La sombra no es simplemente un fenómeno óptico, sino psicológico. Y es, también, un elemento central de la historia del arte. De esta manera, Eugenio Viola, director artístico del Museo de Arte Moderno de Bogotá (MAMBO), define la trascendencia de un concepto que se erige como el factor común de los tres trabajos que componen el nuevo ciclo expositivo de este centro cultural. “El tema que unifica este segundo ciclo expositivo del MAMBO está enfocado en la densidad conceptual del concepto de la sombra… Se puede pensar, por ejemplo, que hay intelectuales como Victor Stoichiță que han escrito una historia del arte centrada en la historia de la sombra”, explica Viola sobre este fenómeno. En este ciclo expositivo se reúnen las obras de tres artistas colombianos de diferentes generaciones: Infraleve .
Memoria y fragilidad en la obra de Óscar Muñoz , precisamente de este artista payanés; El oráculo de la noche , de María Isabel Rueda , y Secuencias. La imagen-montaje , de Sair García . A estas muestras se une Laberintos de la memoria , una exposición colectiva organizada en alianza con la quinta edición de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo del Sur (Bienalsur).

30 años de Muñoz Foto: Cortesía de Mambo / Narcisos secos .
Polvo de carbón sobre plexiglás, de Óscar Muñoz. Según Viola, desde su llegada al MAMBO, en 2019, el museo presenta al menos una reescritura crítica anual de la obra de un artista colombiano de larga trayectoria, que en este caso es Óscar Muñoz. Infraleve se convierte en la primera exposición antológica que el museo le dedica en más de treinta años a Muñoz, una de las figuras más destacadas del arte conceptual de Latinoamérica. La palabra que le da nombre a la retrospectiva se basa en un concepto que desarrolló Marcel Duchamp para definir pasajes de estados imperceptibles difíciles de describir, como el humo de un cigarrillo o el calor que alguien deja sobre una silla después de levantarse. “La exposición de Óscar Muñoz está concebida como un panorama abierto sobre su obra, comenzando con su proyecto más reciente y colmando metafóricamente todo este tiempo que ha pasado desde su última exposición en el museo”, añade Viola. (Lea también: Protografías, de Óscar Muñoz, llega al Museo de Antioquia ) Infraleve está compuesta por cerca de 30 obras del artista payanés, entre las que se destacan piezas inéditas como Doomscroll , Lo demás es historia y Beltrán (2025), en la que explora la saturación de imágenes, el archivo digital y la temporalidad en la era de la hiperconectividad. A esta creación se suma la serie Narcisos y el gesto efímero , que Muñoz inició en 1995 y que se enmarca en su exploración con polvo de carbón sobre agua. Esa técnica, mediante la cual se explora la fragilidad de la imagen, tiene una especial resonancia con el concepto de la sombra que atraviesa las tres exposiciones que se pueden recorrer en el MAMBO.

La narrativa del sueño Foto: Cortesía de Mambo / Sin título.
Acrílico sobre papel, de María Isabel Rueda. Por su parte, María Isabel Rueda reúne en El oráculo de la noche formatos como cine experimental, pintura monumental y archivo editorial. Todas estas propuestas conviven en un universo sensorial que propone una narrativa onírica. Para Eugenio Viola, Rueda es una “agitadora cultural” y una de las artistas más visionarias de la escena colombiana. “En su trabajo, la sombra no tiene un papel ligado a la memoria, por ejemplo, como en el caso de Óscar Muñoz, sino más en términos psicoanalíticos”, agrega. Dentro de este recorrido que plantea Rueda, en el que se desafían las fronteras entre el arte y el sueño, sobresale el homenaje a la célebre pintora y escritora bogotana Emma Reyes. El oráculo de la noche se concibió en paralelo con el libro Los sueños de Emma Reyes , por lo que dentro de la exposición se presentan obras de esta artista, fallecida en 2003, como El sueño de las cabezas .

Película reducidas a pinturas Foto: Cortesía de Mambo / Sin título (Viajeros).
Óleo sobre madera de Sair García. El trío de artistas colombianos que protagonizan esta nueva propuesta del museo se complementa con Sair García, quien presenta su primera exposición institucional. Secuencias se conecta con ese concepto transversal de la sombra a través de la teoría de la imagen/montaje, desarrollada por el historiador y ensayista francés Georges Didi-Huberman. Viola cuenta que ese concepto de imagen/montaje está presente en el libro El ojo de la historia , que Didi-Huberman publicó en 2008 y en el que plantea que el montaje es un gesto político, nunca neutral. Es así como García propone un ensayo visual inspirado en el lenguaje cinematográfico del cineasta griego Theodoros Angelopoulos. Secuencias tiene como base El prado en llanto , primera parte de una trilogía de Angelopoulos sobre la historia reciente de su país. (Seguir leyendo: La república bananera de Sair García ) “Acá, la sombra se vuelve un punto por investigar en esta relación entre la imagen fílmica y la imagen pintada; es la desfragmentación de una serie de secuencias de la película reducidas a pinturas y después remontadas en animaciones”, comenta Viola. García convierte dos escenas de la película de Angelopoulos en igual número de series pictóricas y en otras animaciones stop-motion . La exposición incluye, además, cinco zootropos, esos arcaicos dispositivos ópticos que anticiparon la creación del proyector cinematográfico y que, en esta muestra, reproducen el movimiento a partir de secuencias pictóricas basadas en la película.

Laberintos de la memoria Foto: Cortesía de Mambo / Obra de Laberintos de la memoria .
El segundo ciclo expositivo de este año del MAMBO se complementa con Laberintos de la memoria , muestra con la que se celebran los diez años de Bienalsur, que en su edición de este año tendrá 140 sedes en más de 70 ciudades y exhibirá las obras de más de 400 artistas. Laberintos de la memoria reúne creaciones de Alaa Tarabzouni (Arabia Saudita), Siru Wen (China), Jorge Andrés Marín Vásquez (Colombia) y Sergio Vega (Argentina), quienes reflexionan, a través de lo efímero, sobre el impacto del pasado en el presente. “De los múltiples contextos y significaciones que puede asumir la palabra laberinto , siempre menciono un error de la filosofía escolástica de la Edad Media, que había traducido erróneamente esta palabra desde el latín labor intus , es decir, ‘trabajo interior’, que ya es un atributo ‘ineliminable’ de la memoria”, asegura Viola sobre esta muestra colectiva. Además de la conexión temática de las exposiciones que componen este ciclo, en los trabajos también se propone un diálogo con los visitantes que recorren el museo. De acuerdo con Viola, esta apuesta es particularmente evidente porque hay una serie de referencias visuales y geográficas que conectan las tres exposiciones. Lo anterior es especialmente visible entre el tercer nivel, que acoge El oráculo de la noche , y el segundo, en el que se puede recorrer Infraleve . Vea también: Así es la migración a Estados Unidos por el río Bravo



