La noche del 4 de febrero de 1986, el restaurante italiano Pozzetto en Bogotá se convirtió en escenario de una de las masacres más irreales de la historia reciente de Colombia. El exmilitar Campo Elías Delgado Morales, veterano de Vietnam, ingresó al lugar y asesinó a sangre fría a 25 personas antes de morir él mismo, en circunstancias que aún hoy siguen envueltas en misterio. Vea también: Muerte y renacimiento de un monje colombiano, por Mario Mendoza La noticia ocupó portadas y noticieros en todo el país e incluso traspasó fronteras. Sin embargo, la figura del asesino permaneció en la penumbra durante años, hasta que el escritor Mario Mendoza le dio voz en su célebre novela Satanás , una obra que intenta comprender la naturaleza de un monstruo urbano.
Desde su publicación en 2002, Satanás ha sido leída, analizada y discutida por académicos, periodistas y lectores que encuentran en ese personaje un símbolo del caos interior que puede incubarse en cualquier hombre común. Campo Elías se convirtió en una figura incómoda en la memoria de un país marcado por la violencia. Netflix se fijó en la historia de Pozzetto Netflix, en su nueva apuesta por contenidos latinoamericanos con narrativas profundas y atmósferas densas, se interesó por la historia de Pozzetto. Así lo anunció en un evento en São Paulo, donde confirmó que en 2026 se estrenará esta producción bajo el nombre de Estado de Fuga 1986 , junto otras nueve producciones ambientadas en Colombia, con el talento nacional como protagonista. Entre esos proyectos, uno de los más comentados está inspirado en Satanás . Además Mario Mendoza estará en el desarrollo del guion y Rodrigo Guerrero en la dirección. Esta producción promete narrar el contexto poco conocido detrás del crimen. El elenco lo encabeza Andrés Parra, acompañado de Carolina Gómez, José Restrepo y Camila Jurado. Todos ellos tendrán la misión de interpretar una tragedia nacional que las nuevas generaciones no conocen. ¿Cuál es la sinopsis de Pozzetto? “León, un estudiante de literatura que apenas comienza el camino para convertirse en escritor, descubre que su compañero de clase y amigo, Jeremías, ha hecho una masacre en un restaurante popular de Bogotá.
Para León y Jeremías, lo que comenzó como un interés mutuo por la literatura se convirtió en una complicidad de ideas oscuras y sueños violentos. Esta amistad terminó alimentando, en cada uno, sus fantasías más terribles”, así presentó Netflix su sinopsis oficial. Con esa frase arranca esta historia que transcurre en el corazón de Bogotá, donde Campo Elías se sentó en la mesa 20, donde ordenó una pasta y tres tragos. A esa hora ya había asesinado a su madre y a varias personas en su camino hacia el restaurante. Aquí algunos comensales intentaron huir de la ráfaga de disparos, que recorrieron cada rincón del local buscando a quienes se escondían. En cuestión de veinte minutos dejó un rastro de muerte. Cuando la policía llegó, informó que había sido abatido al intentar escapar, aunque varios testigos aseguraron que se suicidó. El saldo final fue de 30 personas muertas, incluida la suya. Una historia sin precedentes Lo que hizo perdurar la historia de Pozzeto en el inconsciente colectivo fue precisamente la falta de un motivo claro.
No hubo narcotráfico, venganza, política ni dinero, solamente un hombre roto por el sistema, una sociedad indiferente y un dolor acumulado que estalló en esta masacre. Los análisis posteriores intentaron encontrar una explicación en la relación enfermiza que Campo Elías tenía con su madre, en los traumas de la guerra o en su aparente incapacidad para establecer vínculos humanos sanos. A partir de ese hecho, se abrió en Colombia una conversación urgente sobre salud mental, armas y abandono institucional. Netflix sigue los pasos de Prime Video Esta nueva producción de Netflix se suma a una tendencia que ha sido liderada por Prime Video en los últimos años, que es convertir en series y películas los universos literarios de Mario Mendoza. Curiosamente, Andrés Parra ya había encarnado uno de esos mundos en Los Iniciados , basada también en su obra. El interés internacional por las historias oscuras de Bogotá, esas que antes quedaban atrapadas entre páginas de periódicos o habladas en voz baja, parece ahora inevitable. Y aunque algunos podrán ver en esto una forma de explotación del dolor, otros lo verán como una oportunidad para recordar y no repetir.


