Ali Stone es una de las productoras bogotanas más importantes en la industria de la música mundial. Su oído prolífico la convirtió en la Latin Kitmaker de Billboard de los últimos tres años, que la reconocen como una de las mujeres más influyentes de la producción, la ingeniería, la composición y el desarrollo de ideas para artistas de la talla de Katy Parry, Sebastian Ingrosso, Alicia Keys, Prince Royce, entre otros artistas.
Su colega, el productor ganador del Grammy Dave Pensado, la catalogó como “la mujer orquesta del 2020”, pues además de producir, la bogotana de padres santandereanos es una multi-instrumentalista que le apuesta a su propio sonido, aunque algunas personas la hicieran dudar de su talento.
“Estuve casi cinco años sin sacar música propia porque hubo personas de la industria que me dijeron que era buena produciendo pero no haciendo música. Eso me llevó a pasarla mal y a dudar de mi talento. Estuve mucho tiempo perdida en mis pensamientos hasta que logré salir de ese lugar y abrir la caja de pandora, justo como se llama mi nuevo disco”, explica Ali Stone, a quien se le conoce también como Alicia María Gómez.
El sonido de Ali Stone
La bogotana, que aprendió a tocar guitarra con los músicos de Juanes a los 7 años, se mudó a Los Ángeles en 2018 y desde entonces no ha parado de trabajar con artistas de renombre internacional. “La producción es algo que me fluye. Digamos que cuando estoy haciendo algo para otra gente se me facilita ponerme en sus zapatos y transformarme de forma camaleónica para trabajar con esa persona. Pero cuando es para mí es ya algo super introspectivo”, cuenta Stone.
Es así como Stone produce para RBD, Danna Paola, Manuel Turizo, Diplo, Major Lazer, Lasso, Goyo, Sofía Reyes, Natti Natasha, Francisca Valenzuela, Mary J. Blige, Milky Chance y hasta los sonidos en las aplicaciones de WhatsApp, Meta y Roland.
Sin embargo, cuando se trata de su propio sonido Ali Stone reta al oyente a encontrar diferentes géneros musicales dentro de sus canciones, a crear cosas inesperadas que resultan atrapantes y a la vez nuevas en los oídos de los oyentes que están acostumbrados a escuchar la misma música de siempre.
“Mi música tiende a ser muy ecléctica, me encanta tener sonidos inesperados. No hago música comercial porque ya lo hago para otros artistas, hago música para mí misma y en ese camino hay personas que se sienten identificadas con mi sonido y mi historia. Todo este álbum de Pandora explica mis emociones y cómo hice para salir de esta trampa de los pensamientos negativos para volver nuevamente a reconciliarme con mi faceta de artista”, explica la artista
El color de la música con Ali Stone
En Pandora se pueden escuchar sonidos que van desde tamboras colombianas, folk, metal, dubstep y hasta indie pop, lo que demuestra la versatilidad de la colombiana frente a su proyecto musical. Sin embargo, a diferencia de otros artistas, este es el resultado creativo de ver la música como colores, como ella misma explica.
“Cuando estoy en la producción de las canciones y sus videos, veo colores. Me sumerjo en una película y veo los colores de las canciones. Porque hay unas que me suenan super amarillas y esas las relaciono con la felicidad o super rojas cuando están llenas de energía”, comenta.
Además, Stone trabajó en la remasterización de su vinilo -que emula al disco de una sierra eléctrica- con Emily Lazar, reconocida por trabajar con David Bowie, Foo Fighters, Bomba Estéreo, Paul McCartney y Coldplay, entre otros artistas. Entre tanto, Camaleónica es la canción principal del álbum y habla de la dualidad de la artista inspirada en su signo Géminis del zodiaco.
“Esta es una forma de demostrar que tengo la capacidad para componer y producir para otros artistas, como para lanzar mi propio proyecto y mostrar de lo que soy capaz. Porque también sé que soy ejemplo para otras mujeres y eso me da la fuerza para continuar y demostrar que sí podemos estar en una industria que ha sido dominada históricamente por los hombres”, explica.
Stone, que tiene formación en música clásica, es también vocera de la campaña internacional: “Mujeres que trabajan para mujeres”, en la que promueve la igualdad de género y además también es aliada de la fundación Playing for Change, que promueve la educación musical en comunidades de escasos recursos.
“También estoy en la SoundBoard de We Are Moving The Needle de Lazar, en la que soy mentora de niñas que quieren llegar al mundo de la producción e ingeniería musical. Antes éramos el dos por ciento de mujeres en la industria, ahora vemos el cuatro. De a poco estamos entrando”, explica Stone.



