Querido Diario
Este no es el diario de una quinceañera, es el de un señor que, si todo sale bien, va a ver un mundial de fútbol, cumpliendo así los sueños que tenía cuando, en efecto, era un quinceañero.
Y aunque ya he ido a Brasil y este será mi tercer mundial, les aseguro que no sé con qué me voy a encontrar. Por ahora, en la salida de Colombia, me encuentro a muchos compatriotas con camiseta de Colombia y sombrero vueltiao, así como a mucha gente viajando en pantaloneta. Y aunque uno puede hacer lo que se le dé la gana, qué poco estilo el que tiene esta gente para volar (yo voy en Crocs, como para equilibrar).
Durante un mes les estaré contando por acá lo que vea. Si me demoro en mis informes, ténganme paciencia, que dicen que el internet en Brasil está fatal. Por lo pronto, les puedo decir que es la primera vez que vengo al nuevo El Dorado y bien bonito sí les quedó. Ya era hora de que Bogotá tuviera un aeropuerto decente.
Saludos, les escribo mañana (o pasado, según esté el internet).

