Revista Diners
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Hay discos que no solo se escuchan: se habitan. En tiempos atravesados por tensiones globales, identidades en disputa y búsquedas personales, la música sigue siendo un refugio y, a la vez, una forma de entender el presente. Desde el pulso ancestral del candombe hasta la intimidad del piano clásico y la exploración jazzística, estos tres lanzamientos recientes dialogan con la memoria, el virtuosismo y la necesidad de estar —y resistir— en el mundo.
Jorge Drexler
Taracá
Sony Music

Durante la Colonia, los negros esclavizados en Uruguay mantuvieron vivo el candombe, un ritmo percutido marcado por el juego de tres tambores: chico, repique y bajo. Así, entre cantos y bailes, hicieron llevaderos los maltratos del amo. En la década de los setenta, Günther Drexler, el papá de Jorge Drexler, compró una cámara super-8 para grabar cada cosa que hacía la familia. Así, construyendo memoria con los suyos, sobrevivieron a la dictadura militar.
Y ahora, que todo comienza a arder entre guerras, que la diferencia es sentencia de muerte y que los egos pisotean los derechos, Drexler usa el candombe como hilo conductor de su disco número 15, titulado Taracá —aféresis de “estar acá”— y dedicado a su padre. Así, nos hace más llevadero el mundo.
(Le puede interesar: Taracá: el nuevo álbum del artista uruguayo Jorge Drexler)
Lang Lang
PIANO BOOK 2 CLASSICAL ENCORES
Deutsche Grammophon

Uno de los momentos más efusivos de un concierto es el encore, o como se conoce en español, el bis. Es el gran cierre: todo está dicho ya, el intérprete ha demostrado lo que puede hacer con su música y el público lo ha escuchado con atención y compromiso. El bis es el momento en el que intérprete y público se relajan, se divierten y se despiden.
El pianista chino Lang Lang, uno de los más controversiales del momento porque es amado u odiado, sin puntos medios, grabó dos discos a los que llamó Piano Books, en los que incluía las piezas infaltables de su repertorio como concertista. Esta vez saca un tercero, que más que un álbum es un EP de seis cortes, con sus mejores encores. Una propuesta interesante para los más curiosos de la música.
Flea
Honora
Nonesuch Records

Flea es una de las razones por las que solo Red Hot Chilli Peppers suena como Red Hot Chilli Peppers. Michael Balzary, más conocido como Flea, es el bajista de la banda desde su fundación en 1982. Su destreza en técnicas como el slap and pop, el sonido metálico que logra sacarle al instrumento y la conducción melódica —más que armónica— de sus líneas construyen un sonido específico y distintivo en la banda.
Honora es el primer disco en solitario de este consumado bajista, que además es trompetista —de ahí su capacidad para construir melodías en registros graves—. Este CD consta de diez cortes de jazz, compuestos por él mismo, en los que interpreta ambos instrumentos. Cuenta también con la participación de Jeff Parker, Anna Butterss, Nick Cave y Josh Johnson.


