Entre 1869 y 1964, en la penumbra de las bodegas de Elciego (España), los maestros enólogos de Marqués de Riscal caminaban entre hileras de barricas con tiza en mano, buscando aquellas barricas que merecían una distinción silenciosa. Cuando las encontraban, trazaban en ellas dos letras: una “X” de Extra y una “R” de Reserva, marcas que solo los bodegueros comprendían y que señalaban vinos destinados a permanecer ocultos en la Reserva Histórica, esperando el momento preciso para revelarlos.
En el año 2015, Marqués de Riscal decidió recuperar esa herencia y transformarla en un vino que honrara a quienes supieron reconocer lo extraordinario. Así nació el XR, elaborado con un 95 % de tempranillo y un 5 % de graciano, que aporta estructura, uvas que tras 24 meses de crianza en barrica desarrollan una complejidad aromática en la que conviven notas de regaliz, canela y pimienta negra, entrelazadas con fruta madura. Se trata de un vino particular que despliega en boca una estructura completa, con taninos redondos que envuelven el paladar y que lo convierten en el acompañante ideal para carnes a la parrilla, guisos de larga cocción o quesos no muy curados.
Un vino que lo arriesgó todo
Esta etiqueta representa la maestría, pero también es el resultado de una filosofía intrépida, pues desde su origen hasta sus más recientes cosechas, el XR enfrentó momentos en los que cada decisión fue una apuesta. Por ejemplo, durante 2021, las heladas de abril afectaron parcelas claves, mientras que en junio las lluvias superaron en dos veces y media el promedio del mes. Pero como no podía ser de otra forma, los maestros fueron pacientes, y de esa adversidad climática surgió una cosecha con parámetros sobresalientes de sanidad y una concentración excepcional de color. Un recuerdo de que saber cuándo arriesgar define la diferencia entre un buen vino y uno memorable.
Y es que esa capacidad de apostarlo todo en el momento preciso, la filosofía del risk all, ha marcado la historia de Marqués de Riscal desde sus inicios hasta la actualidad. En 1862, cuando la tradición riojana seguía métodos locales, la bodega trajo desde Burdeos al maestro Jean Pineau para introducir la crianza en barrica, dando vida al Médoc Alavés y transformando para siempre la identidad del vino en la región. Décadas más tarde, tras el fallecimiento de Camilo Hurtado de Amézaga (fundador de la bodega), fue su esposa, Juana Zavala y Guzmán, quien asumió la dirección. Con su liderazgo, aún siendo ella una mujer en una época profundamente machista, Marqués de Riscal conquistó el Diploma de Honor de la Exposición Universal de Burdeos en 1895, convirtiéndose en el primer vino no francés en recibir tal distinción.
Más de un siglo después, en 1999, la bodega volvió a desafiar expectativas al encargar a Frank Gehry la construcción de un hotel vanguardista en medio de los viñedos; inaugurado en octubre de 2006 en el corazón de la Ciudad del Vino, el Hotel Marqués de Riscal ayudó a que la bodega se consolidara como pionera del enoturismo y la historia vinícola en España. En 2024, recibió además el premio al mejor viñedo del mundo. Así, el Marqués de Riscal XR es heredero directo de ese mantra: quien no arriesga, no gana. Y por eso, en todas sus botellas se condensa el espíritu de aquellos maestros bodegueros que supieron confiar en su instinto para reconocer lo excepcional.
*Distribuido en Colombia por Marpico Vinos y Licores. Más información en marpicovinos.com.



