El psicólogo Álvaro Sierra propone un decálogo de situaciones en las que el tipo de padre determina de manera profunda y duradera cómo serán los hijos en su vida adulta, una reflexión que no busca dictar sentencias definitivas sobre la crianza, aunque sí poner sobre la mesa escenas cotidianas que muchas veces pasan desapercibidas mientras los años avanzan y los vínculos se consolidan o se resquebrajan en silencio. cómo serán sus hijos
1. El padre que genera vacíos afectivos
Este papá, en primer lugar, genera vacíos afectivos en sus hijos y, adicionalmente, dificulta en ellos una sana y adecuada expresión de sentimientos, una carencia que suele manifestarse en la adultez como una incapacidad para nombrar lo que se siente y que el propio Álvaro Sierra denomina analfabetismo afectivo, una herida invisible que atraviesa relaciones personales, laborales y familiares.
2. El padre excesivamente autoritario cómo serán sus hijos
Cuando el ejercicio de la autoridad se impone desde la rigidez, en hijos con temperamentos fuertes se podrían presentar conductas rebeldes o contestatarias, mientras que en hijos con temperamentos débiles suele aparecer la pasividad y la inseguridad, dejando en ambos casos una visión errada de la autoridad que puede reproducirse con los propios hijos o transformarse en desprecio por cualquier figura que represente normas y límites. cómo serán sus hijos, cómo serán sus hijos, cómo serán sus hijos, cómo serán sus hijos
3. La ausencia materna asumida en soledad
Lo ideal sería que los hijos se asomen a la vida desde la óptica de papá y mamá, pues hacerlo desde un único punto de vista empobrece la crianza y elimina un punto de mira que representa con claridad los rasgos de media humanidad la femenina, aunque cuando la mamá muere o por otras circunstancias los papás quedan solos, es preciso saber que una figura femenina adecuada como una abuela o una tía puede sustituir la figura materna de manera saludable.
4. El padre que quiere ser amigo antes que padre
En la infancia y la adolescencia lo acertado sería ser ante todo papá, mientras que en la juventud resulta valioso cultivar una amistad que pueda durar el resto de la vida, entendiendo que amigos se consiguen con relativa facilidad, mientras que la experiencia de tener un padre auténtico ocurre una vez y deja una huella que difícilmente se reemplaza.
5. El padre presente pero absorbido por la tecnología
Estar físicamente en casa y vivir pendiente de las nuevas tecnologías equivale emocionalmente a no estar, una conducta que ofrece a los hijos un pobre ejemplo de vida familiar y que además desperdicia un tiempo que hoy resulta escaso y valioso para la construcción de recuerdos compartidos y conversaciones significativas.
6. El padre inseguro cómo serán sus hijos
Papá inseguro, hijos inseguros, papá inseguro, hijos desconfiados, papá inseguro, hijos que no desean parecerse a su figura de autoridad y que crecen con una relación ambigua frente al liderazgo, el compromiso y la toma de decisiones, una cadena emocional que se replica con facilidad.
7. El padre inmaduro cómo serán sus hijos
Un papá inmaduro dificulta el proceso de maduración de los hijos en aquellas áreas más afectadas por su propia fragilidad emocional, y en hijos mayores esa inmadurez suele producir rechazo, pérdida de autoridad e incluso vergüenza, erosionando el respeto mutuo que sostiene la relación en el largo plazo.
8. El padre que disfruta su rol
Disfrutar el rol de padre y vivirlo desde el amor, la comprensión y la razón resulta positivo para la madre, para el mismo padre y para los hijos en todos los aspectos de la vida familiar, una actitud que Álvaro Sierra define como la madurez de la figura paterna y que suele traducirse en hogares emocionalmente más estables.
9. El padre que prioriza el trabajo
Cuando los asuntos laborales ocupan el primer lugar y la familia queda relegada, al llegar la edad de retiro muchos padres se descubren como extraños en su propio hogar, con lazos tenues o inexistentes y un vacío existencial profundo, hasta el punto de volverse irrelevantes y sustituibles para esposa e hijos debido a su prolongada ausencia emocional.
10. La pregunta que queda
¿Usted es papá y qué le gustaría que recuerden sus hijos de su rol como padre? La respuesta propuesta en este decálogo es clara y profundamente humana, ser recordado como un luchador que realizó su mejor faena en la familia, porque todo lo realizado tenía sentido en función de ella.


