Justo en el lugar donde comienza la Ruta del Sol, en Villeta (Cundinamarca), es posible adentrarse en la naturaleza y dejar de lado el ajetreo de la ciudad. Este municipio, cuyo nombre significa “pequeña villa”, es reconocido por su alta producción de panela y por las festividades que allí se celebran alrededor de este producto nacional.

Su clima templado, senderos verdes y ambiente tranquilo han hecho que Villeta se convierta en un destino de bienestar, un tipo de turismo que ofrece a los viajeros experiencias para mejorar su calidad de vida, así como sus condiciones físicas y emocionales.
Recorrido de cascadas

En su descenso por la montaña, la quebrada Cune forma un complejo de siete cascadas. El recorrido, conocido como el salto de los Micos, es el principal atractivo turístico de Villeta. Comience la caminata en la primera cascada, a quince minutos del centro del municipio.
A las dos primeras cascadas es posible acceder por medio de un sendero, pero para visitar las otras cinco deberá escalar en medio de la vegetación, por lo que se recomienda hacerlo con la ayuda de guías locales, quienes ofrecen el servicio en la plaza principal de Villeta.
Casa de descanso
Nana Hotel, situado en medio de robustos árboles y el canto de los pájaros, permite conectarse con la naturaleza y con los seres queridos que lo acompañan. Este hotel está ubicado en el kilómetro 2,6 de la vía que conecta Villeta con Guaduas y permite pasar el fin de semana en una cabaña privada que recuerda una casa en el árbol, con bañera de hidromasaje y una malla catamarán para relajarse mientras disfruta del atardecer.

Pero si lo suyo no son las cabañas, puede optar por hospedarse en alguna de las habitaciones familiares del hotel o en una de las suites con jacuzzi privado. Aproveche además para visitar el Spa Nana, situado al borde de una quebrada, donde puede escuchar el agua correr mientras recibe un masaje relajante con diferentes técnicas tailandesas.
Camino real
Para quienes procuran conocer la historia de cada destino que visitan, la recomendación es aventurarse a recorrer el camino real Santa Fe-Honda, que empieza en Bogotá y finaliza en el río Magdalena, en Honda. Hoy en día, este sendero colonial que hacía posible el intercambio de mercancías y productos en la región es el camino real mejor conservado del país y con mayor importancia histórica.
El trayecto entre Villeta y Guaduas comienza a dos kilómetros del primer municipio y es uno de los tramos más exigentes de este camino real, pues tiene una notable pendiente.
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