Revista Diners
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En el podcast de la actriz y comediante estadounidense Amy Poehler, Good Hang with Amy Poehler, el músico británico Paul McCartney, inmortal entre los mortales, bromeó con lo que parecía una anécdota casual sobre sus otros tres compañeros de The Beatles, la legendaria banda de Liverpool:
John Lennon, George Harrison, Ringo Starr y McCartney tenían más o menos la misma altura, aunque el baterista era un poco más bajo que el resto. McCartney recordó además que, cuando la directora Sam Taylor realizó la película Nowhere Boy, inspirada en la etapa previa a la fama de Lennon, le sorprendió que el actor que interpretaba al fallecido cantante -Aaron Taylor-Johnson- era más alto que el que le daba vida a McCartney -Thomas Brodie-Sangster-.
“Y su única explicación, Dios la bendiga, porque todavía es una buena amiga, fue: ‘Esta es una película, no es un documental’. Y yo pensé que no me gustaba esa explicación, pero no podía hacer nada porque ella ya había hecho la película”, dijo entre risas McCartney.
Tal como Nowhere Boy, las vidas y las obras sobre los cuatro Beatles han inspirado muchas otras películas. En dos años, se estrenará el que es, hasta el momento, el proyecto cinematográfico más ambicioso sobre los músicos británicos, que además cuenta con la bendición de McCartney y de Starr y de los herederos de Harrison y Lennon.
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Se trata de cuatro películas, cada una centrada en cada Beatle, dirigidas por el cineasta británico Sam Mendes, curtido en diversos géneros como el drama, con Belleza americana; la acción y el suspenso, con sus películas sobre James Bond, y el cine bélico, con 1917.
Más allá de ese variado y premiado currículum, que incluye un premio Óscar a Mejor director, Mendes seguramente será motivo de infinitos cuestionamientos, pues está trabajando alrededor del legado de la que es tal vez la banda de música popular más aclamada y más conocida de la historia.
El director empezó seleccionando a un destacado grupo de actores, quienes, pese a su juventud, han demostrado un rango interpretativo muy amplio: los nominados al Óscar Barry Keoghan (Ringo Starr) y Paul Mescal (Paul McCartney) y Harris Dickinson (John Lennon) y Joseph Quinn (George Harrison).
El talento de este cuarteto actoral está más que probado, pero eso no los salva de los comentarios que se quejan porque sus rasgos físicos tal vez no son tan cercanos a los de sus personajes. Aquí podría recuperarse aquella justificación de Sam Taylor, asegurando que su película no era un documental, pero también suena mucho más fuerte la queja de McCartney.
En el podcast con Amy Poehler, y siempre en tono de broma, el célebre cantante, compositor, pianista, bajista, guitarrista… -paremos aquí con los sustantivos, que son muchos- recordó que el único comentario que le hizo a Mendes sobre el casting fue que Mescal es más bajo que Dickinson.
El temor regresó cuando Mendes le envió al exBeatle una foto del momento del rodaje en el que el cuarteto de Liverpool cruza Abbey Road, uno de tantos instantes icónicos que dejó la banda. Ahí, por supuesto, se notó la diferencia de altura.
“Y no puedes ponerles altura a esos pies descalzos”, apuntó Poehler, recordando que McCartney era el único Beatle que no llevaba zapatos en aquel momento.
“Así que le envié un mensaje: ‘Sam, ¡es más bajo! No hagas esto, dijiste que no lo harías. Él dijo: ‘No, está bien. Solo es un patrón de pasos’. Y luego me envió otra foto en la que estaban iguales”, añadió, otra vez entre risas, el cantante, compositor, pianista, bajista, guitarrista…
La buena actitud de McCartney no elimina el hecho de que cada detalle de la película se analizará minuciosamente, pues los fanáticos de los Beatles, que también son muchos, son extremadamente recelosos con cualquier cosa que tenga que ver con la banda.
Mendes tiene a su favor que la riqueza del elenco no se detiene en los actores que interpretarán a los músicos principales. Linda McCartney, la fallecida primera esposa de Paul, será encarnada por la irlandesa Saoirse Ronan, quien a sus tan sólo 32 años ya ha sido nominada en cuatro ocasiones al premio Óscar.
Además, a Yoko Ono, la controversial Yoko Ono, la segunda esposa de Lennon y a quien se le atribuye, tal vez exageradamente, ser la única causa de la separación de los Beatles, la encarnará la actriz y cantante Anna Sawai, quien nació en Nueva Zelanda y es de ascendencia japonesa. Para quien no está familiarizado con los dotes actorales de Sawai, que también son muchos, le recomendamos disfrutarlos en la serie Shōgun, que en Colombia se puede ver en la plataforma Disney+.
¿Y cómo estrenar cuatro películas?
Puede que la popularidad de los Beatles siga siendo bastante alta, pero el hecho inusitado de estrenar cuatro películas sobre los miembros de una misma banda propone unos retos en mercadeo que parten de preguntas tan simples como: ¿quién va a comprar entradas para las cuatro películas?
Seguramente, las comprarán los fanáticos de la banda, pero eso no garantiza el éxito comercial del proyecto. Ya está confirmado que las cuatro películas se estrenarán en abril de 2028 y la productora de esta saga, Pippa Harris, dijo en una charla en el BFI London Film Festival que, por el momento, la idea es que los espectadores tengan la posibilidad de ver las cuatro producciones en el mismo lapso, aunque es consciente de que tal vez no las verán el mismo día.
Esto, para Harris, se ceñirá al enfoque de una aproximación más dispersa al ver las cintas. “Así que, en el mismo mes, tal vez veas una por semana o tal vez veas una un fin de semana, dos el siguiente y una el siguiente. Sea cual sea el caso, creo que nuestra esperanza es que la gente vea las cuatro películas”, añadió la productora, quien enfatizó que tal vez no exista o haya existido otra agrupación sobre la que legítimamente se pueda decir que el público verá cuatro películas.
Aparte de estas declaraciones, la página The Hollywood Reporter informó que Sony, empresa encargada de distribuir este proyecto, está evaluando diferentes estrategias para el esperado estreno, empezando con que las cuatro cintas salgan a cartelera el mismo día. Además, para evitar algún tipo de competencia interna, el estudio planea reportar un ingreso de taquilla global, con lo que evitará la comparación de si la película de Lennon recaudó más que la de McCartney, por ejemplo.
The Hollywood Reporter añadió que la campaña de marketing profundizará en que no hay un orden específico para ver las películas y, además, Sony estaría considerando ofrecer un paquete especial de cuatro entradas, lo que generaría un reto para las cadenas de cine.
Por lo menos, mientras se resuelve el marketing, al menos parece que Lennon y McCartney conservarán su altura original.
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