La noche del 23 de mayo, el cineasta antioqueño Simón Mesa Soto alzó el premio especial del jurado Una cierta mirada en la 78ª edición del Festival de Cine de Cannes, uno de los certámenes cinematográficos más importantes del mundo, por su segunda película: Un Poeta . Más de tres meses después, tras un recorrido constante por múltiples festivales internacionales, la película finalmente llegará a las salas de cine colombianas este jueves 28 de agosto a través de Cine Colombia. Diners asistió a la función de prensa y, a continuación, le cuenta de qué trata, quiénes hacen parte de su elenco y dirección, y si Cannes acertó al premiarla. La historia de un poeta La película comienza con Óscar, nuestro protagonista, despertando en casa de su madre. Es poeta, o eso dice.
No ha ganado ningún premio de renombre en más de treinta años y, si ha publicado algo, se puede contar con los dedos de una mano. Aun así, insiste en serlo, intenta serlo, aunque varios malos hábitos no se lo ponen fácil. Hay incluso mañanas en las que despierta en la calle. Si fuera por él, seguiría viviendo como hasta ahora: a base de la pensión de su madre, aferrado a la bohemia y al fracaso. Pero la vida y la familia no se lo permiten. No le queda más opción que aceptar un trabajo como maestro de escuela y, aunque al principio se muestra reacio, su encuentro con Yurlady lo cambia todo. La joven también es poeta y tiene talento. Quizás le falte perseverancia y guía, pero Óscar siente que puede ayudar. Tal vez si Yurlady triunfa, él también podría hacerlo. (Lea también: Las cuatro películas que influenciaron a Simón Mesa Soto ) Además de esta nueva responsabilidad, Óscar no puede —ni quiere— ignorar a su propia hija. Con apenas un par de años más que Yurlady, ella se resiste a (re)construir una relación con su padre. Si Óscar quiere estar en su vida, al menos debe aparecer. En este contexto melancólico se desarrolla Un Poeta . Pero antes de preparar un pañuelo para las lágrimas, conviene estirar también los músculos de la cara: los necesitará para reír. Una vida patética, tan trágica, que hasta los detalles más simples pueden convertirse en motivo de carcajadas.

La gente detrás del trabajo Foto: Cortesía de Gustavo Anaya / Detrás de cámara de la grabación de Un Poeta.
Tras la cámara, como ya se mencionó, está el antioqueño Simón Mesa Soto, graduado en comunicación audiovisual y con una maestría en dirección cinematográfica. Su primer cortometraje, Leidi , fue galardonado con la Palma de Oro en el Festival de Cannes; mientras que su ópera prima, Amparo , también causó sensación en certámenes internacionales de Chicago, Lima, Punta del Este y, por supuesto, en casa, en los Premios Macondo. En Un Poeta , Mesa apuesta por la comedia para abordar un tema cercano: las aspiraciones frente a las realidades de ser artista. Esta meta-sátira no solo se refleja en el frustrado Óscar, sino también en los múltiples golpes que la película lanza contra íconos literarios como Gabriel García Márquez o José Asunción Silva. Sin embargo, lejos de levantar polémicas, la película consigue que el público se ría de ellos gracias a su impecable ritmo.
En cuanto al elenco, el protagonista es Ubeimar Ríos, quien, según comentó el propio Mesa en una entrevista previa, prácticamente personificó la película. Y no es para menos: al igual que Óscar, ama la poesía y se reconoce como un artista frustrado, alguien a quien el mundo parece haber dejado atrás. Incluso ha sido profesor de bachillerato durante tres décadas. Estas coincidencias le permitieron a Ríos sumergirse con naturalidad en la piel del personaje. No obstante, como actor sin formación profesional, en ocasiones su interpretación cae en excesos, con líneas y cambios de tono más propios de una obra de teatro que de una película. Esto no afecta en absoluto su disfrute. Es más, en momentos esa misma expresividad potencia tanto la comedia como el drama. Respecto a los otros dos personajes principales, Yurlady (Rebeca Andrade) y la hija de Óscar (Alisson Correa), poco se sabe de las actrices que les dan vida. Durante el estreno se reveló el curioso detalle de que Andrade vería la película por primera vez junto a Ríos. También vale la pena destacar que, a diferencia de lo que sugieren los tráilers, ambos personajes tienen un peso similar en la historia. Incluso podría afirmarse que el papel de Correa resulta clave para el desarrollo de la trama, con escenas y actuaciones que cumplen a cabalidad y sorprenden por su solidez.

¿Qué opinan otros? Foto: Cortesía de Juan Sarmiento , Ocultismo / Fotograma de la película Un Poeta .
Luego de su éxito en el Festival de Cannes, donde Mesa se convirtió en el segundo director colombiano en recibir el premio Una cierta mirada en toda la historia, Un Poeta continuó sumando reconocimientos. Hace apenas unas semanas, la película obtuvo cuatro galardones en el Festival de Cine de Lima —el mismo certamen que Mesa había conquistado en 2022 con su largometraje Amparo —, incluyendo: mejor película, premio especial del jurado, mejor fotografía y mejor actor latinoamericano en ficción.
Además, ya se confirmó que hará parte del Festival Internacional de Cine de Toronto, a inicios de septiembre, dentro de la categoría Presentaciones Especiales. (Siga leyendo: “Vivir del arte es una utopía,” dice Simón Mesa sobre el cine colombiano ) En cuanto a la recepción crítica, El Espectador afirmó que la cinta hace justicia al humor y a la poesía, que es “incómoda sin explicar, duele sin gritar”. Por su parte, The Hollywood Reporter la calificó como una sátira “afilada, certera y brutal” con un protagonista que “no es solo un bufón”. Otros medios, más reservados, como La Nación , consideraron que se trata de “una acumulación de decisiones formales y narrativas que resultan más autoindulgentes que efectivas”. Este contraste de opiniones puede deberse a la forma de abordar la película. Vista únicamente como tragedia, pueden percibirse cortes abruptos entre escenas, acciones inesperadas e ilógicas de personajes, e incluso la sensación de que la historia está más al servicio de su director que de su protagonista. Vista únicamente como comedia, parece indecisa en el estilo: siempre satírica, pero a ratos escatológica, otras veces física, otras irónica, con chistes que se interrumpen a mitad de camino. La clave está en que Un Poeta es ambas cosas a la vez: una tragicomedia.

Una decisión acertada Foto: Cortesía de Juan Sarmiento , Ocultismo / Fotograma de la película Un Poeta .
No hay mejor definición para la película que el nombre del premio: Una cierta mirada . Es una tragicomedia que, la mayor parte del tiempo, busca hacer reír y triunfa si el espectador se lo permite. Sin embargo, al llegar a su clímax, sabe con exactitud cuándo y cómo meter los cambios. Una metáfora adecuada: al alcanzar el punto álgido de tensión, es un carro que exige más potencia y menos velocidad, tomándose su tiempo para que los riesgos y las consecuencias de sus actos se asienten en el público. Una vez logrado este giro, la película no decae. Durante los últimos treinta minutos mantiene al espectador en vilo, preocupado por el futuro personal y profesional de Óscar, por su relación con Yurlady y su hija; por discernir qué es verdad y qué se queda en especulación. Si bien la cercanía de la obra con su director puede considerarse una debilidad, también constituye su mayor fortaleza. Una historia que habla desde lo local e individual y, al mismo tiempo, alcanza preocupaciones universales. Una película que se expresa desde la verdad, sin forzar la compasión, y que logra entretener tanto con la risa como con lágrimas de cristal atrapadas en los párpados. Vea también: De profesor en Rionegro a estar en el Festival de Cannes, la historia de Ubeimar Ríos, el protagonista de Un Poeta

