Desde hace más de medio siglo, Panini acompaña cada Copa Mundial de la FIFA con un álbum que captura el espíritu del torneo y la emoción de los hinchas. Su historia comenzó en 1970 con el Mundial de México, cuando la editorial italiana lanzó la primera colección oficial de cromos dedicada al fútbol. Desde entonces, completar el álbum se convirtió en un rito universal que mezcla pasión, paciencia y memoria. Vea también: ¿Son estas las mejores cinco canchas sintéticas en Bogotá? Cada álbum Panini reúne cientos de láminas con los rostros de jugadores, escudos de selecciones y momentos icónicos del torneo. Completarlo exige constancia y suerte.
Desde conseguir cada estampa, cambiar las repetidas, hasta lograr que ninguna falte. Esa búsqueda genera una sensación de pertenencia que trasciende generaciones, y en Colombia, un país profundamente futbolero, la tradición adquirió un valor sentimental y económico. Los álbumes que marcaron la historia de la Selección Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Coleccionistas-Adictos.Com Álbumes, Tazos, Láminas & Más (@coleccionistas.adictos) El coleccionismo de álbumes Panini de los Mundiales se ha transformado en un mercado nostálgico con cifras que reflejan la devoción de los aficionados. Los ejemplares más valiosos suelen coincidir con momentos claves del fútbol colombiano. Las ediciones de Italia 1990, Estados Unidos 1994 y Francia 1998 representan la llamada “era dorada” de la Selección, el regreso del país al escenario mundialista después de casi tres décadas de ausencia. En plataformas como Mercado Libre, los álbumes completos y originales de Italia 90 se cotizan entre $450.000 y $550.000, mientras que los de Estados Unidos 94 alcanzan precios similares. Sin embargo, el álbum de Francia 1998, última participación consecutiva antes del regreso a Brasil 2014, supera los $670.000 COP cuando se encuentra en perfecto estado.
El álbum por el que pagan más de $5 millones Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de La Tele de Antes (@teledeantes) Entre todos los ejemplares de Panini, uno se alza como el más codiciado: el álbum oficial del Mundial de Italia 1990 firmado por varios jugadores de aquella Selección. En Colombia, ese objeto alcanzó un precio de $5.200.000 pesos, una cifra que lo coloca como el más caro del mercado nacional, según registros de portales de coleccionismo y medios especializados. El valor se explica por su autenticidad y rareza. Un autógrafo verificado puede multiplicar el precio de un álbum hasta diez veces, sobre todo si se conserva completo, con las láminas bien pegadas, sin manchas ni rasgaduras, y con la carátula original en buen estado. Cualquier detalle de deterioro o la ausencia de alguna estampa reduce el precio de inmediato. Este fenómeno refleja cómo el coleccionismo ha evolucionado hacia un terreno casi museístico.
En lugar de simples recuerdos, los álbumes Panini se transformaron en testigos materiales de una época futbolera, objetos capaces de narrar una parte de la historia de un país. La nostalgia convertida en tesoro Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de TEMPLO RETRO (@temploretro_santiago) El atractivo de los álbumes clásicos supera el valor comercial. Cada uno guarda la emoción de los partidos, los nombres de ídolos y la memoria de generaciones que crecieron entre láminas repetidas y tardes de trueque. Por eso, aunque los álbumes recientes, como los de Brasil 2014, Rusia 2018 o Qatar 2022, se venden completos por menos de $250.000 COP, los ejemplares de los años noventa mantienen un aura de leyenda. El tiempo, la escasez y la conexión emocional con aquellos años de gloria de la Selección los convirtieron en piezas de culto. El álbum de Italia 90 firmado, que hoy se vende por más de cinco millones de pesos, es prueba de que la pasión futbolera también puede tener valor de colección. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Museo y Fútbol (@museoyfutbol) Quizá e