Los seis pecados capitales, según Alfredo Iriarte

El autor haciendo gala de su tradicional pudor omite uno de los siete pecados y deja a la sagacidad y a la agudeza de los lectores la faena de adivinar cuál es el pecado que suprimimos.

El autor haciendo gala de su tradicional pudor omite uno de los siete pecados y deja a la sagacidad y a la agudeza de los lectores la faena de adivinar cuál es el pecado que suprimimos.