Desde un café tostado en las montañas del suroeste antioqueño hasta una cerveza artesanal producida en Medellín y un aguardiente elaborado en Cundinamarca, esta selección de productos hechos en Colombia propone un recorrido íntimo por el universo de los destilados y los fermentos con identidad local, pensados para disfrutar en casa o para sorprender a alguien especial con sabores que cuentan historias del territorio colombiano.
Cada propuesta funciona como una pequeña ruta sensorial por distintas regiones del país, donde los procesos de fermentos y la tradición de los destilados dialogan con materias primas cultivadas por manos colombianas, con recetas que respetan técnicas artesanales y con miradas contemporáneas que muestran cómo el talento colombiano ha reinterpretado bebidas clásicas desde una lectura propia, conectada con el origen de sus ingredientes.
La selección reúne café de altura, cerveza artesanal y aguardiente, tres expresiones de la cultura colombiana que comparten un mismo hilo conductor, el respeto por los fermentos, el oficio detrás de los destilados y la dedicación de productores colombianos que han convertido su trabajo en una forma de narrar el país a través de aromas, texturas y sabores que pueden disfrutarse en la intimidad del hogar o convertirse en un regalo con carácter y significado.
De Antioquia a la costa destilados, fermentos

En un viaje hacia el norte del país, en la ciudad de Barranquilla, se llega a la pequeña bodega de Casa Santana, donde tuvo lugar la creación del ron La Hechicera, bajo la supervisión del experto maestro ronero Giraldo Mituoka Kagana. Esta bebida colombiana resulta de la fusión de técnicas cubanas de ron, del origen japonés de Mituoka y del sabor autóctono del Caribe. Su fuerte recuerdo a madera, tabaco y café tostado va bien en un coctel con zumo de naranja y crema de coco.
En este kit, la bebida es el complemento de un café molido colombiano premium: La Manchuria, un producto cosechado, procesado y tostado en la finca del mismo nombre, en medio de las montañas del suroeste antioqueño. Especialmente en su versión premium molido, La Manchuria es de cuerpo sedoso, sabor balanceado y amielado.
Un ‘parche’ muy colombiano

Mieles vírgenes de caña de azúcar orgánica, agua de nacimiento, anís y algunos botánicos de bosque de niebla se mezclan en Desquite, un aguardiente artesanal creado por la primera destilería independiente de Colombia, ubicada en el municipio de San Francisco de Sales, Cundinamarca. Anímese a probar este aguardiente solo o en coctel, como una versión del mojito con Desquite.
Este espíritu artesanal lo comparte con 3 Cordilleras, una cervecería artesanal de Medellín que produce lotes pequeños utilizando mayor proporción de ingredientes naturales, lo que resulta en una cerveza más fresca e intensa en sabor, color y aroma, como la 3 Cordilleras Mestiza, de tipo American Pale Ale con aromas florales y cítricos.
Por las montañas de Colombia

Café 18 es una empresa que exporta los mejores cafés especiales del país de la mano de 650 familias en varios departamentos de Colombia. Su Blend 18, por ejemplo, combina las variedades Colombia, Castillo y Caturra del departamento del Cauca y la Sierra Nevada, con notas a caramelo, chocolate y cocoa.
Precisamente, a unos kilómetros de la Sierra Nevada, en Santa Marta, está ubicada la Industria Licorera del Magdalena, donde Mil Demonios destila y fabrica un aguardiente premium en el que el anís se cambia por hinojo, jengibre y cilantro, junto a un alcohol de caña de azúcar extraneutro. Para identificar todo su potencial, pruebe Mil Demonios solo, aunque también puede crear un coctel tropical con lulo, limón y almíbar simple.



