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octubre 17, 2025
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Los 10 lugares más bellos de Estados Unidos, según una viajera que ha recorrido todo el país

Una viajera de 39 años recomendó los mejores lugares de los Estados Unidos para visitar solo o sola. ¿Preparado para este viaje de aventura?
POR:
Revista Diners

Emily Hart, viajera empedernida y creadora de la cuenta @emilyventures , ha recorrido cada rincón de Estados Unidos y ha pisado los 63 parques nacionales de su país. Su travesía comenzó como un deseo de escapar del paisaje llano de su infancia en el Medio Oeste y se convirtió en un mapa vivo de la belleza americana. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Emily Hart solo travel (@emilyventures) Vea también: Cinco pequeñas y encantadoras ciudades de Estados Unidos para visitar Durante su recorrido descubrió que aquellos paisajes que antes solo veía en calendarios y fondos de pantalla eran más fascinantes en persona. Después de años en la carretera, ha decidido compartir los diez lugares más hermosos que ha visitado, prácticamente una lista que invita a detenerse y vivir la vida después de largas temporadas de trabajo.

1. Parque Nacional Grand Teton, Wyoming Hugo Brizard – YouGoPhoto/ Shutterstock Emily convirtió el Grand Teton en un destino recurrente en sus viajes. Frente a la cordillera que se levanta como una muralla azul, el aire se siente distinto. Los lagos String, Jackson y Jenny reflejan las cumbres nevadas con una quietud que parece suspendida en otro tiempo. Entre los senderos, la vida salvaje se convierte en un espectáculo que no tiene comparación. Eso sí, cerca del parque nacional puede satisfacer su hambre en el restaurante Dornan’s en Moose, que ofrece una terraza desde la que se observa todo el valle mientras se disfruta una pizza artesanal o una copa de vino local. Para dormir, el Jenny Lake Lodge mantiene cabañas de madera con chimeneas que conservan el silencio del bosque y la luz fría de las montañas.

2. Seward, Alaska Cavan-Images/ Shutterstock En Seward, Emily comprendió la fragilidad del tiempo. Pasó semanas en una camioneta, entre la península de Kenai y el Parque Nacional de los Fiordos de Kenai, donde el mar y la nieve se encuentran, así como sucede en Santa Marta. Las nutrias flotan en la bahía como pequeñas sombras y las ballenas jorobadas rompen el agua en las mañanas más claras. En el restaurante The Cookery se puede probar marisco recién pescado y pan horneado cada día, mientras que el Harbor 360 Hotel permite dormir frente al puerto y escuchar la brisa del mar.

3. Costa de Georgia Margaret.Wiktor/ Shutterstock Sus islas barrera y los senderos entre robles enamoraron a Emily, quien siempre recuerda Cumberland Island, donde los caballos salvajes cruzan las playas y el aire huele a sal y a historia. En el pequeño pueblo de St. Marys, el Riverview Hotel conserva una atmósfera marina y tranquila. En el restaurante St. Marys Seafood & More los platos de camarones y pescado fresco hablan del Atlántico y toda su riqueza.

4. Parque Nacional Yosemite, California UVL/ Shuttetstock Las cascadas caen con una fuerza que disuelve cualquier pensamiento y el río Merced traza un curso constante por entre las piedras. Emily recomienda ver el atardecer desde Tunnel View, cuando el sol enciende las paredes de El Capitán y el Half Dome. En el Ahwahnee Dining Room, los ventanales ofrecen vistas que acompañan platos tradicionales de California. Para descansar, el Yosemite Valley Lodge mantiene una sencillez que respeta la escala del entorno y deja que la noche se imponga con naturalidad.

5. Telluride, Colorado Clancyjb/ Shutterstock Encajado entre montañas que parecen custodiarlo, Telluride tiene una energía particular. Los días transcurren entre senderos, ferias y cafés donde los locales comparten historias de inviernos duros y veranos breves. Emily siempre elige el Brown Dog Pizza para una cena informal después de una caminata larga. Para dormir, el New Sheridan Hotel, con su fachada de ladrillo, conserva el espíritu del viejo oeste sin renunciar al confort. La luz de la mañana cae sobre los techos del pueblo y se mezcla con el sonido de los trenes lejanos.

6. Sedona, Arizona Brent Coulter/ Shutterstock Sedona está rodeada por formaciones de roca roja que parecen encenderse al caer el sol. Sus senderos y su aire seco le dan al viajero una sensación de introspección que pocos lugares consiguen. Emily la considera una tierra de pausa y claridad. En el restaurante Elote Café los sabores del suroeste se mezclan con técnicas contemporáneas y una carta de vinos precisa. Para alojarse, el L’Auberge de Sedona ofrece cabañas junto al arroyo Oak Creek, donde el agua corre sin prisa y el cielo parece más cercano.

7. Parque Nacional North Cascades, Washington Just dance/ Shutterstock Aunque se encuentra a pocas horas de Seattle, conserva una calma que resiste al turismo masivo. El lago Diablo, con su tono turquesa, parece un espejo helado. Emily recomienda recorrer alguno de los senderos que cruzan los glaciares y los bosques húmedos. En el pueblo de Marblemount, el Mondo Restaurant & Espresso sirve desayunos robustos para los excursionistas que parten temprano. El North Cascades Lodge at Stehekin, accesible solo por barco o hidroavión, ofrece noches sin señal telefónica y cielos plenos de estrellas.

8. Montañas Blancas, New Hampshire haveseen/ Shutterstock Emily suele caminar el sendero Artists Bluff en Franconia Notch y detenerse en Flume Gorge, donde el agua ha labrado un pasaje entre las rocas durante siglos. En el Omni Mount Washington Resort, los ventanales muestran la inmensidad del paisaje mientras los huéspedes cenan en su comedor histórico. El restaurante Polly’s Pancake Parlor, en Sugar Hill, ofrece desayunos que huelen a sirope de arce y a pan recién hecho.

9. Carretera 1 hacia Big Sur, California Julie Shipman/ Shutterstock La costa del Pacífico se extiende con acantilados, puentes y curvas que obligan a detenerse una y otra vez. Emily aconseja tomar una pausa en el Bixby Creek Bridge y continuar hasta Pfeiffer Beach, donde la arena se tiñe de violeta al atardecer. En Nepenthe, un restaurante colgado sobre el océano, se come mirando el horizonte. Para pasar la noche, el Post Ranch Inn ofrece habitaciones suspendidas sobre el abismo y un silencio pausado con el sonido de las olas.

10. Parque Nacional Glaciar, Montana Mian_7/ Shutterstock El Parque Nacional Glaciar tiene una belleza que emociona hasta las lágrimas. La carretera Going-to-the-Sun atraviesa montañas que parecen surgir de un sueño antiguo. Emily recuerda la primera vez que la recorrió y la sensación de estar en un territorio que no pertenece a nadie. Las cabras montesas, los osos pardos y los borregos cimarrones se mueven en el paisaje. En el Many Glacier Hotel, construido a orillas del lago Swiftcurrent, las noches transcurren entre el crujido de la madera y el viento. En el restaurante Russell’s Fireside Dining Room, los platos de carne local acompañan vistas de un paisaje que cambia a cada minuto.

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