Revista Diners
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La legendaria artista conocida como Totó la Momposina, nacida con el nombre de Sonia Bazanta Vides, falleció el 17 de mayo del presente año, según confirmó su familia en un comunicado oficial. La cantante fue una figura fundamental de la música folclórica del Caribe colombiano y una de las grandes embajadoras de los ritmos tradicionales del país ante el mundo.
Desde la década de 1970 recorrió decenas de países llevando sonidos como la cumbia, el porro, el mapalé y el bullerengue a escenarios internacionales. Gracias a ello, se consolidó como una de las maestras más importantes de la tradición musical colombiana.
La música acompañó a Totó desde su infancia. Creció en una familia profundamente ligada a las tradiciones culturales del Caribe colombiano y comenzó su carrera artística en la década de 1960, cuando empezó a presentarse en escenarios nacionales junto a agrupaciones folclóricas. A lo largo de su trayectoria interpretó canciones que se convirtieron en clásicos de su repertorio, entre ellas La Candela Viva, El Pescador, Yo me llamo Cumbia, Curura, La Ceiba y Tambolero.
Por la dimensión de su legado artístico y cultural, presentamos cinco datos para entender la importancia de su obra y su aporte a la música colombiana.
En la sangre
Según la biografía de Totó la Momposina publicada por el Banco de la República en 2019, Sonia Bazanta Vides nació en Talaigua, Bolívar, Colombia, en la región conocida como la depresión momposina, origen de su nombre artístico. Años después, por distintas circunstancias familiares, se trasladó a Bogotá. Sin embargo, su madre se empeñó en que sus hijos no perdieran el vínculo con las tradiciones del Caribe colombiano, por lo que llevó instrumentos musicales al hogar para enseñarles a cantar, bailar y tocar.
De acuerdo con Gloria Triana —antropóloga y amiga cercana de la artista—, la casa de la familia Bazanta Vides se convirtió en un punto de encuentro para músicos y aficionados a las tradiciones populares. El trabajo de Totó fue clave para preservar expresiones culturales afrocolombianas e indígenas que, con el paso del tiempo, corrían el riesgo de desaparecer.
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Festivales internacionales
Totó la Momposina llevó la música folclórica colombiana a escenarios internacionales cuando muy pocos artistas latinoamericanos tenían ese alcance. Gracias a ella, ritmos como el bullerengue, la cumbia y el mapalé comenzaron a sonar en festivales de Europa y Estados Unidos. Entre los festivales y eventos internacionales en los que estuvo Totó la Momposina se encuentra el World of Music, Arts and Dance (WOMAD), en 1991, un reconocido festival dedicado a las músicas tradicionales y folclóricas del mundo. Ese mismo año también hizo parte del Festival de Música del Caribe en Cancún, México.
Real World Records
Fue una de las primeras artistas colombianas en trabajar con Real World Records, el sello creado por Peter Gabriel. Esto ayudó a que la música tradicional afroindígena de Colombia llegara al mercado global. Sobre todo con el álbum La Candela Viva en 1993, este lanzamiento fue uno de las producciones más emblemáticos de la cantadora y bailaora, impulsando a posicionar la música tradicional colombiana en la escena internacional.
Trabajar con este sello discográfico le abrió las puertas a circuitos globales como el festival fundado por el británico Peter Gabriel, World of Music, Arts and Dance (WOMAD), donde artistas de distintas culturas podían ser escuchados en Europa, Estados Unidos y otros mercados internacionales. Gracias a ello, ritmos como el bullerengue, la cumbia y el mapalé comenzaron a ser reconocidos fuera de Colombia como expresiones artísticas de gran valor cultural.
Gabriel García Márquez
El célebre escritor colombiano, Gabriel García Márquez, conocido por su gran aporte a la literatura con obras como 100 años de soledad o El Naufragio, se ha convertido en una figura emblemática para los colombianos. Su trayectoria en la literatura fue tan impactante que fue merecedor del prestigioso Premio Nobel de Literatura en 1982. Sin embargo, según el Canal Encuentro, 2012, Márquez había manifestado su deseo por recibir el premio en medio de cumbias y vallenatos. Ante eso, se organizo un grupo cultural para presentarse en el evento, entre ellos Totó La Momposina ocupo un lugar acompañando al escritor. Es así, como, en 1982, los escenarios de los Premios Nobel en Estocolmo, se llenaron de música y tambores caribeños.
Premios
Según la Fundación Gabo, Totó la Momposina alcanzó reconocimiento internacional gracias a su aporte a la música tradicional colombiana. En 2002 fue nominada a los Latin Grammy Awards en la categoría de mejor álbum tropical y, cuatro años después, recibió el prestigioso WOMEX Award, otorgado por The World Music Expo.
En 2007 obtuvo el Premio Nuestra Tierra como mejor artista folclórica y personaje de la década en la cultura. Más adelante, en 2011, el Ministerio de Cultura de Colombia le concedió el Premio Vida y Obra en reconocimiento a toda su trayectoria artística.
Los homenajes continuaron en los años siguientes. En 2013 recibió el Latin Grammy Award for Musical Excellence y, en 2014, volvió a ser nominada a los Latin Grammy por su álbum El Asunto en la categoría de mejor disco de música tradicional. Estos reconocimientos consolidaron su lugar como una de las figuras más influyentes en la historia de la música colombiana.


