país que aún aprende a sanar sus heridas, la voz de Natalia Ponce de León se levanta como un recordatorio de que el dolor también puede transformarse en propósito. Activista, símbolo de resiliencia y ahora creadora de un curso digital gratuito sobre el perdón, responde el cuestionario Diners con reflexiones que atraviesan lo íntimo, lo político y lo profundamente humano.

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Perdonar lo imperdonable es…
Un acto de amor propio y coraje.
Mi mayor lección en la vida…
Convertir el dolor en un propósito.
Colombia necesita perdonar para…
Reconciliarnos y avanzar como el país bello que somos.
Haber logrado una ley con mi nombre significa…
Un paso muy grande para Colombia. Con esta ley se busca proteger la vida, la dignidad y los derechos de las mujeres.
Lo más retador de haber creado a la heroína Kaia…
Más que retador, fue un proceso muy lindo de aceptar mi nueva identidad y amarme por la mujer que soy.
El mejor consejo que me han dado…
Vísteme despacio, que tengo afán. Es una frase atribuida a Napoleón Bonaparte.
Mi mayor extravagancia…
Mis excéntricas y bellas cicatrices.
La resiliencia es…
Abrazar la adversidad y salir victorioso, y además con un aprendizaje.
Les tengo fe a…
A Dios, a la ciencia, a la medicina y a la justicia.
No esperen de mí…
El papel de víctima ni que me quede callada.
La canción que siempre me salva es…
Losing my religion, de la agrupación estadounidense R.E.M.
Mi escritor favorito…
Viktor Frankl, autor de El hombre en busca de sentido.
Mi mayor temor…
Que me vuelva a dar herpes zóster en el nervio trigémino.
Mi héroe favorito de ficción…
Es una heroína: Jean Grey, Fénix, del Universo Marvel.
La belleza es…
Una armonía entre lo que se piensa, se dice y se hace, porque uno no puede dar de lo que no tiene.
