Las salas de cine importan. No porque el streaming sea malo, sino porque algunas experiencias requieren espacio físico, oscuridad y la sensación de estar todos mirando en la misma dirección. Y si bien cualquier sala puede proyectar una película, hay algunas que convierten la experiencia en algo memorable por razones que van más allá de la cartelera.
Ya sea por arquitectura histórica, diseño visionario, compromiso cultural o simplemente la terquedad de mantenerse abiertas cuando todo el mundo decía que los cines estaban muertos. Estas salas de cine son destinos en sí mismas.
Si se considera un verdadero amante del séptimo arte, le presentamos ocho salas de cine repartidas a lo largo y ancho del mundo que deberían estar en su radar.
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Ocho salas de cine que todo cinéfilo debería conocer
Shankweiler’s Drive-In, Pensilvania, Estados Unidos
En los años cincuenta había más de 4.000 autocines en Estados Unidos. Hoy sobreviven apenas 300. Shankweiler’s Drive-In, en Pensilvania, es el más antiguo del país y sigue operando desde 1934. La tecnología ha mejorado desde entonces pero su esencia permanece.
Cines Embajadores, Madrid, España
Convertir un banco en cine en plena era del streaming parece un acto de rebeldía y Miguel Ángel Pérez es el responsable. Tres años después de la pandemia decidió abrir este cine independiente donde se pueden ver las mejores películas españolas y los últimos estrenos, tanto en versión original como doblada. Un fórmula que balance a la perfección atraer a todo tipo de público y mantener viva la pantalla grande.
The Little Prince Cinema, Ontario, Canadá
Con apenas 12 asientos este cine en Stratford, Canadá, tiene el récord Guinness como el cine construido específicamente para ese propósito de operación. Su diseño combina elementos victorianos y de los años veinte, y proyecta cortometrajes durante el día de forma gratuita y largometrajes por la noche.
Le Colisée, Carcassonne, Francia
Abierto en 1921 como teatro del Grand Hôtel Terminus, se convirtió en cine en 1932 y ahora es considerado una de las salas de cine más hermosas de Europa. El estucado blanco, los detalles dorados y la arquitectura de la época convierten cada proyección en un main event.
Giunti Odeon, Florencia, Italia
Este espacio fue diseñado por Marcello Piacentini y reabrió en 2023 como centro multicultural en asociación con la editorial Giunti. Durante el día funciona como librería; por la noche la librería cierra y el cine abre. También hay un restaurante en el sitio que permanece abierto hasta medianoche. Es cine, literatura y gastronomía en un mismo edificio renacentista.
Electric Cinema, Londres, Reino Unido
Este cine está dedicado al lujo discreto y los toques de antaño. Con un cine hermano en White City, esta extensión del club privado Soho House es una de las salas de cine más exclusivas de Londres. El bar y el mostrador de snacks están dentro del auditorio y con algo de suerte, podrá ubicarse en las camas de la primera fila.
Kadıköy Sineması, Estambul, Turquía
En el lado asiático de Estambul se encuentra uno de los cines independientes más antiguos de la ciudad. Diseñado inicialmente en 1964 como teatro, el edificio recibió reconocimiento internacional por su diseño futurista y su acústica. Ha sido de propiedad familiar desde 1968 y actualmente proyecta exclusivamente películas de arte y alberga el Festival de Cine de Estambul.
Cine Gaumont, Buenos Aires, Argentina
La última de las salas de cine de la lista pero no la menos importante y ubicada en Latinoamérica. El Gaumont es un cine que ha estado operando frente al edificio del Congreso argentino desde 1912. Desde entonces, fue renombrado en homenaje al pionero del cine francés Léon Gaumont y llegó a ser considerado la casa del cine argentino. Pero lo que distingue a este templo cinéfilo de tres salas es su compromiso con la accesibilidad y los precios bajos. Un compromiso y a la vez, una declaración poderosa sobre el valor del cine como patrimonio público.
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