Pocas historias del cine han logrado lo que consiguió Rocky en 1976. La película, escrita y protagonizada por un entonces desconocido Sylvester Stallone, se llevó el Óscar a mejor película, director y montaje, sino que abrió una de las franquicias más longevas de Hollywood. Vea también: Silvester Stallone, el héroe que se niega a rendirse Con ocho películas en la saga principal y tres más dentro del universo extendido, la historia del boxeador de Filadelfia se convirtió en un símbolo de perseverancia, resiliencia y triunfo contra las adversidades.
El legado de Rocky La saga de Rocky refleja la evolución del cine de deportes, la política y la sociedad de Estados Unidos a lo largo de cuatro décadas. De la crisis de identidad en los años setenta a los discursos nacionalistas de los ochenta, del desencanto de los noventa al renacimiento del siglo XXI, Rocky Balboa se convirtió en espejo de una nación. La franquicia recaudó más de 1.700 millones de dólares en taquilla global y ha generado infinidad de referencias en series, música y publicidad, tan solo hay que ver la escalinata del Museo de Arte de Filadelfia, donde Rocky corre en su entrenamiento, como un lugar turístico visitado por millones de personas que viajan a Washington en pleno 2025 .
Más allá de premios y cifras, lo que ha mantenido viva la saga es su capacidad de conectar con el espectador a través de un mensaje sencillo y universal: la vida golpea, pero siempre hay que levantarse. Esa lección, nacida en 1976, sigue vigente en cada generación que descubre a Rocky levantando los brazos sobre la ciudad gris y esperanzada de Filadelfia. Y si usted es de los que desea revivir esta travesía, seguramente se preguntará: ¿en qué orden ver las películas para no perder el desarrollo de Rocky Balboa y, más adelante, de Adonis Creed? La respuesta exige un repaso por más de cuatro décadas de cine y cultura popular. 1. El origen del mito: Rocky (1976) La primera entrega marcó un antes y un después en el género deportivo. [TRUNCADO]


