Revista Diners
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Colombia vuelve a sentarse en la mesa principal de la alta cocina global. Este miércoles, durante la ceremonia de entrega de The World’s 50 Best Restaurants 2026 celebrada en Lima —un hito histórico al ser la primera vez que la gala global tiene lugar en suelo latinoamericano—, El Chato, liderado por el chef bogotano Álvaro Clavijo, ratificó su membresía en la selecta élite planetaria al ubicarse en el puesto 46 del escalafón internacional.
El reconocimiento refrenda el momento más dulce en la historia de la gastronomía nacional. Hace apenas un año, en 2025, el proyecto de Chapinero Alto quebró un techo de cristal al coronarse como el mejor restaurante de la región en Latin America’s 50 Best Restaurants, una distinción sin precedentes para Colombia frente a plazas de tradición hegemónica como Perú, México, Brasil o Argentina. La inclusión de hoy consolida esa constancia: el territorio andino y caribeño ya no es una promesa exótica, sino un interlocutor directo en las vanguardias culinarias.
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«Ser parte de este ranking mundial, entre miles de restaurantes extraordinarios, es un orgullo enorme. Es un reconocimiento al trabajo de todo nuestro equipo y una oportunidad para seguir mostrando al mundo la riqueza y el potencial de la gastronomía colombiana», expresó Álvaro Clavijo tras conocerse la distinción.
Un manifiesto de biodiversidad desde Chapinero Alto
Fundado en 2017, El Chato nació con una consigna audaz: desmarcarse de la réplica literal del recetario folclórico sin perder un ápice de identidad local. Clavijo —cuya técnica se forjó en catedrales del oficio como L’Atelier de Joël Robuchon, Per Se, Noma y Atera— construyó un laboratorio donde la despensa colombiana es protagonista indiscutible.
Junto a agricultores, recolectores y pescadores artesanales de las esquinas más remotas de Colombia, el restaurante ha rescatado tubérculos andinos marginados, frutos de la manigua amazónica, hierbas de páramo y pescas de pequeña escala. A través de fermentaciones meticulosas, dominio del fuego y una estética contemporánea, la mesa de El Chato articula una narrativa donde el respeto a la tierra convive con la complejidad técnica de la alta cocina.
«Cocinar en Colombia es un acto de exploración constante», suele recordar el chef. Es precisamente esa búsqueda inquieta la que ha transformado su casa de ladrillo a la vista en parada obligada de comensales cosmopolitas, críticos y colegas de todo el orbe.
La ruta del ascenso global
La presencia de El Chato entre los 50 mejores del planeta corona casi una década de ascenso sostenido en los listados más influyentes:

2018: Entrada al radar continental en la casilla 21 de Latin America’s 50 Best.
2019-2020: Consolidación regional en el escalón 7.
2022: Quinta posición de América Latina y debut mundial en el puesto 83.
2023: Salto a la élite al alcanzar la posición 33 del mundo.
2024: Récord nacional al instalarse en la casilla 25 del escalafón global.
2025: Hito absoluto como el N.° 1 de Latinoamérica, marcando el puesto 54 a nivel global.
2026: Regreso al círculo más exclusivo del planeta al asegurar el puesto 46 de The World’s 50 Best Restaurants.
El galardón obtenido en Lima trasciende el logro individual de un establecimiento. Refuerza a Bogotá como un destino gastronómico maduro y confirma que la despensa colombiana, tamizada por la disciplina y la autoría, tiene argumentos suficientes para seducir al paladar más exigente del mundo.
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