La oferta gastronómica en Medellín sigue creciendo. De hecho, en marzo de este año la publicación Time Out la nombró la tercera ciudad en el mundo con la mejor oferta culinaria, después de Nueva Orleans y Bangkok, al tiempo que destacó la bandeja paisa como su plato insignia. restaurantes en Medellín
Pero Medellín es mucho más que los típicos platos tradicionales o los casuales sabrosos. La alta cocina con producto local también ha ganado su propio espacio con propuestas diversas y bien pensadas, que hablan de una ciudad en movimiento. restaurantes en Medellín, restaurantes en Medellín, restaurantes en Medellín
Lugares para tomarle la temperatura a la escena gastronómica del valle de Aburrá hay muchos. En esta ocasión, los invito a compartir mi mesa en cinco de ellos: un restaurante escondido en el fondo de una tradicional casa de Sabaneta, preparaciones colombianas en un encantador espacio en el centro de la ciudad, la nueva sede de una propuesta ya clásica en El Poblado, la cocina sorprendente de un hotel renovado y los tesoros que guarda una terraza de primer piso rodeada de vegetación.
1. Gabriela Laboratorio de Cocina restaurantes en Medellín
Ubicado en Sabaneta, al fondo de una casa de fachada pequeña, nadie adivinaría que este lugar oculta un proyecto gastronómico con investigación y mucha historia: Gabriela Laboratorio de Cocina.
“No lo planeé”, dice su creador, Juan David Montoya. Los speakeasies no estaban en su radar cuando su abuelo Jairo le cedió el espacio del solar, y su abuela Gabriela, a regañadientes, cumplió la promesa al morir su esposo. Con cocina lista para recibir comensales, no era viable un letrero en la casa familiar. La clave de ingreso y el corredor abovedado hacia el salón, amenizado con buena música, aportan su magia.
El ambiente es de luz tenue, cocina abierta y elementos de su biblioteca de sabores. Sabrosas sus solteritas de parmesano con guiso de lentejas y shiitakes, así como la costilla de res con una ensalada fresca y crujiente.
Llegan extranjeros llevando locales, algo que a Juan David no le extraña, pues los primeros suelen ser más curiosos. Pero cada vez más paisas van al sur a sentarse a su mesa.
2. Salón Centro
Localizado en el Centro Hostel, en una casona recuperada junto al Palacio de Bellas Artes, Salón Centro es una grata sorpresa. Su apuesta por el país es tan fuerte como la que hace por su ubicación. Propuesta del cocinero Andrés López, quien trae pesca del Chocó y hace una cocina con producto, técnica y acento colombianos. restaurantes en Medellín, restaurantes en Medellín, restaurantes en Medellín
Ceviche sabanero con yuca y suero, chivo guajiro guisado o arepa de mote con morcilla y encurtido de cebollas son algunas de las opciones para entradas, en tanto que el tapao de pescado, boronía y chucrut o hamburguesa de atún se destacan entre los fuertes. De cierre se puede degustar un cremoso de tucupí, cacao y crema fría de mambe. Una carta corta, pero sin pierde. Para beber, quizás un coctel clarificado de borojó y viche, y uno de sus desafíos fuertes, solo vinos colombianos: blanco Isabella del Valle del Cauca y tinto y rosado Remus del valle del Magdalena.
3. Ocio restaurantes en Medellín, restaurantes en Medellín

Laura Londoño, chef y creadora de Ocio, montó el restaurante en la que fue la casa de su abuela, pese a que ella buscaba un lugar más tranquilo, más verde. Ubicada a menos de 500 metros de su local en Provenza, donde estuvo por diez años, esta casa de los años cincuenta tiene un gran valor sentimental para la cocinera.
Central y de fácil acceso, es un oasis entre árboles con ardillas, pájaros y huerta. Es también una apuesta por su clientela local, con la que tiene mucha gratitud. La ubicación, abrir desde el mediodía y un bar más amplio han funcionado. restaurantes en Medellín, restaurantes en Medellín, restaurantes en Medellín
No han cambiado el menú, pero la verdad es que su carta no requiere revoluciones, solo matices, que Laura introduce cuando lo considera necesario. Cocciones largas y buen producto, con preparaciones sorprendentes como pesca del Pacífico, puré de plátano maduro y palmitos frescos, o la ensalada de chicharrón con toronja, hierbabuena y zanahoria encurtida, son la especialidad de este restaurante. La carta recoge su recorrido en cocina: Colombia, Europa y Australia.
4. La Makha

El año que lleva David Suárez al frente de La Makha, en el Binn Hotel, le ha permitido ajustar más su propuesta: un bistró con producto próximo y técnicas de alta cocina. Apoya productores y afianza la red que había iniciado en Test Kitchen.
En el lugar se ofrece desayuno, y para el resto del día hay carta y menú de degustación, con una misma base. Arman la degustación con platos que sirven independientes, con la idea de que quien tuvo un favorito en el menú, pueda pedirlo luego solo.
Interesante su tartar de sandía al horno, consistente pero suave, servido con leche de tigre de chontaduro, al igual que la pesca del Pacífico rostizada con meunière de limón criollo y el capeleti de cordero. Exploran en coctelería, con alternativas como el coctel de viche Canao con poleo, albahaca, limón y almíbar.
5. Primer Piso

Estar en Astorga, zona central pero más tranquila que otras de El Poblado, otorga una ventaja a este rico restaurante. Su terraza de primer piso, cómo no, la misma que por años ocupó La Rotonda, resulta evocadora para quienes conocieron la pizzería.
Primer Piso sobresale en un segmento con pocas opciones en Medellín: un bistró, que ellos denominan restaurante de barrio. Comida sabrosa y una propuesta líquida diferente, sin estridencias. Frente a espacios grandes y cartas desbordadas, aquí hay opciones suficientes y diversas para comer bien en un ambiente tranquilo.
Para mayores de dieciocho años, su ensalada de verdes, chontaduro, edamames, pistachos, queso madurado y vinagreta de wasabi y cítricos es deliciosa, al igual que los dumplings de sandía al horno, queso de cabra, mantequilla de azahar, soya y eneldo. Su curry, que podría ser solo otro curry de pollo, resulta memorable. Para beber, el Thai vodka, con limonaria, toronja, limón y soda, es refrescante, y su cremoso de chocolate cierra con altura.



