Revista Diners
Getting your Trinity Audio player ready... |
La última semana de septiembre Milán volvió a convertirse en el epicentro indiscutible de la moda mundial. Bajo el brillo neorrenacentista de la galería Vittorio Emanuele II —joya arquitectónica de 1865 que une el Duomo con La Scala—, las calles y cafés de la ciudad se transformaron en una pasarela improvisada. Mientras celebridades como Jennifer Lopez, Gigi Hadid y el colombiano J Balvin desfilaban las propuestas de firmas legendarias como Dolce & Gabbana y Valentino, las grandes boutiques de la Via Montenapoleone marcaban el compás de peregrinaje para los devotos de la moda.
No muy lejos de ahí, en el vibrante sector de Tortona —antiguo enclave industrial reconvertido en distrito creativo—, la feria WHITE Milano congregó a la élite de diseñadores independientes, marcas globales y compradores internacionales. Más allá de su indudable peso comercial, este evento bianual, respaldado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Italia y la agencia ITA, Agencia de Comercio Italiana, se ha consolidado como un foro indispensable de diálogo multicultural y visión de futuro
Fundada hace veinticinco años con el propósito de abrir el mercado europeo a diseñadores de todo el mundo y potenciar el diseño local, WHITE trasciende el concepto tradicional de feria comercial. Es un ecosistema dinámico donde conviven la creatividad, la música y el debate intelectual.
Una visión sin fronteras

Diners conversó con Brenda Bellei, CEO de M.Seventy y responsable de la curaduría de WHITE, quien explica cómo ha evolucionado el evento. “Nuestro planteamiento ha sido poco convencional”, cuenta mientras disfruta de un café americano en el salón VIP. “Hasta hace unos años, el consumidor italiano tenía una mentalidad muy nacionalista y no miraba más allá del ‘Made in Italy’. Creo que la moda debe hablar todos los idiomas, y debemos ser receptivos a diferentes culturas para traer algo fresco y emocionante”.
Con esa premisa, Bellei recorre el mundo buscando propuestas que enriquezcan la oferta de la feria. Detrás de su selección hay años de investigación y un olfato afinado para anticipar lo que el consumidor realmente busca. “Los diseñadores son artistas que interpretan su propia cultura, pero también son globales. Si recorres los pabellones, encuentras similitudes increíbles entre creadores de la India, el Reino Unido, Rumanía o Catar”, señala. No está de más aclarar que esta apuesta está pensada especialmente para tiendas multimarca y concept stores, huyendo de la masificación.

Otro pilar fundamental es la excelencia en la relación calidad-precio. “El consumidor actual no desea acumular excesos; busca piezas con alma, diseño impecable y durabilidad”, afirma, destacando que este año los pabellones se estructuraron en torno a categorías como resort, accesorios, moda urbana y estilo de vida. “Hablamos de un nuevo lujo: más artesanal, único y sostenible”.
El acento latinoamericano: The Colombia Edit
Durante sus travesías internacionales, uno de los descubrimientos que más cautivó a Bellei fue Colombia. Su primera parada en Medellín la condujo a Makeno, la prestigiosa concept store fundada por Manuela Rubio y Paola Betancur, cuyo rigor curatorial y puesta en escena le impresionaron profundamente. De aquella visita nació una sólida relación comercial que hoy cristaliza en proyectos de calado internacional.
En esta edición, WHITE Milano albergó el programa especial The Colombia Edit by Makeno, con el respaldo de ProColombia. La iniciativa puso en valor el talento de marcas nacionales como Armantia, Bahía María, Touché, Waimari y Flow, demostrando que la moda colombiana no solo posee competitividad, sofisticación y un dominio excepcional de los textiles, sino que cuenta con una narrativa propia con vocación universal.
“Hoy vemos un diseño colombiano mucho más maduro, con lenguajes propios, una identidad clara y una manera de crear profundamente conectada con nuestra cultura” añade Manuela Rubio, a quién visitamos en la muestra que curó junto con su socia Paola Betancur. Aseguran que estos espacios son fundamentales para entender otros mercados, fortalecer la industria nacional y construir oportunidades reales de crecimiento. “Queremos que el mundo descubra el diseño colombiano y que nuestros diseñadores descubran el mundo, comprendan sus dinámicas y encuentren su propio lugar en él” dice convencida.
“Colombia tiene todos los ingredientes para triunfar en los mercados globales”, concluye Bellei con una sonrisa antes de retomar su intensa agenda. Una prueba fehaciente de que, en la nueva era de la alta gama, las fronteras estéticas han dejado de existir.

Más allá de las pasarelas y los reflectores, WHITE se consolida como un auténtico motor de innovación para la industria. Al conectar la creatividad independiente con compradores internacionales de primer nivel y apostar por formatos disruptivos, la feria demuestra ser un potente apalancador de negocios y un referente ineludible donde nacen las tendencias que definirán el futuro de la moda.
(Continúe leyendo: 17 marcas bogotanas llegan a las semanas de la moda de Nueva York, París y Dubái)


