Volver a casa después de tanto tiempo no siempre significa retroceder. En el caso de Juan Camilo Vélez, es una vuelta con motor híbrido, faros en alto y una visión clara del camino. Desde Medellín, su ciudad natal, llega a la presidencia de Renault Sofasa como el primer colombiano en asumir este cargo en casi dos décadas, luego de estar los últimos 22 años rodando por el mundo con Renault, afinando motores y liderando proyectos que han dejado huella en la industria automotriz global. Ahora, con las maletas cargadas de experiencia y ambición, quiere revolucionar lo que significa fabricar un carro en Colombia . Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Renault Colombia (@renault_co) Su historia comienza en la sala de su casa, con un pequeño carro de juguete que no giraba como él quería. A los siete años, Juan Camilo decidió que aquel limitante era inaceptable y se dedicó a desarmarlo. Le quitó el sistema básico de dirección y, con piezas sacadas de otro juguete y un control no inalámbrico, le instaló una cremallera en las ruedas delanteras. “Siempre he sido muy experimental. Desde ese momento supe que eso era lo que quería hacer: diseñar y mejorar vehículos”, recuerda. Con esa chispa encendida, eligió el camino que lo acercaría a su sueño. Estudió Ingeniería Mecánica en la Universidad EAFIT, donde se destacó por su rigurosidad técnica y su hambre de aprendizaje. Luego viajó a Francia a formarse en la Escuela Nacional de Ingenieros de Saint-Étienne, donde completó una maestría en Ingeniería que lo acercó aún más al corazón industrial de Renault. Ahí comprendió que diseñar un carro es imaginar cómo se moverá la vida dentro de ellos. A los 23 años ya tenía los pies bien puestos en los talleres de la empresa francesa. Participó en el desarrollo de vidrios, insonorizantes, pinturas y lubricantes, y fue parte fundamental del lanzamiento del Logan en 2005, un proyecto emblemático de la marca. Con disciplina y visión, fue ascendiendo hasta convertirse en jefe de ingeniería en Francia, donde lideró equipos técnicos y tomó decisiones clave en el desarrollo de nuevos modelos. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Revista AXXIS (@revistaaxxis) Su nombre quedó ligado a varios hitos de Renault. Estuvo en los estudios del Clio 3, del Twingo 2, y más adelante del Sandero, modelo que terminó consolidando su vínculo con Colombia. “Ahí tomé el equipo de ingeniería de chasis y powertrain , y seguí como jefe de proyecto de ingeniería día hasta que lanzamos el Sandero”, cuenta. Fue un momento crucial porque selló su conexión con los ingenieros y técnicos colombianos, a quienes siempre ha descrito como “comprometidos, resilientes y brillantes”. Después de esa etapa, vino el reto Argentina. Como director de ingeniería, lideró a 240 profesionales durante un momento de crisis económica en el país. “Fue un desafío enorme, pero también una gran escuela”, admite. La experiencia lo forjó como líder en medio de la incertidumbre y le enseñó que, incluso en terrenos movedizos, la innovación puede florecer. Pasó luego por Brasil, volvió a Francia, recorrió España, Turquía, India, Rusia y parte de África. En cada uno de esos lugares aprendió formas de trabajar, liderar y fabricar. Pero lo que más lo marcó fue la gente. “La calidez humana no se aprende en las aulas. Y en todas esas experiencias confirmé que Colombia tiene una energía, una capacidad de trabajo que es incomparable. Por eso estoy aquí, porque creo que tenemos todo para ser líderes regionales en la industria automotriz”, afirma. Volver a la tierra Cuando le confirmaron que regresaría a Colombia como presidente de Renault Sofasa, Juan Camilo Vélez celebró con emoción la vuelta a su tierra. “Desde el primero de julio asumí oficialmente, y ha sido una alegría inmensa, porque siempre quise volver. Siempre soñé con trabajar para mi país, desde una empresa como Renault Sofasa, que adoro”, dice con orgullo, sobre este regreso que lo pone en un cargo donde su experiencia acumulada en rincones del mundo tan dispares como India, Rusia, Corea, Turquía o Marruecos, será puesta a prueba. “Nada se compara a la calidad de la mano de obra colombiana, porque aquí no decimos que tenemos la camiseta puesta sino que la tenemos tatuada”, comenta Vélez con la complicidad que lo une a sus 1.300 colaboradores, que tienen el objetivo de convertir a Colombia en referente de calidad en la industria automotriz. Su paso por culturas diversas le confirmó que en ningún otro lugar ha visto tanta dedicación, resiliencia y orgullo como en su tierra natal. La mentalidad de ingeniero para Renault Sofasa Que vuelva un colombiano a liderar Sofasa es una noticia que resuena en la industria. Pero que se trate de un ingeniero con los conocimientos técnicos y estratégicos de Vélez es una oportunidad de oro, pues se trata de un experto con una mirada quirúrgica sobre cómo se produce un vehículo y, sobre todo, con la capacidad de anticipar los retos que enfrenta el sector. “Cuando uno es ingeniero”, reflexiona Vélez, “tiene un mar de conocimiento, pero con un centímetro de profundidad. Aprendemos de todo un poco. Luego, claro, uno puede especializarse, pero lo esencial que te da la ingeniería es una forma de razonar. Es entender cómo enfrentar los problemas del día a día: identificar las variables, saber qué pesa en una decisión, cómo se resuelven los cuellos de botella sin perder de vista el todo”. En una industria donde los detalles definen el éxito, pensar como ingeniero es una herramienta vital. Y Vélez lo sabe bien. Hizo parte de lanzamientos que marcaron una época en Colombia: el Logan, el Sandero, vehículos que terminaron siendo parte del paisaje urbano y familiar del país. Hoy, su apuesta es distinta. Quiere ir más allá, transformar la imagen de Renault en Colombia, una en donde la marca esté vinculada con el lujo, la tecnología de punta y la sostenibilidad. Que el cliente colombiano no tenga que mirar al extranjero para encontrar innovación, porque ya la tendrá en su propio país. “Vamos a democratizar las tecnologías” Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Renault Colombia (@renault_co) “Queremos democratizar la tecnología, pero no se trata de tener tecnología por tenerla. Hablamos de tecnologías que tengan sentido para las personas, que les faciliten la vida y les agreguen valor real”, dice. En su visión, Renault ya no será sinónimo solo de volumen, sino también de valor. Con modelos como la Renault Koleos, la marca busca una transición hacia una nueva generación de vehículos que respeten su ADN, pero que estén cargados de innovación al alcance de más colombianos. Esa revolución se respalda con cifras. El plan global de Renault, llamado International Gameplan , contempla una inversión de 3.000 millones de euros destinados al desarrollo de ocho nuevos modelos, dos plataformas industriales y presencia activa en mercados estratégicos como América Latina, Marruecos, Turquía, India y Corea. “Lo que queremos es reposicionar la marca, duplicar nuestras cifras de negocio frente a 2019, y traer vehículos con tecnología de punta, no solo al mercado colombiano, sino también al resto de la región”, explica Vélez. Además, se acabaron los años de espera. Vélez y su equipo trabajan en una sincronía de lanzamientos que ponga a Colombia al mismo ritmo de Europa. “Queremos que los lanzamientos globales lleguen aquí no con años de diferencia, sino con pocos meses de distancia”, dice. La intención es que los colombianos no sientan que compran modelos pasados de moda o adaptaciones tardías, sino que accedan a lo más reciente y relevante en diseño, seguridad y eficiencia, en tiempo casi real. Sofasa como HUB de importación Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Renault Colombia (@renault_co) Esa mirada global también reconfigura el papel de Renault Sofasa dentro del mapa industrial de la compañía. Vélez quiere que la planta colombiana se convierta en un verdadero hub de exportación, con una lógica más estratégica que repetitiva. “Antes, hacíamos el mismo modelo en varias plantas, Argentina, Brasil y Colombia, pero eso ya no es sostenible con los volúmenes actuales. Hoy se trata de crear portafolios complementarios”, explica. Así, Colombia producirá ciertos modelos específicos, mientras otros llegarán de países como Corea o Turquía, en una especie de ensamblaje multinacional que prioriza la eficiencia sin sacrificar la calidad. Renault en Colombia tiene una ventaja que pocas marcas pueden presumir, como por ejemplo, su arraigo. “Aquí funcionamos como una marca nacional”, asegura Vélez, que ve a Renault Sofasa en Colombia como una full fledged company , es decir, una filial completa que integra ingeniería, producción y comercialización. Esa triple presencia le da una ventaja competitiva clave. “Conocemos al cliente colombiano, sus necesidades reales, sus hábitos de conducción y su entorno geográfico”, dice. Por eso, cada carro se adapta a condiciones específicas, como altitudes andinas, arranques en pendientes empinadas y carreteras irregulares. Una apuesta por el lujo accesible Renault Sofasa quiere ser aspiracional sin dejar de ser alcanzable. Juan Camilo Vélez muestra la misión de la casa francesa y es llegar a los segmentos donde antes no estaba, a ese universo que en el mercado llaman C, D y E, pero que en la calle significa sedanes sofisticados, camionetas familiares y modelos de alta gama. “Queremos estar ahí con propuestas competitivas, tecnológicas y bien diseñadas, que representen una oferta justa para los tiempos que vivimos”, asegura. Es una manera de ampliar el espectro sin traicionar la esencia. Que Renault pueda mirar de tú a tú a las marcas que por años dominaron esos segmentos, y lo haga con vehículos de calidad percibida alta, con diseños que, según él, van a ser del agrado de muchos. Vélez lo siente como una obra que comenzó a levantar desde sus planos. “Para mí es un orgullo porque yo estuve en el nacimiento del Renovation , desde 2020, cuando apenas se estructuraba la idea. Ver cómo se vuelve tangible, cómo se convierte en producto, en estrategia, en discurso y en realidad es emocionante”, dice. Esa transformación, en la que la marca se reinventa sin perder su historia, ha sido para él una cruzada personal y profesional. Pero si algo desea dejar como legado, no es únicamente una línea de autos renovada. Vélez habla de “perennidad industrial”, una idea que suena solemne pero que se traduce en empleo, en economía, en país. “No se trata solo de fabricar por fabricar. En Sofasa somos 1.300 empleados. Éramos 1.100, pero implementamos un segundo turno con 178 nuevos trabajadores. Eso es hacer país. Y si sumamos a nuestros 30 autopartistas, con proveedores en todo el país, son unas 7.000 personas vinculadas a esta cadena”, explica. Cada peso invertido por Renault Sofasa, dice, se convierte en 2,6 pesos en la economía nacional. Ese efecto multiplicador es el argumento más poderoso que tiene para defender una industria viva y robusta. Y es también lo que quiere que se recuerde de su paso por la presidencia: progreso con sentido, crecimiento con alma. Por ahora, su carta más fuerte se llama Koleos Full Hybrid E-Tech. Es el primer modelo de esta nueva era, una SUV con tecnología inédita en el mercado colombiano. “Tiene asistencia de nivel dos: el carro se cambia de carril cuando es seguro, hace sobrepasos y vuelve solo al carril. Y lo más impresionante es el precio. Con todo lo que ofrece, vamos a ser muy competitivos”, concluye Juan Camilo Vélez, el presidente de Renault Sofasa. Vea también: “Larga vida a las baterías de los vehículos eléctricos”



