Las áreas donde se desvía el consumo normal muestran a los médicos dónde pueden localizarse desórdenes neurálgicos tales como epilepsia o tumores. El aparato para realizar el PET cuesta 1.5 millones de dólares y sólo lo poseen 26 centros médicos, pero se planea producirlo para que se constituya en elemento de rutina Otro avanzado aparato de diagnóstico permite detectar la fuente de minúsculos campos magnéticos emitidos por células nerviosas cargadas de impulsos eléctricos. El aparato, denominado «magnetoencefalógrafo» es colocado en la cabeza de los pacientes y va mostrando en un monitor cómo las señales nerviosas fluyen de una región del cerebro a otra. Rastreando los campos magnéticos, los científicos pueden determinar las áreas del cerebro donde se originan los ataques epilépticos o donde se localizan las respuestas al tacto.
Trasplantes cerebrales
Otros grupos médicos han dirigido sus investigaciones a la posibilidad decélulas cerebrales. En la Universidad de Rochester, en la Universidad de Atlanta, en el Centro Regional de Investigación sobre Primates en Seatle y en el Instituto de Salud Mental de Bethesda, se adelantan experimentos de este tipo con animales. En Rocheste han inyectado simios con una droga que causa la rigidez y los temblores propios de la enfermedad de Parkinson. Después, les han implantado células cerebrales ajenas, para aumentar la producción de dopamine, neurotransmisor que también controla tales fenómenos, «Estamos tratando de establecer si estos trasplantes pueden proveer los niveles de dopamine necesarios para evitar la enfermedad», explicó el doctoror Don Marshall, uno de los miembros del equipo, en declaraciones para la revista News.
«Hasta ahora las experiencias con simios han producido resultados satisfactorios. Si la técnica de remplazar células defectuosas por otras normales funciona también con las personas, habremos encontrado la solución no solo a la enfermedad de Parkinson sino a muchas otras aún más terribles».
En Suecia, donde las regulaciones sobre experimentos científicos son menos estrictas que en Estados Unidos, Un grupo de médicos del famoso hospital Karolinska en Estocolmo, han realizado ensayos de trasplante de células cerebrales en dos personas que sufren la enfermedad de Parkinson. Todavía es muy pronto para saber qué resultado Producirán a largo plazo. Pero los han señalado que este primer trasplante cerebral «fue una operación satisfactoria». Y esta sencilla declaración, que pasó algo inadvertida, es una de las más trascendentales en la larga historia de la medicina.