Revista Diners
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La cantautora Urpi Barco presenta Golondrina, su más reciente álbum de estudio. En este álbum, Barco busca rendirle un homenaje a las mujeres del jazz colombiano, contando con la colaboración de doce artistas de diversas trayectorias. El disco, que será lanzado en vivo el próximo 30 de abril en el Teatro Julio Mario Santo Domingo, coincide con la celebracion del Día Internacional del Jazz y marca un punto de inflexión en la carrera de la artista: es su primer trabajo completamente autoral.
Con la participación de doce artistas colombianas, Golondrina no solo amplía la habilidad sonora, sino también su carga simbólica. Voces, gaitas, tambores, pianos y sintetizadores se entrelazan en un diálogo entre lo ancestral y lo contemporáneo, donde destacan colaboraciones como las de Lucía Pulido, Anamaría Oramas y Melissa Pinto, junto al grupo Comadre Araña. «Son varios años de trabajo, casi tres años y me han inspirado muchas mujeres. Soy melómana de voces femeninas, de proyectos que mezclan música colombiana, música latinoamericana con el jazz», comenta Urpi Barco en una entrevista con la revista Diners.
Este es el cuarto álbum de la artista y, como ella comenta, es su proyecto más grande. «Es el disco más grande que he hecho: hay un equipo amplio con doce mujeres invitadas, mi banda base y un trabajo muy detallado en arreglos, voces y paisajes sonoros que recorren elementos como la lluvia, el mar y el colibrí», dice la intérprete, destacando tanto el número de invitadas como el nivel de detalle en arreglos y paisajes sonoros.
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Un álbum que nace de lo íntimo
El tema que da nombre al disco, “Golondrina”, es una de las piezas más personales del proyecto. Inspirada en la historia de su madre, una actriz que dejó su hogar a los 18 años para perseguir su vocación artística, la canción convierte a esta ave migratoria en metáfora de las mujeres que han tenido que abrirse camino en contextos adversos. «Entonces, básicamente me inspiro en eso, ¿no? En todas las mujeres que han tenido que, a pesar de las tormentas, abrir camino para inspirar a otras», comenta Barco.
Sin embargo, no solo esta canción tiene un significado especial para la artista, sino que todo el álbum está lleno de simbolísmos, mensajes trascendentales y significados profundos. «Otra canción que compuse, “Quynza Colibrí”, está inspirada en mis ancestros, especialmente en mi abuela y mi bisabuela. El colibrí apareció como un símbolo muy poderoso, porque en muchas culturas representa ese vínculo con quienes ya no están. A partir de ahí quise profundizar en el muisca, la lengua de mis raíces, y trabajé con el cabildo de Suba para recuperar palabras y construir este homenaje tan especial para ellas», comparte la artista.
Para ello, trabajó junto al cabildo de Suba en la recuperación de palabras y frases en esta lengua, en un proceso que describe como “profundo y respetuoso”. En el álbum hay otras piezas llenas de cultura tradicional que exploran introspección como lo son «Retorno» y «Serenando».
El interés por las lenguas indígenas también se manifiesta en “Ayriwa”, adaptación de una canción de cuna de la cantautora ecuatoriana Linda Pichamba. En este caso, Barco no solo reinterpretó la pieza desde una estética más cercana al jazz, sino que contó con el acompañamiento de la artista original para trabajar la pronunciación y el sentido del kichwa.
«Urpi significa “paloma” en quechua, y aunque siempre tuve esa conexión, nunca había cantado en esa lengua. Por eso trabajé con Linda Pichamba para crear otra versión de su canción “Iringua” desde el jazz, en un proceso muy respetuoso donde también me guió con la pronunciación», manifiesta Barco.
Uno de los rasgos distintivos de Golondrina es su capacidad de habitar múltiples universos sonoros. La artista reconoce que su propuesta nace precisamente de esa dualidad: “crecí escuchando música tradicional, pero también en la ciudad, con lo que llegaba por la radio y el jazz que conocí después”, explica. Para ella, el equilibrio radica en conocer a fondo ambos lenguajes para poder fusionarlos con honestidad.

Llevar un disco tan íntimo al formato en vivo es, según la artista, uno de los mayores desafíos. “Nace desde la soledad de la creación, pero en el escenario se convierte en algo muy colectivo. Es muy bonito cuando la gente lo escucha”, explica.
El lanzamiento, el 30 de abril en el Teatro Julio Mario Santo Domingo, será un concierto que recorrerá momentos íntimos, evocadores y de gran intensidad. En escena, Urpi Barco estará junto a su banda base y varias invitadas del disco, en un formato que busca trasladar al vivo la esencia de Golondrina, combinando el sonido de quinteto con instrumentos tradicionales de las costas colombianas.


