La música sigue encontrando nuevas formas de contar lo que somos: a veces desde la intimidad, otras desde la escena o el virtuosismo. En los recomendados musicales de este mes, Laura Galindo pone el oído en tres propuestas que dialogan entre sí por contraste: la madurez serena de una cantautora francesa, el humor afilado de un musical inspirado en el cine y la potencia contemporánea de una compositora que reescribe el lugar de las mujeres en la música sinfónica. Zaz Saints et Saufs , Tôt ou Tard Saints et Saufs es una expresión coloquial del francés que, traducida al español, podría ser algo así como como “Sana y salva”. Es el nombre que Zaz , cantautora nacida en Chambray-lès-Tours, eligió para su sexto álbum de estudio. El título en sí mismo ya da pistas sobre cómo se articulan las catorce canciones grabadas; Zaz, desde la otra orilla de sus propios duelos —incluida la muerte de su padre—, se reconcilia con la vida y mira hacia atrás para decir: “A pesar de todo, estoy sana y salva”. Saints et Saufs es un disco confesional, de sonido acústico, guitarras de nailon y piano de cabaret, que lleva la impronta cálida que caracteriza la voz de Zaz.
Esta vez, en la composición también participaron Laurent Lamarca, Jean-Étienne Maillard, Noé Preszow y Raphaël. The Devil Wears Prada. A new musical Original West End Cast , EMI “Vas a tu armario y seleccionas ese ridículo suéter azul, por ejemplo, porque estás tratando de decirle al mundo que te tomas demasiado en serio a ti mismo como para preocuparte por lo que te pones, pero lo que no sabes es que ese suéter no es solo azul, no es turquesa, no es lapislázuli, en realidad es cerúleo”. Este es uno de los monólogos más recordados de la película The Devil Wears Prada , no solo por la tremenda actuación de Meryl Streep, sino también por la reflexión hecha en torno a moda, tendencia e identidad. En 2019, ese monólogo llegó a Broadway convertido en un musical de Elton John al que la crítica no favoreció. Sin embargo, lo adaptaron en Chicago, en el West End, y ahora EMI le apuesta a inmortalizar su música en las voces del elenco original. Si bien el guion y la puesta en escena son cuestionables, siempre valdrá la pena escuchar a Vanessa Williams cantando el monólogo cerúleo.
Anna Clyne Orchestral Works , Naxos Antes de hablar sobre este disco, los invito a responder la siguiente pregunta: ¿cuántas compositoras vivas tienen en su biblioteca musical? O, si lo prefieren, ¿cuántas directoras de orquesta tienen en su playlist ? Seguramente, menos de cinco. Pero no se culpen, la historia de las mujeres en la música es mucho más profunda y está relacionada con machismo, prohibición, techo de cristal, complejo de autoría e invisibilización. Imposible abordarla en estos pocos párrafos. Según el New York Times, Anna Clyne es una de las compositoras más versátiles de los últimos años. Ha escrito música para orquestas, ballets, películas y espectáculos performáticos. Combina de forma natural técnicas posmodernas con técnicas tradicionales y lleva a sus escuchas a los límites sin que ellos lo noten. Esta vez, sus obras están interpretadas por la Orquesta Sinfónica de Baltimore, dirigida por otra mujer: Marin Alsop. También le puede interesar: Fíjate Bien de Juanes cumple 25 años: el álbum que marcó el inicio del pop-rock latino


