Revista Diners
Getting your Trinity Audio player ready... |
Poseído, la película que llega el próximo 24 de septiembre a la gran pantalla, cuenta la leyenda de “El Silbón”, originaria del llano venezolano, donde la frontera con la llanura colombiana se desdibuja por completo y resulta en una fusión de costumbres, lenguaje y música compartida entre las dos naciones.
Este filme, dirigido por el estadounidense de origen venezolano, Diego Velasco, es coproducido y protagonizado por Juan Pablo Raba, al lado de la actriz de ascendencia colombiana Diane Guerrero, de Indhira Serrano, Laureano Olivarez, Laura García, Laura Domínguez, Ernesto Campos y Carlos Velásquez, que le dan vida a esta historia de terror financiada con recursos de Estados Unidos.
El rodaje se dio en los cañaduzales del Valle del Cauca colombiano, el escenario perfecto para contar una historia aterradora que confronta dos entidades: la santa María Lionza y un espíritu maligno llamado El Silbón, que necesita de un cuerpo para cazar a sus víctimas. Al recorrer la historia, el espectador tendrá que ahogar varios gritos, en medio de fenómenos escabrosos que ocurren en la línea de tiempo.
Siga leyendo: Los Emmy premian la extraña mezcla de comedia y terror de ‘Widow’s Bay’ y el corte clásico de ‘The Pitt’
La historia y los personajes
Nicole, interpretada por Diane Guerrero (Orange is the new black y la voz de Isabella en Encanto) y en la historia, la esposa de Sebastián -Juan Pablo Raba- es quien lleva gran parte de la trama, pues hace unos años el matrimonio perdió a su hija y llegar nuevamente a Venezuela es la forma de retomar el contacto con ella, a través de una ceremonia que la conecte con la santa María Lionza, a pesar de las advertencias de no hacerlo.
Por su parte, Sebastián se debate entre solucionar rápido los pendientes que dejó su padre en la hacienda familiar -luego de una muerte misteriosa-, para regresar a Austin, donde están radicados, o comenzar de nuevo en su tierra. Juan Pablo Raba, actor y coproductor, aseguró que, aunque no le gustan las películas de terror porque le dan “mucho miedo”, ya que es muy sensible a esos temas, decidió hacerla por el placer de trabajar con un amigo de la vida, como el director Diego Velasco.
Petra, interpretada por la actriz barranquillera Indhira Serrano, conoce las claves para resolver el misterio que lleva al espectador por un abismo de fenómenos sobrenaturales, santería, magia y protección, para los cuales la actriz investigó en su proceso de creación del personaje. “Había varias capas de construcción: hacer un personaje venezolano y mostrar cómo ve y afronta la vida, sumarle todo lo relacionado con lo espiritual, lo sobrenatural y lo esotérico y hacer terror, que puede parecer en oposición. Igual está el reto de manejar la tensión, pues no puedes jugar al suspenso todo el tiempo, tiene que haber una pausa”.

Babel en Colombia
El coproductor, Juan Pablo Raba, explicó que lo positivo de esta película es que se refiera a una historia latinoamericana, así se hable en inglés: “Los latinos somos muy duros con lo nuestro, criticamos nuestras historias y la forma de hacer cine y las apoyamos poco. En esta región a veces nos olvidamos de que también tenemos historias y no las hacemos porque pensamos que a nadie le interesan”.
De igual manera, reconoció el talento de la producción colombiana, que se sumó al de Estados Unidos para esta cinta. «Tenemos unos equipos técnicos increíbles, todas las personas cabezas de departamento en esta película son colombianos y cada vez que vengo a hacer películas internacionales a Colombia me encuentro con una gran capacidad de contar historias, así que es bueno que contemos también las nuestras», aseguró.

(Le puede interesar: Linda Cardellini ingresa al mundo del slasher en Crystal Lake, la nueva serie del universo Viernes 13)
En Cali, Buga y El Cerrito, en el Valle del Cauca, se creó una pequeña Babel para rodar este filme, sobre lo cual la actriz Indhira Serrano afirmó: “Me gustan las relaciones interpersonales Babel, es más fácil fluir y no es necesario explicar las diferencias. Es hasta divertido pasarse de un idioma a otro sin complicaciones. No lo veo como un reto, sino como una oportunidad de ampliar horizontes”.

