Revista Diners
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La periodista gastronómica y de viajes Liliana López escribió para Diners una completa guía de Ciudad de México, Guadalajara y Miami, las tres ciudades donde jugará la selección Colombia. Conozca las novedades gastronómicas más recientes para desayunar, almorzar o cenar, así como museos y planes distintos para disfrutar la ciudad cuando no esté respirando fútbol. Tome nota y aproveche también para conocer estos encantadores destinos.
La eterna Ciudad de México
Sin duda, Ciudad de México está viviendo una etapa de máximo dinamismo, que atrae a miles de viajeros que quieren empaparse de su escena gastronómica, la cual no para de crecer y evolucionar, desde las múltiples nuevas taquerías, los puestos de esquina o los bares de coctelería, hasta las más refinadas mesas. La capital mexicana sigue atrayendo a más y más visitantes, no solo por su comida, su clima, la arquitectura, la historia contenida en sus murales, sino también por sede de múltiples espectáculos, conciertos, exposiciones y grandes eventos deportivos.
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Las ofertas para hospedarse son numerosas. Además de las grandes cadenas hoteleras, como el Four Seasons, que resulta ideal por su reciente remodelación, ubicación y un patio interior que funciona como oasis, han surgido en los últimos años múltiples hoteles boutiques por varias zonas. Casa Polanco es uno de los más lujosos y con mejor servicio, pero hay más relajados, como Hotel Casa Izel en Roma Norte, que tiene una bella terraza donde operan Xuna y Conchita Clamont, de Jonatán Gómez Luna, uno de los chefs más reconocidos de México, quien sirve en el primero alta cocina y en el segundo, comida de mar mexicana. En la colonia Juárez, acaba de abrir un hotel de solo 21 habitaciones llamado Oculto, de diseño moderno y con todas las comodidades.

Para comer, la lista es infinita, pero si hablamos de cocina de autor, Gaba de Víctor Toriz es uno de los restaurantes más interesantes de La Condesa, porque ofrece gran producto y plasma en sus platos la tradición mexicana y la influencia global bajo un lente contemporáneo, como por ejemplo su crudo de pescado con piña y leche de tigre con tepache o su plato de tripa frita con remolachas y queso Ocosingo. En la misma línea de cocina autoral, en el centro histórico de la ciudad, justo detrás de la catedral, se encuentra Charco de Ricardo Verdejo, quien desde una hermosa terraza con soundtrack de hip hop despacha platos coloridos, estéticamente pensados y llenos de sabor. Aquí los vegetales tienen un protagonismo, como en su ceviche de habas, hinojo, curry y zanahorias, o en sus cebollitas al carbón con jocoque que se vuelven adictivas.

Entre las nuevas aperturas —que no paran de surgir cada semana—, Taquería Los Pacientes, en la colonia Doctores, tiene el respaldo de los chefs de Makan; se distingue por hacer tacos distintos, como el de roastbeef o el de costilla de cerdo con rajas. O el nuevo puesto callejero Fritanguita, en la Roma Norte, que sirve antojitos poblanos como las chalupas, tortillas fritas rellenas de fríjoles con salsa roja y verde, y cerdo desmechado. En materia de bares está el recientemente inaugurado Despacho Margarita, especializado en el icónico coctel mexicano, el cual se elabora en el momento con limón recién exprimido, todo un lujo; además, se pueden comprar botellas de mezcales, tequilas y destilados mexicanos especiales y poco comunes.
Y en la zona de la Juárez, una de las colonias que más se han desarrollado en los últimos años, abrió sus puertas Viamonte, un pequeño bistró con una carta que se antoja toda, inspirada en los bodegones porteños pero puesta al día. En esa misma zona se acaba de inaugurar El Maldito de Jalisco, una cantina jalisciense de gran ambiente que sirve clásicos tapatíos como tacos de birria, carne en su jugo, coctel vuelve a la vida o jarritos.
Para conocer la ciudad en planes que son menos evidentes, hay que hacer un espacio para ir a ver los murales de Diego Rivera, que están en la Secretaría de Educación, en el centro, con entrada gratuita. Otro plan infaltable es subir al piso 40 de la Torre Latinoamericana para tener una vista de 360° sobre esta megápolis y poder entenderla mejor desde las alturas. Visitar en la colonia de San Miguel Chapultepec galerías como la Kurimanzutto y no dejar de ir, previa reserva, a la casa de Luis Barragán para sentir los colores, el manejo del espacio y de la luz de una de las grandes personalidades que definieron la arquitectura mexicana. Otra de sus obras, La Cuadra de San Cristóbal, también merece un desvío, al igual que darse un paseo por el Bosque Chapultepec y conocer el Orquideario del Jardín Botánico, así como el Museo Cárcamo de Dolores, que fusiona la arquitectura de Ricardo Rivas, la pintura y escultura de Diego Rivera y la ingeniería hidráulica de Eduardo Molina.

Otra interesante actividad es dejarse guiar por un experto y reservar un tour guiado por una reconocida periodista gastronómica en uno de los mercados más coloridos de la ciudad, para finalmente terminar en algunas taquerías icónicas de la ciudad (para reservar, escribir a gastroconcierge1@gmail.com).



