Revista Diners
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La escena independiente internacional sigue mirando hacia Latinoamérica, y ahora es el turno de LA LOM (The Los Angeles League of Musicians), el trío estadounidense que aterriza por primera vez en Colombia como parte de su debut en Sudamérica. La cita es hoy en Bogotá, en un concierto que promete mucho más que música: una travesía entre culturas, ritmos y generaciones.
El grupo está compuesto por Zac Sokolow (guitarra), Jake Faulkner (bajo) y Nicholas Baker (batería), y su historia se remonta a sus años académicos en California. «Diría que Zach y yo hemos estado tocando música juntos desde que éramos niños, desde la adolescencia. Y conocí a nuestro baterista en la universidad, Nicholas. Él me llamó para un concierto en el lobby de un hotel, y eso rápidamente hizo que Zach se uniera», cuenta Faulkner en una entrevista con la revista Diners sobre sus inicios en la banda.

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Al inicio, eran tres músicos explorando sin un rumbo claro, dejando que el sonido se construyera sobre la marcha. «Empezamos a tocar cuatro o cinco noches a la semana, unas tres horas cada noche, descubriendo qué queríamos tocar, que terminó siendo mucho soul, cumbia y cosas así. Y fuimos construyendo nuestro sonido tocando prácticamente para nadie en ese lobby durante un tiempo, antes de seguir avanzando», comenta Faulkner.
Aunque al inicio eran apenas «música de fondo», fue cuando comenzaron a tocar en bares cuando la gente los comenzó a escuchar. «Nos dimos cuenta de que la gente prestaba mucha atención a la música y realmente le gustaba. Incluso sin palabras, la gente estaba muy conectada y bailaba. Ese fue un gran cambio: empezar a tocar frente a personas», manifiesta el integrante Zac Sokolow en la entrevista. Su propuesta mezcla con naturalidad el jazz y el country estadounidense con sonidos profundamente latinoamericanos como la cumbia, la chicha peruana y otras tradiciones del continente.
Esa conexión no es casual. En conversación previa a su llegada al país, los músicos de LA LOM reconocen que la música latinoamericana hace parte de su vida cotidiana en Los Ángeles. “Está en todas partes: en las casas, en los carros, en las fiestas. Es parte de la cultura de la ciudad. Y hay muchas culturas, no solo de América Latina, sino de todo el mundo, que se mezclan y crean algo muy único culturalmente. Eso se refleja en la música de nuestra ciudad y en nuestro sonido. Es algo muy bonito”, explican.
Su álbum debut, The Los Angeles League of Musicians (2024), consolidó ese universo sonoro con trece canciones que transitan entre distintas corrientes musicales, logrando un equilibrio entre lo cinematográfico y lo bailable. Sin embargo, su exploración comenzó antes, con el EP LA LOM (2022), donde ya dejaban ver su interés por los ritmos caribeños en temas como Alvarado.
Más allá de las etiquetas, LA LOM ha encontrado en la instrumentalidad una forma particular de conectar con el público. Lejos de depender de las letras, su propuesta se centra en transmitir emociones a través del sonido. “No pensamos tanto en contar una historia, sino en hacer que la gente sienta y se mueva”, comentan.
En vivo, esa evolución se traduce en un espectáculo dinámico que oscila entre baladas nostálgicas y ritmos pensados para la pista de baile. «Nos encanta tocar juntos y tratamos de enfocarnos en la música y en lo que sentimos. Y en una buena noche, realmente conectamos con el público.»
LA LOM se ha vuelto un vínculo que no solo mezcla culturas sino que con sus ritmos bailables y música reconocible se ha convertido en un puente que une generaciones. «Es algo muy bonito. Vemos gente de todas las edades en nuestros shows. A veces tocamos canciones de generaciones pasadas y la gente las reconoce porque las escuchaba con sus abuelos o padres. Las redescubren con nosotros. Es hermoso poder conectar generaciones y también personas de todo el mundo», comentan los integrantes de LA LOM.
Este primer encuentro con el público colombiano no solo marca un nuevo paso en su carrera internacional, sino también una oportunidad para conectar con un territorio que, de alguna manera, ya habita en su sonido. Las entradas para el concierto ya están disponibles a través de Ticketshows.

