La inminente llegada del 2026 plantea interrogantes profundos sobre la viabilidad de ciertas profesiones tradicionales ante el avance implacable de la inteligencia artificial y las observaciones realizadas por expertos de la industria tecnológica.
Sam Altman, creador de ChatGPT y una figura clave para dar pronósticos sobre el futuro del campo laboral, recientemente dio su veredicto de las carreras que no se deben estudiar porque las IA lo hacen con una excelencia técnica inigualable. El ejecutivo tecnológico compartió estas perspectivas durante una conversación en la entrevista con Tucker Carlson en su programa de YouTube The Tucker Carlson Show donde detalló cómo la automatización reconfigura el mundo de las carreras profesionales.
Las predicciones apuntan a una transformación estructural donde ciertas habilidades humanas quedan relegadas por la eficiencia de la máquina. Estos son los diez sectores más afectados, según Altman.
1. Contaduría
El estudio contable ha permanecido históricamente como una de las bases administrativas y financieras de las empresas. Sin embargo, la realidad actual muestra que la integración de software y sistemas de gestión financiera automatizada ha reducido el requerimiento de profesionales dedicados a estas áreas de forma sustancial.
Las corporaciones modernas priorizan la eficiencia y por ello empresas grandes y pequeñas optan por plataformas digitales que gestionan balances, impuestos y auditorías con mínima intervención humana y una precisión matemática absoluta. El contador tradicional enfocado en el registro de libros cede su lugar ante algoritmos capaces de procesar volúmenes inmensos de datos financieros en tiempo real.
2. Periodismo
El ecosistema de la información atraviesa una metamorfosis completa donde los generadores automáticos de texto y herramientas basadas en IA asumen funciones básicas, como por ejemplo, redactar comunicados, boletines y análisis de datos con una velocidad inmediata.
En este nuevo contexto aquellos perfiles enfocados exclusivamente en la cobertura básica o reescritura de información quedan desplazados por tecnologías que facilitan la producción informativa sin descanso.
La recomendación para quienes ejercen este oficio es clara: seguir adelante con una especialización en investigación, datos o análisis en profundidad, pues esto resulta atractiva para el nuevo mercado y restringe salidas profesionales para quienes no cuenten con ese enfoque diferenciador capaz de aportar valor humano único.
3. Administración de empresas
La estructura corporativa experimenta un aplanamiento notable y esta profesión ha visto cómo una parte importante de su campo tradicional dejó de demandar empleados gracias al avance de los sistemas empresariales automatizados.
La implementación generalizada de Herramientas de gestión (ERP) y programas de análisis facilitan la organización y la toma de decisiones sin necesidad de grupos con gran número de personas dedicadas a la supervisión de tareas rutinarias.
La figura del administrador encargado de coordinar flujos de trabajo simples pierde relevancia ante software capaz de orquestar operaciones logísticas y administrativas con mucha eficiencia.
4. Diseño gráfico
El campo de la creatividad visual enfrenta una democratización abrupta donde esta área ha cambiado radicalmente con la aparición de programas y servicios que crean imágenes, videos y material promocional a partir de instrucciones simples.
La barrera técnica para producir arte comercial ha desaparecido y los generadores visuales de inteligencia artificial reemplazan tareas que antes requerían varios profesionales para cubrir necesidades en comunicación visual, publicidad y marketing. La saturación de contenido visual generado sintéticamente obliga a los diseñadores humanos a buscar nichos de altísima especialización conceptual para sobrevivir profesionalmente.
5. Traductores
La comunicación interlingüística ha dejado de ser dominio exclusivo del ser humano dado que la profesión de traductor se ha visto modificada por el crecimiento de aplicaciones y plataformas como Google Translate y servicios similares dotados de inteligencia artificial.
La inmediatez y el costo nulo de estas herramientas motivan que las empresas recurren a estos sistemas para la traducción de textos comunes reduciendo su dependencia de profesionales para encargos generales. La traducción técnica y literaria permanece como un bastión, aunque el volumen de trabajo general disminuye constantemente ante la capacidad de procesamiento del lenguaje natural de las máquinas.
6. Programación básica
El sector tecnológico paradójicamente canibaliza sus propios puestos de entrada. Así lo vemos en la escritura de código repetitivo y la depuración de errores estándar, pues ahora son tareas que los asistentes de programación modernos ejecutan instantáneamente y sin pausas.
Esto elimina la necesidad de grandes equipos de programadores junior dedicados al mantenimiento básico y fuerza a los ingenieros a evolucionar hacia la arquitectura de sistemas complejos y la supervisión de la propia inteligencia artificial.
7. Editores
La postproducción de contenidos sufre un impacto directo tanto de video como de escritura, porque la IA lo hace con una calidad técnica superior y sin quejarse ante largas jornadas de trabajo o revisiones interminables.
Los algoritmos actuales poseen la capacidad de identificar ritmos narrativos, corregir gramática, ajustar color y mezclar sonido con un criterio estético sorprendente. La industria editorial y audiovisual encuentra en estas herramientas una forma de reducir tiempos de entrega drásticamente y prescindir de la figura del editor dedicada a la corrección mecánica o el montaje preliminar.
8. Gestión documental
La burocracia física y digital experimenta una simplificación extrema donde únicamente se necesita que una persona suba toda la información a la IA para que esta organice y preserve los archivos de una empresa editorial.
La capacidad de los sistemas inteligentes para categorizar, etiquetar y recuperar información instantáneamente hace obsoleta la labor manual de archivo y organización. Las empresas modernas confían la custodia de su memoria institucional a bases de datos vectoriales gestionadas por algoritmos que garantizan la integridad y disponibilidad de los documentos sin error humano.
9. Derecho
El sector legal tradicionalmente conservador enfrenta una disrupción significativa en áreas que implican revisión de documentos repetitiva. Tareas como la revisión de contratos masiva y la investigación legal básica pueden ser realizadas de manera eficiente por herramientas de IA lo que reduce la necesidad de personal junior en estas áreas de forma drástica.
Los bufetes de abogados implementan software capaz de leer miles de páginas en segundos para encontrar precedentes y cláusulas específicas. La pregunta ética y práctica surge inevitablemente al cuestionar si se imagina en el futuro ser defendido por una máquina con conocimiento enciclopédico de la jurisprudencia.
10. Call Center o soporte al cliente
El avance de los agentes de voz sintética capaces de mantener conversaciones fluidas y empáticas genera el gran problema para quienes tienen este empleo, ya que esa atención será reemplazada por muchas IA a un costo reducido.
Aunque no es una profesión, sí es un lugar donde hasta el momento se requieren bastantes profesionales bilingües para ejecutarla y este refugio laboral desaparecerá para dar paso a sistemas de atención disponibles las 24 horas del día.



