Polanco nació en los años 30 como un barrio residencial de casas unifamiliares. En aquel tiempo se diseñó con calles anchas y senderos con árboles y arbustos florales, lo que poco a poco atrajo la atención de familias en busca de un espacio tranquilo y central dentro de la ciudad, sin ser precisamente el centro de la misma. Vea también: 10 planes para hacer en Ciudad de México Fue así como la colonia empezó a crecer y se convirtió en un espacio de lujo y prestigio. Poco a poco las casas se empezaron a convertir en embajadas, oficinas, galerías de arte y restaurantes de autor, hasta el punto de reconocer a Polanco como una urbe referente en toda Latinoamérica. De ahí que sus calles tengan marcas internacionales de lujo, además de centros comerciales con marcas de alta gama y propuestas de bares que aparecen en los listados de The 50 Best Bars. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Joss Kinderson (@josskinderson) Esta particular combinación hacen que el turista encuentre un espacio polivalente donde hay gastronomía de lujo en contraste con su enorme bosque de Chapultepec, considerada una de las áreas verdes urbanas más grandes del mundo, que todos los días recibe a corredores, ciclistas y familias que pasean a sus perros.
Justamente esto hace de Polanco un lugar sofisticado y lleno de encanto natural que no se puede perder en su próxima visita a México. La buena vida de Polanco La oferta nocturna está diseñada para toda clase de gustos. Desde el que disfruta de un coctel con música a un volumen moderado, hasta la fiesta más subida de tono que se pueda imaginar. En ese rango, los lugares más conocidos son Bar Fly, Love Polanco y Rayo Cocktail Bar. Cada espacio está diseñado para el disfrute. Aquí llegan jóvenes que buscan música en vivo, hasta grupos que prefieren espacios exclusivos. Para quienes buscan una cena, la Avenida Presidente Masaryk concentra una gran cantidad de restaurantes de alta gama. En sus esquinas se descubren cocinas internacionales, cartas de vinos extensas y menús degustación. La experiencia se complementa con propuestas mexicanas más sencillas. En varios rincones de Polanco es posible encontrar caldos de pollo y de gallina, moles y antojitos servidos en espacios familiares que ofrecen un respiro frente al ritmo vertiginoso de la zona.
Otra alternativa es recorrer las calles a pie. La arquitectura conserva huellas de aquel barrio de casas señoriales, mezcladas con construcciones contemporáneas. Polanco se mantiene como una zona segura, esto permite disfrutar de un paseo nocturno sin prisa. El ambiente cultural también se siente en las programaciones de teatros y centros culturales. Algunas temporadas incluyen conciertos de jazz, exposiciones temporales o actividades al aire libre que dinamizan la vida del vecindario. Los precios para ir a Polanco Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Maribel Domínguez (@mdfhima) El visitante que parte desde Bogotá tiene varias opciones de vuelo hacia Ciudad de México. En temporada regular un tiquete de ida y regreso se encuentra entre $450 y $600 dólares, aunque en fechas promocionales puede bajar a $350. Al aterrizar en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, el trayecto hacia Polanco en taxi cuesta $25 dólares, aproximadamente. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Alek Rivas (@alekrivas) El alojamiento varía según la experiencia buscada.
En Polanco abundan hoteles cinco estrellas, con tarifas por noche que oscilan entre $250 y $500 dólares en suites de lujo, como sucede en Colima 71 Casa de Arte Hotel. Entre tanto, los hoteles boutique, como el Fungi Casa Rosa, ofrecen habitaciones en un rango de $180 a $220 dólares. Si se busca una alternativa más modesta en colonias cercanas, se encuentran opciones desde $100 dólares por noche. La alimentación marca otro aspecto del presupuesto. Una comida en un restaurante de alta gama, como Cuerno Masaryk, puede costar entre $80 y $150 dólares por persona. En contraste, un almuerzo en fondas y cocinas tradicionales ronda los $10 a $15 dólares, como sucede en Fonda 115. Ahora si busca desayuno, los cafés y panaderías de la zona ofrecen propuestas completas desde $8 dólares. Ver esta publicación en Instagram <a href=»https://www.instagram.com/p/DKaEDe7OBgQ/?utm_source=ig_embed&utm_campaign=loading» style=» color:#c9c8cd; font-family:Arial,sans-serif; font-size:14px; font-style:normal; font-weight:normal; line-height:17px; text-decoration:none;» target=»_bl

