La joya del Eje Cafetero: guía de turismo para descubrir Caldas y Manizales
Foto: Juan Felipe Ramírez / Pexels
septiembre 16, 2026
Colombia

Caldas florece entre las nubes: la reinvención del departamento biodiverso que lo tiene todo por descubrir

A poco más de un mes del terremoto que sacudió a la región, Caldas demuestra que el turismo es la herramienta más poderosa para su pronta recuperación económica y social. Esta es una guía para recorrer el departamento.
POR:
Cristina Lucía Valdés Lezaca

La biodiversidad cobra todo su sentido en Caldas, un departamento privilegiado gracias a su abundancia hídrica, riqueza de flora y fauna y variabilidad de pisos térmicos; además de albergar tesoros como el cóndor de los Andes y los nevados del Ruiz y Santa Isabel, el departamento cuenta con el mayor número de municipios en el llamado Paisaje Cultural Cafetero, dos de los cuales, Salamina y Aguadas, están catalogados como patrimonio nacional. Estos atractivos geográficos y turísticos, unidos a su capacidad para sostener buenos indicadores sociales y productivos, hacen del departamento y su capital un lugar ideal para vivir y visitar.

Manizales, al filo de la montaña

Con apenas 476.000 habitantes, Manizales viene escribiendo sin prisa una historia de sostenibilidad y avance. Su economía registraba al primer semestre del año positivos indicadores sociales y de productividad, con un reducido desempleo, la menor tasa de pobreza monetaria del país y los niveles más bajos de desigualdad entre 23 capitales de Colombia, de acuerdo con la Cámara de Comercio de Manizales por Caldas (CCMPC). 

Caldas
Caldas cuenta con el mayor número de municipios en el llamado Paisaje Cultural Caferero. Foto Alfredo Maiquez / Shutterstock

La proeza de “descuajar la selva virgen en la rocosa planicie donde hoy está situada la capital de Caldas”, como describió el periodista manizaleño Silvio Villegas la fundación de esta ciudad hace 176 años, cobra vigencia cuando sigue desafiando adversidades y se reinventa periódicamente.

En 2025, reconocieron a Manizales como la mejor ciudad de menos de 500.000 habitantes para vivir en Latinoamérica, distinción otorgada por ONU-Hábitat Latam, superando a 15.000 ciudades de la región, entre ellas Piura, Mendoza, Mar del Plata y Florianópolis. La capital de Caldas se destacó en factores como eficiencia en servicios públicos, inclusión social, equidad territorial, innovación urbana, gobernanza, resiliencia climática y participación ciudadana.

La llamada Ciudad de las Puertas Abiertas es también número uno en el índice de ciudades modernas (ICM) del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y la primera en ecosistema innovador entre todas las ciudades colombianas.

Así mismo, la Unesco la catalogó como Ciudad Creativa de la Gastronomía en 2025. “La declaratoria es, ante todo, un reconocimiento a las personas que han mantenido viva nuestra tradición culinaria. Campesinos, caficultores, cocineras tradicionales, plazas de mercado, panaderos, productores y restaurantes que han entendido que la cocina también es una forma de preservar la identidad de un territorio”, manifiesta Jorge Jiménez Londoño, socio fundador y chef creativo del restaurante La Beautiful Cocina Inusual, uno de los más reconocidos de la región.

Caldas
En la red de ecoparques de Manizales, que conecta la ciudad con el Parque Nacional Natural Los Nevados, se reúne una gran diversidad de mariposas. Foto Ondrej Prosichy / Shutterstock

“Manizales combina tradición, innovación y creatividad. Esto nos ha permitido construir nuestro ecosistema alrededor de proyectos locales únicos en el país”, asegura a su turno Laura Tibaquirá, quien al lado de su esposo, Juan David Oviedo, fundó en 2017 Caferatto, tienda de café incluida entre las cien mejores del mundo en 2026.

Y aunque el café continúa siendo el producto emblemático de la región, y la ciudad fue pionera en exportar el grano gracias al Ferrocarril de Caldas y al famoso Cable Aéreo Manizales-Mariquita, que se consideró en su momento una de las obras de ingeniería más audaces de Latinoamérica, Manizales escribe una nueva historia que se fundamenta hoy en pilares como educación, turismo, innovación y sostenibilidad.

Caldas
Este carpintero moteado es una de las muchas aves que se pueden avistar en la reserva natural Kairí. Foto cortesía Reserva Kairí

“Manizales se ha consolidado como una ciudad intermedia con altos estándares de calidad de vida, pero el gran reto es que esos avances se irradien de manera más homogénea hacia todos los municipios”, indica Camila Palacio, directora de Procaldas, una plataforma empresarial sin ánimo de lucro que busca articular capacidades de los sectores privado y público, la academia y la sociedad civil alrededor de los grandes retos del desarrollo regional.

Las razones para visitarla van más allá de su tradicional feria anual, que se celebra en enero, o el Festival Internacional de Teatro de Manizales (FITM), que abre el telón durante la última semana de septiembre de cada año y que en su reciente edición contó con cerca de 20.000 espectadores, así como con unas 60 compañías artísticas. 

Centro histórico, un viaje al corazón republicano

Caminar por la plaza de Bolívar de Manizales en un día gris y lluvioso es un viaje a la nostalgia. Es toparse con joyas arquitectónicas construidas en la segunda década del siglo XX, inspiradas en el llamado eclecticismo historicista europeo, que aquí tomó el nombre de arquitectura republicana, con elementos como guirnaldas, capiteles, cornisas y hojas de acanto, que pudieron realizarse gracias a la riqueza generada por el comercio del café.

Caldas
La Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario, que se yergue en el centro de la plaza de Bolívar, es la más alta de Colombia. Foto Óscar Garcés / Shutterstock

La más importante es la Catedral Basílica Metropolitana de Nuestra Señora del Rosario, que se yergue imponente en el centro de la plaza, cuya edificación comenzó en febrero de 1928, después de que un incendio ocurrido dos años antes arrasara con la primera catedral. El profesor francés Julien Polty, quien era arquitecto jefe de los monumentos históricos de París, fue el encargado de hacer los diseños de la catedral, una mezcla de estilos neogóticos, neorrománicos y bizantinos. Esta catedral, la más alta de Colombia, la ejecutó en varias fases la constructora italiana Papio-Bonarda & Co.; se caracteriza por tener una planta arquitectónica diseñada en forma de cruz griega que ostenta tres naves, además de un coro detrás del altar.

Oasis verdes 

La variedad de pisos térmicos que van desde bosques nublados hasta páramos permite que Manizales albergue más de 400 especies de aves y cuente con una red de ecoparques que conectan la ciudad con el Parque Nacional Natural Los Nevados.

Sus habitantes y los visitantes encuentran en estas reservas un pulmón para respirar un mejor aire y relajar la vista en el verde biodiverso. El Ecoparque Los Alcázares Arenillo, con 36 hectáreas de bosque húmedo, reúne cerca de 200 especies de hermosas aves, como tángaras, toritos cabecirrojos y batarás, al igual que una gran diversidad de mariposas, en medio de arrayanes, balsos y pinos.

Caldas
En el Recinto del Pensamiento se pueden hacer recorridos por el sendero ecológico del bosque de niebla, el observatorio de mariposas y colibríes, el jardín de orquídeas y el pabellón de madera. Foto cortesía Recinto del Pensamiento

En Los Yarumos, ecoparque ubicado al costado nororiental de la zona urbana, los visitantes pueden caminar sobre el dosel de los árboles, deslizarse por cinco líneas de canopy, recorrer las cascadas de los siete colores, así como trepar el muro de escalar y visitar el Centro Interactivo BioMa, especializado en ciencias naturales.

Y en el Recinto del Pensamiento, una reserva natural de 179 hectáreas situada en el kilómetro 11 vía al Magdalena, se pueden hacer recorridos guiados por el sendero ecológico de bosque de niebla, el observatorio de mariposas y colibríes, el jardín de orquídeas y el pabellón de madera, que consta de más de 3.000 guaduas.

Pero si lo que se quiere es tardear con amigos y familia, en el tradicional barrio Chipre está la zona del mirador, punto de referencia y encuentro. Comerse una oblea o un cholao y cruzar el recientemente inaugurado puente de cristal, diseñado en forma de arco y con una longitud de 56 metros, que va desde el monumento a Los Colonizadores hasta el Palacio de Bellas Artes, es la atracción favorita del lugar. Desde allí se abre la magnífica vista de la cordillera, los nevados del Ruiz y Santa Isabel y una puesta de sol sin prisa.

Su majestad el nevado del Ruiz

En el corazón de la cordillera Central, protegido dentro del Parque Nacional Natural Los Nevados, se encuentra el que en la época precolombina se llamaba Kumanday (Cerro Blanco), Tabuchía (Candela o Fuego) o Tama (Padre Mayor), en los límites de Caldas y Tolima, entre los municipios de Villamaría y Murillo. El nevado del Ruiz es un volcán activo que ofrece paisajes de glaciares, rocas volcánicas y terrenos de origen tectónico y geotérmico.

Daniel Toro, artista plástico y fundador de Del Toro Café, en Armenia, conoce la ruta como pocos, pues la frecuenta con regularidad, y si uno está de suerte y el cielo se abre, logra ver el cono de nieve que surge como una aparición.

Él comienza su ruta desde Villamaría, saliendo de Manizales en la vía a Murillo, y va deteniéndose en los paraderos que hay en el sector conocido como El Ocho, para recargarse y tomar una agua de panela con queso mientras empieza a ver cómo cambia el paisaje.

Caldas
Los nevados del Ruiz y Santa Isabel, dos de los tesoros naturales más importantes de Caldas. Foto Jhon Gracia / Shutterstock

“Desde el bosque alto andino, donde los árboles están llenos de familias enteras de carriquís de montaña, el ecosistema se comienza a volver más páramo, con colores ocres y grisáceos; ya no es tan verde, tan bosque, tan vivo, sino pura roca. Los musgos, las nubes, la neblina, todo forma parte de la experiencia, que es hermosa”. Destaca pausas obligadas en el camino, como Laguna Negra, en el páramo alto, un espejo de agua rodeado de frailejones, cadillos y pajonales.

Toro describe que a medida que se va subiendo se nota la marcada diferencia entre los pisos térmicos, al tiempo que el paisaje va cambiando hasta cuando se llega a una parte que parece la superficie lunar, con cráteres y rocas con huecos. “Si la neblina lo permite, el visitante puede ver el pico del nevado. Yo voy con frecuencia a tomarme un café o un chocolate amargo entre las nubes, allá cerca del nevado, y me siento en las rocas”.

Cocinas con identidad

Manizales es la tercera urbe de Colombia, después de Popayán y Buenaventura, en ser declarada Ciudad Creativa de la Gastronomía por la Unesco. “Lo que más destaco es que la gastronomía nace del paisaje. Vivimos entre montañas, rodeados de una biodiversidad extraordinaria y de una despensa que nos ofrece café de origen, plátanos, cítricos, hierbas aromáticas, cacao, maíz, panela y una enorme variedad de productos.

Esa riqueza nos permite cocinar con identidad y, al mismo tiempo, crear propuestas contemporáneas que se conectan con el turismo y las nuevas generaciones”, señala Jorge Jiménez, el chef creativo de La Beautiful Cocina Inusual.

Caldas florece entre las nubes: la reinvención del departamento biodiverso que lo tiene todo por descubrir
Jorge Jiménez Londoño, socio fundador y chef creativo del restaurante La Beautiful Cocina Inusual, uno de los más reconocidos de la región. Foto cortesía La Beautiful

En su restaurante, cada plato cuenta una historia. “Nos inspiramos en la literatura, la naturaleza, la espiritualidad, la cultura y el territorio para construir experiencias en las que cada preparación representa un capítulo dentro de un relato”, admite el chef, más conocido como George de La Beautiful.

Confiesa que, a la hora de disfrutar los platos de su tierra, continúa siendo feliz con la cocina tradicional. “Un buen calentao arriero al desayuno, unas migas, unos fríjoles bien preparados, una arepa con queso, un sudado, una bandeja campesina o un sancocho hecho con tiempo siguen siendo platos que nunca pasan de moda, pero sin duda lo que más amo es el fiambre”, remata.

Caldas florece entre las nubes: la reinvención del departamento biodiverso que lo tiene todo por descubrir
Arepas con aguacate y chicharrón, fríjoles y hogao y otras preparaciones típicas de la región. Foto La Beautiful

Ese amor por la cocina de su infancia y los ingredientes locales inspiró también a Tomás Gaviria, propietario y chef de 2.0, un restaurante joven de cocina de origen, localizado en la finca que era de su abuela, en el sector de Maltería en Manizales. 

Su niñez transcurrió en esa finca, montando a caballo pero también cocinando, entre la huerta, la cocina y la chimenea. “En 2022 volví a este lugar, un poco a cocinar lo mismo que cuando estaba pequeño; a la huerta y a la cocina que me vieron crecer. Esta vez con una huerta mucho más grande, ya que traemos ingredientes de toda Colombia, desde Guainía hasta Buenaventura, Barranquilla y Calima”, explica.

Caldas florece entre las nubes: la reinvención del departamento biodiverso que lo tiene todo por descubrir
La carta del restaurante 2.0 está dividida en platos clásicos y de temporada. Foto instagram 2.0

Gaviria se precia de que su cocina es muy sencilla. “Ningún ingrediente se manipula demasiado y la estrella es el ingrediente mismo. Manejamos una carta corta, dividida en platos clásicos y de temporada, con un enfoque especial en platos para compartir”. En su propuesta sobresalen pastas como la carbonara, preparada con guanciale de elaboración propia, el morrillo cocinado por doce horas en cerveza artesanal y ensaladas con vegetales frescos de la huerta.

El café como modo de vida

Caferatto nació hace ocho años, en un momento en el que el mercado del café de especialidad en Colombia era más pequeño y menos conocido. Su fundadora, Laura Tibaquirá, dice que en ese tiempo el consumidor promedio todavía no hablaba de trazabilidad, variedades, procesos o productores, temas que hoy son parte de una conversación más amplia acerca del café.

“Hemos sido testigos de la evolución del mercado y del cambio en la forma en que las personas consumen y entienden el café”, admite Laura y reconoce que en la actualidad hay un mayor interés por conocer el origen del café, quién lo produce, cómo se cultivó y qué lo hace especial.

A este establecimiento se lo reconoció como uno de los 100 mejores cafés del mundo, según el listado The World’s 100 Best Coffee Shops 2026, en el puesto 64, y su versión suramericana (The South America’s 100 Best Coffee Shops 2025) lo ubicó en el puesto número 13. El ranking tiene como criterios calidad del producto, innovación, experiencia del cliente y consistencia del servicio.

Caldas florece entre las nubes: la reinvención del departamento biodiverso que lo tiene todo por descubrir
La tienda de café Caferatto, fundada en 2017, fue reconocida entre las cien mejores del mundo en 2026. Foto cortesía Caferatto

“Desde el principio comprendimos que nuestro trabajo no era solamente servir café, sino también educar. Siempre supimos que debíamos acompañar a nuestros clientes en su proceso de descubrir, entender y enamorarse del café de especialidad”, explica esta comunicadora nacida en Manizales.

Laura Tibaquirá resalta que su propuesta se ha ganado a los clientes uno por uno, construyendo relaciones de confianza y formando una comunidad que hoy valora el café. Su esposo, Juan David, lidera el área de calidad y trabajó en Pitalito (Huila), uno de los epicentros del café especial en Colombia, donde conoció de primera mano tanto la crisis de la caficultura tradicional como la transformación que ha traído el café de especialidad para el relevo generacional en el campo.

Caldas
Cada plato de La Beautiful cuenta una historia inspirada en la literatura, la naturaleza, la espiritualidad, la cultura y el territorio. Foto cortesía La Beautiful

“Durante estos ocho años, además de operar nuestra tienda, nos hemos convertido en entrenadores, asesores y formadores de muchas personas que actualmente se están profesionalizando en el mundo del café”, puntualiza la gestora de esta propuesta de amor por el café y toda su cadena.

Territorio de montañas y pendientes 

Manizales no está sola en su proceso de transformación. Su avance se encuentra ligado a la prosperidad de los otros 26 municipios de Caldas, que emerge como el segundo departamento del país con menor pobreza monetaria, el séptimo en competitividad departamental y que en 2024 superó por primera vez los mil millones de dólares en exportaciones. Aunque estas últimas continúan concentradas en el café (76 % del total), el departamento trabaja en la diversificación de su oferta, con productos como aguacate Hass, confitería sin cacao, ron y lima Tahití.

Caldas es un territorio de montañas, pendientes escarpadas, tierras planas y valles, con variaciones de altitud desde los 176 metros sobre el nivel del mar (msnm) hasta las nieves perpetuas; un departamento generoso en diversidad ecológica por la abundancia hídrica, la riqueza de flora y fauna, la fertilidad de los suelos y los minerales del subsuelo. 

Caldas
Bosque de palma de cera La Samaria, ubicado cerca al corregimiento San Félix de Salamina. Foto OSTILL is Franck Camhi / Shutterstock

Algo de lo que se enorgullecen los caldenses es que el departamento ha consolidado su posición en la cima de la ornitología global, de acuerdo con la Sociedad Caldense de Ornitología (SCO), con 813 especies de aves registradas, la mitad de las que habitan en el país. Durante la reciente celebración del Global Big Day 2026, el evento de avistamiento de aves más importante del mundo, la región superó sus propias marcas al registrar un total de 594 especies en una sola jornada. 

Además, Caldas es el departamento que cuenta con el mayor número de municipios en el llamado Paisaje Cultural Cafetero, dieciocho, dos de ellos catalogados como patrimonio nacional: Salamina y Aguadas.

Caldas
Las típicas casas en bahareque cubiertas con tejas de barro, aleros con balcones y puertas talladas en madera de Salamina. Foto Anamaría Mejía / Shutterstock

Salamina se caracteriza por sus casas en bahareque cubiertas con tejas de barro, sus aleros con balcones y puertas talladas en madera, que conservan la tradición que con pericia desplegaba el maestro Eliseo Tangarife.

Aguadas, ubicado en lo alto de la montaña, es “un pueblo de tapia y bahareque, teja de barro, de puertas y ventanas de fuertes maderas de la región, adornadas con calados, tallas y apliques”, según lo retrata el arquitecto Juan Manuel Sarmiento en su descripción del centro histórico.

Pero Aguadas no es solo famoso por la conservación de su centro histórico y la arquitectura de la colonización, sino que guarda como un tesoro la tradición artesanal de tejido en palma de iraca para elaborar el insigne sombrero aguadeño.

Caldas
Unos de los tesoros de Aguadas es la tradición artesanal de tejido de palma de iraca para elaborar el insigne sombrero aguadeño. Foto Óscar Garcés / Shutterstock

“Caldas es un departamento con una gran densidad institucional, empresarial, académica y social. Esa capacidad de trabajar de manera articulada ha sido clave para sostener buenos indicadores en competitividad, educación superior, salud, innovación y calidad de vida”, confirma la directora de Procaldas, Camila Palacio.

La directora destaca que en los últimos años el departamento ha avanzado en la consolidación de una agenda de desarrollo más estratégica, con apuestas en transición energética, infraestructura, educación, salud, innovación social, turismo, economía plateada y fortalecimiento del tejido empresarial.

Caldas
Aguadas es famoso por la conservación de su centro histórico y la arquitectura de la colonización. Foto Anamaría Mejía / Shutterstock

El turismo es, precisamente, uno de los pilares sobre los que se sostiene el progreso de cada una de las seis subregiones que configuran el departamento y lo hacen atractivo para propios y foráneos.

El cóndor pasa

Las entrañas del municipio caldense de Villamaría, inmerso en la cuenca del río Chinchiná, y situado a diez minutos de Manizales, guardan uno de los tesoros más preciados de avifauna: el cóndor andino, que no solo es el símbolo nacional de Colombia, sino también de Chile y Ecuador.

De esta ave imponente, con su inconfundible collar de plumón blanco, cuello y cabeza calvos y la piel con pliegues rojizos y púrpuras, que habita en las altas montañas de los Andes, quedan muy pocos individuos en el país, lo cual la clasifica como peligro crítico, de acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) 

Caldas
El cóndor andino no solo es el símbolo nacional de Colombia, sino también de Chile y Ecuador. Foto cortesía El Nido del Cóndor

En su honor existe la Ruta del Cóndor, un territorio a orillas del volcán nevado del Ruiz que se nutre de rocas ígneas, resultado de antiguas erupciones, y que aporta suelos ideales para el cultivo de cafés especiales. La ruta recorre ocho veredas cuya altura va desde los 1.350 hasta los 2.200 msnm, e incluye visitas a cultivos de hortalizas en la vereda La Guayana, tour y cata de café en las veredas Llanitos y San Julián, y transformación de la caña de azúcar y elaboración de dulces tradicionales en la vereda Río Claro.

Y, por supuesto, un plan mágico es observar la majestuosidad del cóndor en todo su esplendor. Uno de los lugares desde donde mejor se puede contemplar es El Nido del Cóndor, ecolodge ubicado en la vereda Papayal, en la ruta que de Villamaría conduce al nevado Santa Isabel.

Caldas florece entre las nubes: la reinvención del departamento biodiverso que lo tiene todo por descubrir
La arquitectura de la casa principal de este ecolodge está pensada en recoger aguas lluvias, que a su vez sirven para el riego de jardínes y sembrado. Foto cortesía El Nido del Cóndor

En 2017, Tomás Botero y su familia compraron el predio de 50 hectáreas, buscando alejarse del crecimiento urbano de Manizales. “Al llegar, encontramos una meseta suspendida entre dos cañones, habitada desde hacía años por una pareja de cóndores andinos. Como arquitectos, decidimos diseñar un proyecto que respetara ese entorno en vez de transformarlo y el ecolodge abrió sus puertas en septiembre de 2019, tras dos años de restauración de la flora, diseño y construcción de bajo impacto”, dice Botero. 

Caldas
El ecolodge El Nido del Cóndor en la vereda Papayal en la ruta que de Villamaría conduce al nevado Santa Isabel. Foto cortesía El Nido del Cóndor

Agrega que en una de las repisas rocosas de la meseta hay un nido activo de cóndor andino, uno de los pocos con registro en Colombia, habitado por la misma pareja residente desde hace más de veinte años. En el último censo nacional se registraron apenas 63 individuos en vida libre en todo el país, lo que hace de este avistamiento algo excepcional. “No hay temporada específica para verlos; su presencia es prácticamente constante todo el año, con una ventana de mayor actividad entre las nueve de la mañana y las dos de la tarde, cuando las corrientes térmicas del cañón favorecen su vuelo”, explica.

En la zona, a la que se llega por cable aéreo o automóvil, se registran más de 237 especies de aves, entre ellas 23 especies de colibríes y el águila real de montaña. En tierra hay dieciocho especies de mamíferos censadas, incluidos cuatro felinos —puma, tigrillo, jaguarundí y ocelote—, que conviven en el mismo predio, tres de ellas con algún grado de amenaza según la UICN. 

Caldas florece entre las nubes: la reinvención del departamento biodiverso que lo tiene todo por descubrir
En la zona de El Nido del Cóndor, hay dieciocho especies de mamíferos censadas, incluidos cuatro felinos -puma, tigrillo, jaguarundí y ecolote-. Foto cortesía El Nido del Cóndor

El ecolodge ocupa menos del 5 % del terreno, que en su mayor parte está dedicado a conservación y restauración ecológica. “Cada huésped participa directamente en ese proceso por medio del programa de siembra de árboles nativos, del cual ya llevamos más de 15.000. No es un discurso ambiental que le pusimos encima a un hotel, es un proyecto que se concibió desde el origen para que la hospitalidad y la restauración fueran una sola cosa”, enfatiza Botero.

Caldas
El Nido del Cóndor abrió sus puertas en septiembre de 2019, tras dos años de restauración de la flora, diseño y construcción de bajo impacto. Foto cortesía El nido del Cóndor

De esquí y termales

Es difícil imaginar que haya existido una pista de esquí en Colombia, pero las obsoletas poleas, cables y torres que aún persisten en inmediaciones del nevado del Ruiz así lo atestiguan. La pista fue escenario de campeonatos deportivos de talla internacional en las décadas de los cincuenta y sesenta, y las telesillas salían un poco más abajo de El Refugio, un parador en la ruta hacia la cima, para subir a los esquiadores hasta la segunda meseta del nevado. Sin embargo, la práctica de este deporte cayó en el olvido debido al retroceso glaciar, la actividad volcánica y la altura.

Caldas
El Hotel Termales del Ruiz, construido en 1937, está a 3.500 metros sobre el nivel de mar. Foto cortesía Termales del Ruiz

Pese a que ya no hay donde esquiar, los visitantes recorren las aguas termales, enriquecidas con minerales que provienen del Parque Nacional Natural Los Nevados, las cuales se han convertido en una de las grandes fortalezas turísticas de Caldas. Sus bondades se pueden disfrutar en hoteles como Termales del Ruiz y Termales del Otoño, al igual que en fincas y haciendas de la región, que se benefician de catorce fuentes de termales, cuya temperatura varía entre los 28 y los 91 grados centígrados.

El Hotel Termales del Ruiz, construido en 1937, se localiza en la zona amortiguadora del parque, a 3.500 msnm y a 10 km del nevado del Ruiz. Desde 2013 lo operado el grupo familiar López, dueño del Hotel Carretero en Manizales. 

“Somos un referente para la gente que visita el departamento de Caldas en cuanto a turismo de naturaleza y bienestar. Somos ricos en avistamiento de aves, fauna y flora, cascadas, senderos, lagos termales y, además, por la pureza del aire que se respira”, explica Andrés Estrada, gerente de Operaciones del hotel.

Caldas florece entre las nubes: la reinvención del departamento biodiverso que lo tiene todo por descubrir
Además de ofrecer las bondades de las aguas termales, el Hotel Termales del Ruiz también es reconocido como un destino de aviturismo en Colombia. Foto cortesía Termales del Ruiz

Los operadores actuales realizan un trabajo de restauración ecológica ambiental con la rehabilitación de 28 hectáreas y están haciendo alianzas con otras entidades gubernamentales para donar las plantas del vivero, de 3.500 metros de extensión. 

Los municipios de Caldas, incluida su capital, son un ejemplo de cómo un territorio y sus habitantes pueden poner en marcha iniciativas que refuerzan el tejido social, le apuestan al emprendimiento y la sostenibilidad, y se convierten en polos de desarrollo en los que predominan la mirada conjunta y el bienestar colectivo, y en los que es posible cristalizar sueños sin sacrificar la calidad de vida. 

( Continúe leyendo: Cuatro playas colombianas entran al listado Beach 100 como los destinos costeros más extraordinarios del mundo )

LO MÁS LEÍDO DE LA SEMANA

El esperado regreso del reloj Cartier Roadster: cuando la alta relojería y la velocidad se encuentran

El esperado regreso del reloj Cartier Roadster: cuando la alta relojería y la velocidad se encuentran

La casa francesa Cartier lanza un modelo renovado del Roadster, un reloj que se inspiró en el mundo de los fuselajes mecánicos.

“Que el cliente quiera quedarse”: Así se piensa el brunch del Hilton Bogotá según su Chef

De la mano del chef Adrian Gerboles, el Hilton Bogotá transforma el brunch en un cálido ritual de fin de semana que celebra la cocina colombiana de mercado, fusionando alta técnica, hospitalidad familiar y sabrosos acentos locales como la Posta Cartagenera. Un excelente plan para celebrar Amor y amistad.
Agenda cultural: del debut de Robbie Williams a los 30 años de Rock al Parque

Agenda cultural: del debut de Robbie Williams a los 30 años de Rock al Parque

Prográmese con nuestra agenda cultural: desde el primer concierto de Robbie Williams y los 30 años de Rock al Parque, hasta la Fiesta del Libro de Medellín.
Viajes
Gastronomía
Cultura
Otras Categorías