Existen ciertas palabras colombianas que parecen haber nacido en las montañas, en los cafetales o en las esquinas de los barrios, cuando en realidad muchas cruzaron océanos escondidas entre mercancías, canciones y acentos. Pocos lo sospechan, pero el inglés ha ido filtrándose en nuestra forma de hablar con naturalidad. De hecho, los historiadores de la lengua han rastreado este fenómeno hasta los días en que los grandes buques de carga llegaban a Buenaventura desde distintos puertos del mundo. Entre sus contenedores no solo traían telas, zapatos o máquinas, también palabras. De ahí que, por ejemplo, los estibadores del puerto escucharan la expresión shoes bag y la adaptaran hasta convertirla en chuspa, una palabra que hoy en Cali significa bolsa y que nadie asociaría con el inglés, aunque provenga de él. Vea también: 16 cosas normales para colombianos, extrañas para extranjeros Maritime Art Blog/ Shutterstock. En el día a día, los colombianos usan una amplia variedad de términos que muchos consideran invenciones locales. Sin embargo, gran parte de ellos son el resultado de un mestizaje lingüístico que se consolidó con el paso de los años. Además, la globalización, los medios de comunicación y el auge de la cultura estadounidense durante el siglo XX aceleraron este proceso. Así como hoy se habla de wifi, email o mouse sin traducirlos, hubo una época en la que los contactos marítimos y militares trajeron las semillas de palabras que con el tiempo se volvieron parte de nuestra cotidianidad. En Diners le mostramos 10 palabras colombianas que tienen origen en el inglés:
1. Gringo Entre los vocablos más extendidos en Latinoameríca se encuentra el gringo, usado para designar a los extranjeros, especialmente a los estadounidenses. En primer lugar, hay quienes aseguran que su origen se remonta a la guerra entre México y Estados Unidos, cuando los soldados norteamericanos vestían uniformes verdes y los locales gritaban Green go home, algo que con el tiempo habría derivado en gringo. Por otro lado, existen lingüistas que sitúan su nacimiento en la antigua expresión española hablar en griego, una manera de referirse a aquello que resultaba incomprensible. De ahí que se aplicara a los visitantes del norte, considerados ajenos al idioma y a las costumbres locales.
2. Firulais Otra palabra popular, y probablemente una de las más queridas, es Firulais. En Colombia, México y gran parte de Centroamérica se usa para llamar a cualquier perro callejero. La teoría más aceptada explica que surgió en la frontera mexicana con Estados Unidos, donde los guardias exigían que los animales estuvieran free of lice , es decir, libres de pulgas. La frase se deformó en la pronunciación popular hasta transformarse en un nombre propio que terminó por convertirse en un apodo genérico. Aún así, hay quienes sostienen que Firulais apareció en series de televisión de los años cincuenta, lo que habría ayudado a difundirlo por toda Latinoamérica. Además cómo olvidar al Firulais de la serie animada Los Rugrats.
3. Chuspa La palabra chuspa, muy arraigada en el Valle del Cauca, nació del contacto con los trabajadores portuarios de Buenaventura. Los cargamentos de calzado que llegaban desde Estados Unidos venían marcados con la expresión shoes bag, lo que el oído colombiano terminó interpretando como chuspa. Con el tiempo, el término se extendió a cualquier tipo de bolsa y hoy forma parte del habla cotidiana del suroccidente colombiano.
4. Tusa En el caso de tusa, la historia es más compleja. En primer lugar, se conoce como tusa al corazón del maíz, lo que queda después de retirar los granos. Sin embargo, en el lenguaje popular colombiano también se usa para describir la tristeza tras una ruptura amorosa. Algunos lingüistas relacionan esta acepción con el inglés too sad , es decir, demasiado triste, que habría sido reinterpretado y castellanizado por el oído criollo. Otros sostienen que la relación entre el desamor y la tusa vegetal proviene del símil entre lo que se desprende del corazón del maíz y lo que se desprende del corazón humano cuando algo se rompe.
5. Guachimán Esta palabra proviene del inglés watchman , que significa vigilante o guardia. En Colombia, guachimán se usa para referirse al portero o celador de un edificio, y en muchos pueblos incluso se convirtió en un personaje indispensable de la noche, encargado de cuidar las calles y avisar de cualquier novedad con un silbato o una linterna.
6. Conflei Adaptación de corn flakes , los famosos cereales de maíz que llegaron al país con la publicidad estadounidense de los años cincuenta. En los hogares colombianos se usa para referirse a cualquier cereal, sin importar la marca ni el tipo, lo que demuestra cómo una marca registrada se convirtió en un término genérico dentro del habla popular.
7. Piquiña Aunque muchos la asocian con el picor o la comezón, hay lingüistas que rastrean su origen en peach , palabra inglesa para “melocotón”, que en las Antillas se usaba como sinónimo de piel suave o sensible. Con el paso del tiempo, en el Caribe colombiano se deformó hasta convertirse en piquiña , y luego adoptó el sentido de picazón o irritación.
8. Suéter Viene directamente del inglés sweater , y aunque mantiene un significado muy similar, en Colombia se amplió a cualquier prenda de abrigo tejida, incluso si no es de lana. El uso se popularizó en los años sesenta gracias a las películas norteamericanas y al auge de la moda juvenil que replicaban las confecciones extranjeras.
9. Lonchera Del inglés lunch , almuerzo. Las familias colombianas transformaron el término para referirse al recipiente o bolso donde los niños llevan su comida al colegio. El uso se extendió tanto que hoy incluso los adultos hablan de llevar la lonchera al trabajo, sin reparar en su origen anglosajón.
10. Bistec Este término deriva de la pronunciación de beef steak , que literalmente significa filete de carne. Los primeros inmigrantes ingleses que trabajaron en ferrocarriles o minas en Latinoamérica llevaron consigo la palabra, y en Colombia se adaptó como bistec, una voz que suena tan nuestra que pocos imaginarían su procedencia británica. Otras palabras del inglés que se quedaron Así como chuspa o tusa, el español hablado en Colombia está lleno de préstamos que se han vuelto invisibles por su uso constante. Palabras como parquear vienen del inglés to park; beeper, clic, club, chance o cheque también provienen del inglés y forman parte del vocabulario diario de millones de personas. Por otro lado, los medios digitales han reforzado esta tendencia, incorporando términos como like, postear o stalkear, que ya son reconocidos por la Real Academia Española.



