Revista Diners
Getting your Trinity Audio player ready... |
Después de haber vivido en Los Ángeles (Estados Unidos) durante siete años, Gala del Sol regresó a Colombia en el último vuelo que aterrizó en El Dorado antes de que la pandemia del coronavirus obligara a que se cerrara el aeropuerto. La cineasta tenía planeado grabar su primer largometraje, La casa terracota, pero los inversionistas se retiraron y, finalmente, se canceló la producción.
“Estuve encerrada 20 días en mi cuarto, en una depresión total, me preguntaba: ¿qué me pongo a hacer con mi vida? Entonces, llamé a un amigo que hacía teatro conmigo en el colegio y le dije: ‘Ve, ¿vos me podés conseguir un grupo de actores con los que pueda trabajar? Es que me estoy enloqueciendo’”, recuerda la directora y guionista.
Ese trabajo fue la semilla de la que nació la película Llueve sobre Babel, que se estrenó en los cines nacionales en abril pasado y que recientemente fue elegida por la Academia Colombiana de Cine para representar al país en los premios Goya 2027 y los premios Óscar 2027.
Gala del Sol asegura que esta fue una cinta que se hizo al revés, porque en vez de hacer el casting luego de tener terminado el guion, ella, en aquel año de pandemia, se empezó a reunir con ese grupo de actores de teatro que estaban en último año en la Universidad del Valle y el Instituto Departamental de Bellas Artes. Esa fue la manera en la que estos jóvenes, que en aquel momento tenían entre 22 y 23 años, contrarrestaron la crisis existencial de la pandemia.
(Lea también: ‘Mi vecino Totoro’ regresa al cine: la belleza de la vida a través de los ojos infantiles)
“Les pedí que crearan un personaje que siempre hubieran querido hacer y que les ayudara a sanar algo de sus vidas. Al principio no era una película, era un ejercicio de psicomagia para que los actores pudieran experimentar las mismas emociones de los personajes a través de las herramientas que nos da el teatro y, en un viaje del héroe perfecto, tener una catarsis y sanar a través del personaje lo que no pudieron sanar en sus vidas reales”, asegura la directora.
A partir de los temas que se fueron solapando en esos ejercicios de improvisación, como la búsqueda de la identidad, las problemáticas familiares, las culpas y el lidiar con la enfermedad y con la muerte, Gala del Sol empezó a crear el guion, que también tuvo como combustible la pregunta: ¿qué pasaría si pudiéramos apostar años de vida con la muerte para salvar a las personas que amamos?
Así nació el personaje de la Flaca, que es la muerte personificada y, además, se convirtió en el ancla narrativa que cruza a todos los otros personajes de ese sueño febril. Y es que en Llueve sobre Babel hay una salamandra que habla y hay un motel que resulta ser el infierno, del que además los protagonistas tienen que rescatar a un cantante de salsa, el famoso Callegüeso de La Mambanegra.
En Babel, ese bar en el que se desarrolla la historia, conviven la fantasía, el folclor caleño, un grupo de drag queens, el Boticario -un bartender que resulta ser el diablo- y su esposa, Erato -un ángel guardián-. “Es una dimensión en la que hay salsa, están la rumba y la noche caleñas, y los semidioses se mezclan con los mortales”, añade Gala del Sol.
¿Por qué cree que la Academia Colombiana eligió a ‘Llueve sobre Babel’ para representar al país en esta edición de los Óscar?
Todo el mundo nos ha dicho que es una película bien distinta a lo que la gente tiene en la cabeza de lo que es el cine colombiano. Es una película que celebra la diversidad, es una película con fantasía, que te presenta una Cali de otra dimensión. Nosotros decimos que es retrofuturista tropicopunk o steampunk tropical.
Pero yo creo que más que todo es porque es una propuesta distinta y la verdad, bacano, que la Academia nos apoye como muchachos, porque esta es nuestra primera película y se hizo con mucho esfuerzo, pero también con mucho amor. Y, bueno, no fue fácil, porque también tocamos temas que son tabú, como el ser LGBTIQ+ con la espiritualidad y con la religión.
Hay muchos techos de cristal: que la gente no está yendo al cine, que la gente no está viendo cine colombiano. Todo eso son creencias limitantes y un poco lo que nos enseñó este proceso es que uno tiene que cuestionárselo todo y que vos tenés que hacer la película que vos querés ver, no la película que te están diciendo que te van a premiar en Europa, no la película que supuestamente es comercial, sino la que vos querés hacer. Inevitablemente, vos vas a encontrar una audiencia que sea afín mientras creás en la historia.

La película tiene como epicentro el bar Babel, donde se cruzan todos sus personajes.
En la película hay recursos muy teatrales, como esta idea de hablar con la cámara, de romper la cuarta pared…
Lo que pasa es que yo hice teatro desde que tenía cuatro años y crecí haciendo teatro. El lenguaje del teatro está, inevitablemente, lo tengo en las venas. Yo digo que hago ultraficción porque todo está diseñado. A veces, la gente piensa que el cine es realismo o neorrealismo… Y yo digo que no; es decir, todo el tiempo estoy en la realidad, entonces, ¿para qué quiero retratar la realidad? No tiene nada de malo, igual, mi novio hace documentales y todo bien, pero a mí, personalmente, me gusta que todo esté diseñado, me gusta crear mundos.
Y me gusta la fantasía, me gusta la ciencia ficción, me gusta el realismo mágico. Entonces, naturalmente, todo lo que voy a hacer está ligado a eso. Yo tengo un cuadernito desde los 12 años, que llamo el cuaderno del vómito mental, y siempre lo tengo debajo de la almohada o en la mesa de noche. A veces me levanto a las 3 de la mañana y me pongo a escribir o me levanto a las 6 de la mañana y escribo lo que soñé. O, justo antes de dormirme, que tu subconsciente te empieza a tirar ideas, frases, imágenes, eso también lo escribo. Yo digo que realmente el cine es el lenguaje de los sueños, entonces me gusta crear a partir de conectar con el subconsciente, un poco como hacían los surrealistas.
Otro tema formal es la paleta de colores, que es muy cálida, muy brillante, y refleja esa idea del sueño febril…
Me parece clave el color porque yo siento que hoy en día, no sé por qué, a mucha gente le ha dado porque todo tiene que ser oscuro, todo tiene que ser desaturado. Yo digo que no, hay que inyectar al mundo con color, eso es lo que necesita el mundo, en mi opinión.
A mí me gusta un poco tratar de hacer pinturas en movimiento. La primera escena, la del Boticario en el taller de alquimia, es una copia de un cuadro de Remedios Varo, una pintora española que se radicó en México y fue una de las pocas mujeres surrealistas. El cuadro se llama Armonía y yo lo hice en acción viva.
🎬 Llueve sobre Babel, dirigida por Gala del Sol (@galadelsol), es la película elegida por la Academia Colombiana de Cine para representar al país en los Premios Oscar, organizados por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas – AMPAS, en Estados Unidos.
— Academia Colombiana de Cine (@AcademiaColCine) August 21, 2026
La producción, de… pic.twitter.com/HPH183IJHS
La fotografía de la película usa mucho el lente gran angular. ¿A qué se debió esa elección?
Sí, eso tiene una explicación sencilla y es que queríamos que se viera lo que más se pudiera del cuadro. Seguimos mucho a los personajes con un steadycam, para que sea inmersivo y también porque a mí me gusta estar cerca de ellos. Me han preguntado a veces por qué estoy tan cerca siempre de los personajes y es porque siento que entre más cerca vos estés, más te hablan los ojos de los personajes, ¿no? Y eso es algo que me parece especial del cine y es que los ojos dicen muchísimo. A mí me gusta que sea una experiencia un poco más inmersiva y me gusta estar ahí pegada con ellos.
¿Qué significa que la película reciba este reconocimiento en ese momento posterior al terremoto en el que justamente necesitamos esa idea de comunidad, especialmente en ciudades como Cali, Pereira y Manizales?
Yo lo tomo por dos lados. Primero, mucha gente nos ha escrito diciendo que es como un rayito de luz para Cali y eso de verdad me llena el corazón porque esa es la idea, ¿no? Y es celebrar también a Cali.
Pero también me parece importante porque en este momento, con el tema de la inteligencia artificial, que está en auge, hay mucha gente preguntándose qué va a pasar con el cine, con el arte. Uno esperaría que los robots hagan trabajos que uno no puede hacer, pero es que están haciendo arte. Entonces, existe esta conversación de si en el futuro vamos a reemplazar actores por actores artificiales, si los guiones los van a hacer máquinas y un poco lo que esta película te dice es: cuestionémonos por qué estamos haciendo cine, cuestionémonos por qué estamos consumiendo cine, ¿quién está detrás?
Aquí lo que hicimos fue usar las herramientas que nos da el cine y que nos da el arte, un poco a manera de alquimia mental, para sanar traumas de los muchachos a través del lenguaje de la fantasía. Y para eso es el arte.

En ese sentido, la película rompe con ciertos estereotipos que todavía persisten en Colombia sobre la población LGBTIQ+ e incluso las comunidades negras…
La gran mayoría de la gente ha tenido una respuesta muy positiva a la película; (…) pero, para una persona que tiene prejuicios o que tiene una visión del género y de la sexualidad muy cuadriculada, pues no es una película fácil. Pero hay una razón por la que ha conectado tanto con la juventud y es que siento que la juventud viene con otro chip. Hay clubes de fanáticos de la película en colegios, hay muchachos que se han ido a ver la película cinco, seis veces.
De nuevo, nuestra meta es generar una sociedad en la que haya más aceptación y menos prejuicios. Hay mucha gente que se me ha acercado con historias; por ejemplo, después del estreno mundial en Sundance, una niña me dijo, llorando: ‘Mi mamá me echó de mi casa la semana pasada porque se enteró de que tengo novia. Yo soy mormona, creo en Dios, pero he sentido tanta culpa’. Y me habló de la escena en la que el Ángel Guardián le dice a Jacob: ‘Dios no odia a nadie. Son los hombres imperfectos y orgullosos quienes, bajo la bandera de lo divino, condenan a los que son como tú para sentirse superiores’. ‘Esa escena me acaba de cambiar la vida porque ya no siento culpa’, me dijo la niña.
(Le puede interesar: Betty, la Fea: nuevos amores, conflictos y cambios en sus personajes en la tercera temporada de la serie)


