La noche de Halloween siempre pide libros que permanezcan después de apagar la luz, esas historias capaces de quedarse con nosotros toda la noche y que, quizás por esa misma curiosidad por lo desconocido, no podemos dejar de seguir. Afortunadamente, 2025 nos ha traído una buena diversidad de relatos que no dejan nada que desear en estos apartados, con historias que exploran pueblos enigmáticos, presencias que regresan desde el pasado, hogares que se tornan contra sus dueños y más. Es por eso que si usted es uno de esos ávidos lectores que buscan una nueva forma de intranquilidad, en Diners le hemos traído los cinco libros más terroríficos de este año y que usted no podrá dejar de leer hasta llegar al episodio final. Eso sí, léalos bajo su propio riesgo. Vienen cuando hace frío, de Carlos Sisí Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida por Libros.Caóticos (@libroscaoticos) Un grupo de investigadores llega a una estación perdida de Sulphur Creek, un pueblo donde el sol apenas se asoma y el hielo cubre hasta el aire.

Allí, los habitantes del pueblo más cercano los reciben con una advertencia que suena a superstición: “Ellos vienen cuando hace frío”. Pronto, el clima se convierte en enemigo cuando los generadores fallan, las comunicaciones se cortan y, en la distancia, algo se mueve entre las sombras de la ventisca. Las huellas aparecen y desaparecen en cuestión de minutos, como si la nieve obedeciera una voluntad ajena. El grupo intenta mantener la calma mientras la oscuridad se adueña de los días, pero dentro del edificio, los ruidos se confunden con voces. Afuera, las figuras se multiplican, y nadie sabe si son animales, personas o algo distinto; pero todos entienden que el frío las llama. La estación se transforma entonces en un laberinto de puertas cerradas, de miedo puro, a la vez que las criaturas -si lo son- avanzan pacientes, esperando el momento en que el hielo los obligue a salir. Disponible en Minotauro y Librería Nacional.

Los ojos son la mejor parte, de Monika Kim Una madre, su esposo y su hija recién nacida se mudan a una casa luminosa en las afueras de la ciudad. La mudanza representa un nuevo comienzo, pero también un silencio extraño, pues los vecinos parecen observar más de lo normal. Además, entre las cajas de mudanza aparece un cuaderno con frases en otro idioma. En él, alguien describe la sensación de ser observado desde las paredes. La madre lo lee con curiosidad, sin sospechar que el texto empieza a replicarse en su propia vida. El intruso no golpea la puerta ni deja huellas visibles, sino que se cuela en las rutinas: en los espejos del baño, en las grietas de la madera, incluso afecta a la pobre niña. Las noches se alargan y los sueños se confunden con recuerdos. La mujer intenta hablar con su esposo, pero este evita el tema por algún motivo. Así, la invasión ocurre sin violencia, con la delicadeza de algo que se instala poco a poco hasta volverse parte de la casa, y sin saber exactamente qué es. Se puede conseguir en SeixBarral y Buscalibre.

El Ceremonial. Antología de relatos de Folk Horror, de VV.AA. En estos relatos, los caminos rurales del horror folk conducen a aldeas donde el tiempo se detuvo, donde los forasteros llegan buscando descanso o respuestas y terminan envueltos en costumbres que nadie osa cuestionar. Por ejemplo, en El Ceremonial de Lovecraft, un viajero asiste a una misa bajo tierra y comprende que el rito no pertenece a los vivos cuando ya es demasiado tarde. Esta y otras historias hacen parte de un compilado que trae consigo a autores como Blackwood, Machen, Howard, M. R. James, Buchan o Vernon Lee Bajo esa premisa, cada historia de esta antología encierra una advertencia: las comunidades que viven lejos de la modernidad conservan secretos que solo revelan al visitante equivocado. En la superficie, el campo parece sereno, pero bajo el suelo palpitan los restos de lo que alguna vez fue humano. Se pueden encontrar en Valdemar y Casa del Libro. Las abandonadas, de J. D. Barker Un escritor viaja a un pequeño pueblo en la montaña para terminar su nueva novela.

Alquila una casa solitaria, confiado en que el aislamiento le dará la concentración que necesita. Pero una noche, mientras escribe, escucha pasos en el piso de arriba. Tras ello, sube armado con una linterna y encuentra una habitación vacía, salvo por un espejo cubierto con una sábana. Cuando la retira, ve su propio reflejo escribiendo en un escritorio idéntico al suyo. Desde entonces, cada capítulo que completa parece alterar algo en la realidad. Así es como comienzan las desapariciones. Primero, una niña del vecindario. Luego, una pareja. Y con el temor de que sea más que una coincidencia, el escritor revisa sus notas y descubre que esas muertes aparecen en su manuscrito. No recuerda haberlas escrito, pero las frases están ahí, con su letra. Empieza a dudar de su cordura, aunque el miedo más profundo surge al comprender que su novela se escribe a sí misma, y que cada palabra nueva lo acerca un final que ya no depende de él.
Disponible en Editorial Destino y Librería Panamericana. Luz negra, de Pedro Berruezo Un investigador obsesionado con las primeras películas de vampiros encuentra un rollo perdido que supuestamente perteneció a Murnau, el director de Nosferatu. Al proyectarlo, nota que las figuras en pantalla no siguen el movimiento del celuloide, sino que las sombras actúan por cuenta propia, como si el film fuera un portal. Fascinado, intenta restaurar la cinta y descubre que las manchas sobre el negativo forman un rostro, pero cada intento de limpiar la imagen lo acerca más a una presencia que se manifiesta en su piel. Las luces del laboratorio comienzan a parpadear, y su cuerpo cambia un revelado tras otro. Los dientes se alargan, la piel se oscurece, los reflejos desaparecen. Así, el investigador se convierte en parte de la imagen, condenado a repetir una historia que atraviesa épocas y formatos. Una historia de terror sin monstruos, sino con la certeza de que la película lo está viendo a él. Disponible en Minotauro y Buscalibre. También le puede interesar: 7 bibliotecas fuera de lo común: cuando leer se convierte en una aventura
